Damián
Llegamos a un hotel muy lujoso, después de estacionar el carro fuimos a la recepción. Yo me quede sentado en el lobby mientras él iba al mostrador.
Admiraba el lugar, se veía muy lujoso y extravagante... además de caro. Todo lucía bello, impecable y por sobre todo elegante; me sentía un poco fuera de lugar, aunque con esta ropa no mucho.
-Darling vamos a la habitación.- dijo Mike con una tarjeta en la mano, lo miré extrañado pero decidí ignorar aquello y tome la mano de Mike.
Llegamos a la habitación, que era una de las de los pisos de arriba, estaba más amplía que las otras pero no tanto como las suites o según eso dijo Mike.
La habitación era lujosa, una cama Queen size, un gran ventanal con vista a la ciudad. Una pequeña sala, un pequeño refrigerador y unos cuantos muebles a los cuales no les puse mucha atención ya que en cuanto Mike cerró la puerta se lanzo a besarme.
Empezó tranquilo pero poco a poco fue subiendo la intensidad, cruce mis brazos alrededor de su cuello mientras caminábamos hacía la cama. Caí en algo suave, cuando me di cuenta ya estaba acostado en la cama y Mike sobre mi.
Nos separamos un poco, Mike me miraba de manera dulce y tierna, y a la vez con una pasión y un deseo enorme; no pude evitar soltar un suspiro.
De manera cuidadosa me fue desabrochando el chaleco que traía, sonreí y aparté sus manos para ayudarle y quitármelo yo.
Curiosamente no tenía miedo, puede que un poco pero a la vez deseaba esto tanto, como no se imaginan. Mike era muy cuidadoso y delicado, un detalle que me encantaba.
Faltaba poco para terminar de desabrocharme la camisa, aunque deseaba esto me daba pena que viera mi cuerpo; a como pude deje el miedo de lado, desabroche el último botón y deje caer la camisa de mis hombros.
Mike tomó la camisa y el chaleco, apartándolos de la cama. Ambos traíamos solo el pantalón y la ropa interior, ni siquiera me di cuenta cuando soltó mi cabello o donde había ido a parar mi sombrero. Estaba muy apenado, pero estaba firme a esto.
-Eres hermoso Damián.- susurro Mike acariciando mi mejilla, al verlo tan cerca de mi no pude evitar sonrojarme y cerrar los ojos.- te amo, no quiero que lo olvides nunca cariño... you're my love.
Seguido de esa frase me beso con delicadeza, recostándonos de a poco en la cama. Pase mis brazos alrededor de su espalda, tratando de pegarnos más; apenas se separó unos segundos para ir pasando desde mis labios, las mejillas hasta llegar al cuello.
Sentía su aliento caliente chocar contra mi cuello, sus delicados besos que me estremecían. Empecé a jadear ligeramente, acariciando su espalda, su torso, abdomen... en general todo su cuerpo. Todo era majestuoso y excitante, hasta que los besos se paso a una mordida que fue algo dolorosa pero a la vez placentera.
-Agh... M-Mike ¿q-qué haces?.- pregunte jadeante, ahogando un pequeño gemido.
-Quiero que sepan que eres mío, y solamente mío.- respondió con una voz tan profunda que me sorprendió, beso donde había mordido y fue bajando nuevamente besando cada parte hasta que llegó a mi pecho y nuevamente volvió a besar mis labios, esta vez de manera más apasionada mientras sus manos empezaban a recorrer todo mi cuerpo hasta que llegó a la hebilla del cinturón.
-Y-ya soy tuyo.- respondí muy bajito, no se si me escucho pero puede que si, al ver esa sonrisa en su rostro.
Ya había desabrochado el pantalón, sonrió lascivo, comenzando a bajar el pantalón junto con la ropa de interior de manera lenta y provocativa. No podía soportar mucho, tome la almohada y la puse sobre mi rostro.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
