Capitulo 52

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Mike

Al bajar de la rueda de la fortuna espere a Damián junto con los niños, Derek y los demás. Cuando ellos bajaron venían platicando muy animosos, llenándome de unos incontrolables celos...

-Damián~ tenemos sueño.- dijo la pequeña castaña largando un bostezo.

-Bien, vamos a casa.- dijo sonriéndole, se agacho a su altura.- ustedes chicos, ¿los llevamos a su casa?

-Se van a quedar en casa, mañana van a ir por ellos.- respondió la niña. Damián se levanto y se volteo hacia donde estaba.

-Nos podrías llevar.- dijo serio, me conformaría con una sonrisa falsa pero ni eso. Asentí y sin decir nada más comencé a caminar hacia la salida.

-Espera un poco.- dijo pero no escuche, ni siquiera paré.- te he dicho que esperes...

Sentí como algo golpeaba mi cabeza, reaccione y volví a donde estaban. Desde que baje de esa cosa, después de la platica con Teo no he sido yo mismo... no quiero hacerle daño, pero no se que pensar en estos momentos.

-Los niños fueron al baño, solo espera un poco.- dijo con el ceño fruncido, yo solo lo miraba. No decía nada, solo lo miraba; tome su mano y de ahí lo abrace.- ¿estas bien?

-Solo... espera.- dije abrazándolo un poco más fuerte, después de unos segundos sentí sus brazos alrededor mío.

No quería soltarlo, pero tenía que. Los niños habían vuelto y teníamos que irnos; desde el momento en que salimos y el recorrido en auto nadie decía nada, Damián solo veía por la ventana y de vez en cuando me miraba.

-Ya llegamos.- dije apagando el motor del carro, casi al instante los niños bajaron del auto.

Damián se me quedo viendo un rato, estaba apunto de abrir la puerta pero lo detuve y lo bese de manera desesperada.

Damián

Mike ha estado muy extraño, demasiado pero no se si preguntarle o no... me esta preocupando, no se si lo conozca bien. Tengo algo de miedo de la respuesta que me de...

Estaba apunto de irme cuando Mike me jalo, vi sus ojos por un momento y veía tristeza, desespero y angustia; después me beso, pero esta vez era diferente, era un beso vacío... muy diferente a los que me ha dado...

-¿Por qué...?.- pregunte bajando la mirada, no sabía que decirle con exactitud porque no sabía lo que tenia o si tan siquiera confía en mi...- ¿confías en mi?

-¿Qué?.- pregunto separándose de mi, mirándome confundido. Ya no dije nada, solo sonreí y salí del auto a toda velocidad.

Mire como el auto de Mike se iba, solté un suspiro triste, casi al borde de llorar. Me di la vuelta para abrir cuando veo que otro auto se estaciona y del lado del piloto sale Thomas.

-Damián, ¿me podrías ayudar?.- dijo acercándose y siento tacleado a medio camino por los niños. Abrí la puerta y me acerque.

-¿Qué pasa?.- pregunte, quería reír al verlo rodeado de niños que lo abrazaban.

-Nick se quedo dormido.- apunto al auto, y justamente cuando voltee el pequeño se levanto y salió del auto abrazando un enorme oso.

-¿Qué...-bostezo-… pasa?.- pregunto Nick adormilado, tallándose los ojos y viendo a su alrededor.- ¿ya estamos en casa?

Nadie dijo nada, solo reímos un poco. He de admitir que se veía muy adorable así.

Thomas se levanto y casi al instante mi hermano lo abrazo, aun cargaba esa cosa así que no se como lo hizo; además que casi se caen.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora