Damián
Eran como las siete y algo de la mañana, en media hora nos íbamos y la mayoría teníamos una resaca horrible excepto los adultos y Santiago, por todos los demás estábamos hechos una mierda total. No recordaba nada de ayer, espero no haber hecho nada malo o de lo que me pueda arrepentir... aunque, desperté con Sam a un lado así que dudo mucho haber hecho algo malo.
—Ugh... Santi~ abrázame, necesito tus abrazos y calidez — dijo Sam en cuanto vio a su novio, restregándose como si fuera gato. Obviamente su novio lo abrazo, sonriendo del todo feliz — me duele la cabeza, maldeciré a quienes me hayan dado alcohol de beber~
—Ahí te hablan Lola — escuche decir a alguien, estaba tan cansado y adolorido, no podía prestar atención a nada... solo quería llegar a casa y ver a Mike... lo extraño tanto...
¿Por qué justamente teníamos que pelearnos antes de que se hiciera este viaje? Ahora mismo podría estar haciéndome compañía, podríamos haber hecho muchas cosas, pudo haber sido una muy buena experiencia, pero tal vez... no sé, no era para ambos este viaje...
Tratare de hablar con él cuando llegue, no creo soportar mucho sin hablarle... ugh me siento asquerosamente cursi, pero... ya estoy completamente enamorado de él, no tengo remedio...
—¡Santiago deja ya a Derek! — escuche gritar a Tavo, rápidamente voltee y Gustavo trataba de calmar a Santiago, Derek estaba detrás de Lola y Sam no sabía qué hacer.
—¡Santi deja a Derek, ya no lo puedes dejar más idiota de lo que esta! — Sam abrazo a Santiago para tratar de calmarlo, y creo que funciono porque Santiago lo abrazo de vuelta — no vale la pena que te alteres por ese idiota, ya cálmate, mejor vamos con Dami
Creo que me perdí de algo bueno por andar perdido en mis pensamientos, espero que no haya sido tan grave... bueno, es Derek y él siempre hace tantas idioteces, bueno hasta sin querer se busca peleas.
—Dami~ ¿Por qué sonríes como idiota, acaso pensabas en Mike? — preguntó Sam al llegar, sonriendo como siempre. Me sonroje y no sabía qué hacer — oh se sonrojo, que lindo
—Bien, como veo que dejaron de pelear vamos ya a subir al camión — dijo mientras él, su esposa, Lucas y Miranda repartían café a todos — antes de subir, ¿quieren hacer un cambio de parejas?
—Si, yo quiero ir con Santi para que no se pelee con Derek — Sam sonrió mientras tomaba de su café.
—Suena bien, no creo poder controlarlo yo — le secundo Gustavo, todos se miraban jodidos, unos peor que otros... Gustavo estaba entre esos.
—Bien... Sam ira con Santiago, Tavo con Damián ¿no te molesta? — me preguntó a mí, de pronto todos me miraron de reojo. Suspiré y asentí, no es como si estuviera enojado con él... ya superé el enojo.
—Genial, ahora todos al autobus — dijo el jefe tratando de sonar alegre, pero claramente no lo estaba. Miró a Lola, fulminándola con la mirada... pobre de ella.
Todos subimos al auto, el jefe nos devolvió los teléfonos antes de comenzar a avanzar. Toma el mío y no lo prendí, me dio flojera así que solo seguí tomando mi café, viendo un punto perdido en alguna parte.
...
No sé en qué punto íbamos, me había quedado dormido después de beber mi café, pero en estos momentos sentía algo cálido presionar suavemente sobre mis labios, sabía que era un beso, pero ¿de quién?
Entreabrí los ojos, viendo a Tavo muy de cerca. Me sonrojé, pero por alguna razón empecé a corresponder el beso, cerrando los ojos nuevamente, dejándome llevar. Sentí el tacto de su mano en mi mejilla y por acto instinto acerqué mis manos a su rostro, llevándolos lentamente a rodear su cuello.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomansaLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
