Derek
Era un día normal, hacía un calor del demonio, algo típico del verano. Sam travestido... se ve que tiene calor pero creo que puede más su... no lo se y ya no me interesa... tanto.
Damián volvió al trabajo, me es raro verle con el cabello más corto. Me recuerda cuando éramos niños... todo era mejor en aquel entonces, nada de preocupaciones... bueno con Sam siempre había preocupaciones, y con Damián pero fuera de eso... ¿Cuándo nuestra vida ha sido tranquila?
El pelirrojo y la otra chica ya no han vuelto, y por la puerta venían llegando Mike y el novio de Sam. Supongo que Mike viene hablando de las mil maravillas de Damián, como si a alguien aparte de él le interesara el castaño tsundere.
-¿Qué pasa Derek?.- preguntó Tavo con una sonrisa, bueno a él también le interesa el castaño. Sonreí y negué.- estas actuando raro.
-Cuando y quien en este café ha actuado normal.- dije serio, aunque quería reír. Parecía que diría algo, pero mejor se quedo callado y se fue.
-¡El es mi archienemigo y lo haré pagar!.- exclamo Mike apuntando a Tavo, todos voltearon a verlos. Santiago solo negó y se alejo.
-Mike te voy a pedir que bajes la voz por favor.- Damián llego a callar a su chico, cosa que no saldría bien pues Mike abrazo a Damián.- M-Mike suéltame por favor.
-Pero sweet... yo quiero estar contigo.- exclamaba Mike como niño pequeño, hasta que logro separarse de Damián.- te amo~ my hearth
-C-como sea, solo siéntate y espera.- Damián tenía su rostro tan rojo como un tomate, avanzo hasta donde estaba yo, que era detrás de la barra.- u-un cappuccino y un pastelito de arándanos, avísame para llevárselos.
-Bien, no te preocupes.- sonreí, verle sonrojado y avergonzado es gracioso.
-Gracias.- tomó la bandeja y se fue a seguir atendiendo.
-Oye, oye es cierto que el jefe va a venir hoy.- exclamo Sam alegre, verle me da más calor. ¿el jefe?
-No sabía eso, probablemente sea solo un...
-Hola a todos, ¿cómo han estado?.- exclamo una voz jovial y madura. Todos, inclusive los clientes voltearon a verle.- gracias por venir al café Nächte tempête (noches(alemán) de tormenta(frances))
-¿Cómo ha estado jefe?.- saludó una joven chica castaña.
-Muy bien pequeña, pero llámame German. No me agrada mucho que me llamen "jefe" me hace sentir como viejo.- bromeo German, sonreí mientras cobraba a unos clientes.- Derek, ¿cómo están las cosas por aquí?
-Muy bien, algo calmadas. Cosa que me extraña pero fuera de eso bien.- reí un poco acompañado de él.
-¿Sam tiene novio?.- preguntó con una sonrisa, voltee a donde estaba viendo y Sam estaba abrazado a su novio mientras conversaban, el abrazo de su novio era posesivo, al verlo decía "es mío". No pude evitar sentir algo al verlos, desvié la mirada a otra parte.- se mira tan alegre, me alegra por él, siempre esta con sus problemas y tener a alguien que lo apoye es bueno, ¿no lo crees?
-¿Eh?... si, si es bueno. Luce más alegre y casi no tiene sus "problemas".- respondí alegre, pues si lo estaba por él pero a la vez era un raro sentimiento de tristeza, que dolía en el corazón.- además ese chico siempre lo apoya en todo.
-Hola jefecito~ ¿cómo ha estado?.- dijo Sam acercándose, yendo de la mano con su novio. El chico me miro unos segundos con el ceño fruncido mientras llegaban, y al estar aquí volvió a estar normal.- le presento a mi novio, se llama Santiago. Santiago, el es nuestro jefe, dueño de este magnifico café, el señor German Peterson.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
