Capitulo 67

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Sam

Me mire al espejo antes de salir. La peluca rubia bien acomodada junto con su diadema, el traje perfectamente acomodado, las medias altas lisas, y los zapatos brillantes y limpios... estaba perfecto, o sería perfecta.

-¿Enserio saldrás así?.- preguntó Derek con su tonito de molestia, acomode un poco la peluca y sonreí.

-Claro, hoy luzco espectacular.- y sin dejarle contestar salí hacía el local.

El olor a café inundaba el lugar, mis compañeros pasaban con tazas, platos de postres y vasos. No podía evitar sonreír, trabajar aquí era lo mejor y más si es con mis amigos.

-Sam, ¿puedes llevar esto a la mesa 6?.- preguntó una chica, asentí, tome la bandeja y fui a aquella mesa, iniciando así mi trabajo.

En una mesa localice a la larvita, la niña loca del gorro y otros pequeños más; mi hermana me vio y sonrió, le devolví la sonrisa antes de dar vuelta, encontrándome con Teo y Saúl.

Apenas nos empezamos a hablar bien, por eso cuando los veo no puedo evitar ponerme tenso.

-Bienvenidos sean.- dijo Derek en la entrada, hizo una reverencia obligatoria y cuando se levanto Saúl se sorprendió.

-¡Tu eres el tipo de la feria!.- le apuntó con una sonrisa, una que Derek respondió, y mi cara «creo, ya que no me la puedo ver» como la de Teo estaban igual de sorprendidas y en shock.

-Oh si, ¿eres Saúl, cierto?.-preguntó Derek, esta platica me estaba extrañando.

Mientras ellos charlaban, Derek los guio a su mesa y entrego sus cartas; unas palabras después Derek siguió entendiendo a los clientes.

-Eso ha sido extraño...-hablo Tavo a mi lado, logrando que me asustara.- oh lo siento, no era mi intención asustarte.

-No, no... te preocupes, y si, eso ha sido de lo más extraño.- respondí aun extrañado.

-Y ustedes que esperan para seguir su trabajo.- Lola había hablado, y en menos de tres segundos ya estábamos en lo nuestro.

...

-¡Sam, lleva esto a la mesa 12!.- tome el pedido encaminándome a la mesa, parando al darme cuenta que era la mesa de aquellos dos.

Respire hondo y avance a la mesa.

-Si, Mike sigue diciendo que le gusta Damián, esta vez no se si sea cierto o no... sabes como se pondrá su papá si se entera, además que no ha roto su compromiso con aquella chica.- hablo Teo muy serio, no podía creer lo que oía... ¿acaso Mike esta jugando con Dami?, eso si que no se lo perdonare, nadie hará llorar a Dami de nuevo.

-A-aquí esta su orden, que lo disfruten.- sonreí dulce, puse lo ordenado en la mesa, me incline y me iba a ir pero Teo tomó mi mano.

-¿Cuánto escuchaste... Sam?.- preguntó Teo sin soltarme, me di la vuelta viendo los rostros de Saúl y Teo en total seriedad. Trague saliva, no sabía que responder, me sentía nervioso.

-Lo suficiente para que nos lo expliquen a los dos... ¿no es así Sam?.- respondió Gustavo del otro lado, los tres volteamos a verlo y de manera automática asentí.

-Si no hay de otra... han escuchado mucho.- dijo Saúl rascando su nuca en señal de nerviosismo.

-Hablare con su jefa.- Teo se levantó y se fue a la barra, cruzo unas palabras con Derek, luego con Lola y regreso.- podemos hablar, así que siéntense.

Dejamos las bandejas en la mesa, sentándonos junto a ellos. El ambiente había cambiado, y era algo tenso; el bullicio del lugar se escuchaba de fondo, las miradas de todos se cruzaban, pero nadie hablaba.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora