Damián
Era un caluroso día de verano, me estaba preparando para mi graduación de la preparatoria. Iba a usar un traje de vestir negro, sin saco, una camisa blanca, y mi típico sombrero, esta vez de color negro. Nick, y nuestros padres también se estaban arreglando para este día "especial". Estaba parado frente a él espejo, viéndome en el. Todo estaba perfecto, excepto algo.
Mike seguía sin comunicarse conmigo y eso me preocupaba mucho, aunque a la vez estaba algo nervioso e impaciente porque si Giselle estaba en la graduación, muy probablemente Mike estuviese ahí también... aunque cabía la posibilidad que no fuera porque no quería o sus padres le decían que no fuera pero era tan pequeña esa probabilidad que no le tome tanta importancia.
Tocaron la puerta varias veces, sacudí la cabeza suspirando pesadamente antes de responder con un "pase"; y por la puerta se asomó el pequeño Nick, sus ojitos violetas brillaban y mantenía una gran sonrisa.
-¿Qué pasa hermanito?, ¿Por qué te miras apachurrado?.- preguntó el pequeño, adentrándose en la habitación y sentándose en la cama. Él también vestía elegante, un pantalón de mezclilla oscura, una camiseta blanca con un chaleco negro y unos zapatos de vestir. Nick siempre tan adorable, incluso ahora "¿cómo será en su boda?", pensó al verlo, sonreí enternecido y sentándome a su lado.
-No es nada Nick, solo estoy nervioso por la graduación y eso.- respondí con una leve sonrisa, palmeando su cabeza. Nick me miró un rato y sin decirle nada más, me abrazo fuertemente... bueno, con sus fuerzas que no eran muchas.-¿Qué pasa Nick?
-¿Qué ha pasado con Mike?, ¿Lo invitaste?.- preguntó Nick, todavía sin soltarme. Mike... eso era lo que más esperaba.
-¿Recuerdas a la pelirroja de la otra vez?, La que regaño a Sam en el parque.- le pregunte a Nick, el me miró un rato y después asintió algo confundido.
-Ella es su hermana, así que es probable que este ahí.- conteste con una leve sonrisa, Nick también sonrió y me volvió a abrazar.
-Bueno... espero que este ahí por ti.- dijo siguiendo con su sonrisa inocente... aunque creo que ya no lo es tanto. Se levantó y empezó a andar hacía la puerta.- te dejo para que sigas arreglándote.
Reí un poco cuando me dejo solo, no tenía nada que hacer ya. Solo agregue un moño a mi coleta y ya, al rato Sam me mando mensaje de que ya iba al lugar donde iba a ser la fiesta... y unas fotos raras, y creo que salía su novio.
-Damián, ya es hora de irnos.- anunció papá desde las escaleras.
-Ya voy.- respondí tratado de mantenerme calmado, seguía feliz y ansioso.
Me miré por última vez en el espejo, todo estaba perfecto. Aun con cuidado salí de mi habitación, yendo directamente abajo, donde me esperaban.
Llegamos al salón, Sam ya andaba por ahí con su noviecito; y como siempre, Sam al verme me saltó casi encima.
-Dami~ que bien que llegas.- exclamo alegre, sonreía muy feliz... demasiado.
-Sam ¿te tomaste tu medicamento?.- preguntó su novio, Sam lo volteo a ver y sonrió nervioso. Nick rio, al igual que este chico «que se me olvido su nombre».
-Eh... bueno... ¿hoy es miércoles? Así que...-empezó a sacar cálculos raros, su novio y yo nos miramos tratando de aguantar la risa.- eh... nope.
-Ten, aquí esta.- dijo el chico dándole su cajita de pastillas y una botella de agua.
-Gracias Santi~.- dijo Sam lanzándose, ahora, a los brazos de su chico. Es lindo verlo feliz después de tanto, incluso verlo preocupado por no dañarlo.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
