Paul
Primer día de clases y ya no quiero ir a la escuela; ahora estaría cerca de graduarme, pero las cosas no siempre se dan o suceden cosas que te lo impiden, pero aquí estamos, en segundo de preparatoria. En esta nueva ciudad, en una escuela prometedora y con la esperanza más alta de encontrar a...
—Paul respeto tu privacidad, pero reafirmo mi autoridad como tu mejor amiga entrando de todos modos —exclamo Alondra tirándose sobre mi espalda, riendo — ¿Qué haces?... ¡Traición, decepción, deshonra para ti y toda tu familia, y a tu vaca por tratar de ocultar tus hermosos ojos!
—Alondra, Alondra bájate por favor —dije tratando de bajarla y no caernos, pero estaba pegada como garrapata — no trataba de hacer eso, no era eso.
—Ah no, ¿entonces?
—Arreglaba mi cabello, por alguna razón está muy desordenado y trataba de arreglarlo —le dije a la loca en mi espalda, asintió y se bajó, sentándose en la cama — así que... ¿en serio usaras eso?
Apunte a su playera con la inscripción "i love yaoi" que era demasiado llamativa, ella se miró y me miro con extrañeza.
—¿Qué tiene de raro? Tu siempre usas esa cara de pasivo y nadie te dice nada —se cruzó de brazos y sonrió con burla, nos miramos unos segundos y me voltee siguiendo en lo mío — ya bueno, vámonos ya o se hará más tarde... Paul~ Paul~ no me ignores...
Dijo y obviamente yo la ignoraba siguiendo con lo mío, suspiré harto. Estaba todo el rato repitiendo mi nombre, haciendo berrinche y desordenando mi cama, la miré con el ceño fruncido.
—¿Qué quieres Alondra? Mira, ya desordenaste la cama —dije cruzándome de brazos, mirándola. Ella se levantó y al ver que no bromeaba hizo un puchero y también se cruzó de brazos — vamos, deja ordeno la cama nuevamente y nos vamos.
—Eres muy amargado~ solo quería jugar —se levantó y salió de la habitación, al verla salir suspire. No pude evitar sonreí leve, aunque fuera así, era mi mejor amiga y siempre lograba sacarme alguna sonrisa.
Después de volver a tender la cama tomé mi mochila y salí de la habitación. Alondra y yo desayunamos lo que mi mami nos había hecho, al terminar nos fuimos a la escuela; lo bueno es que quedaba a cinco minutos de aquí, lo malo es que... pues es la escuela.
—Vamos mi pasiva, digo mi suke —Alondra sonrió y tomó mi mano, arrastrándome hacía la escuela — huelo mucho yaoi aquí, muchos pretendientes para ti mi pelirroja amiga.
—Alondra suéltame, puedo caminar solo —me solté de su agarré y metí las manos a los bolsillos de mi pantalón, siguiéndola a una distancia prudente — además ya te dije...
—Si, si nunca olvidaras a aquel chico, que es el único en tu corazón y esas cosas, lo que digas —dijo restándole importancia, fruncí el ceño y me volteé a otro lado.
Seguimos caminando, bueno yo, porque cuando menos me di cuenta ya estaba caminando solo. Suspiré y miré a mi alrededor, todos se miraban amables... todo parecía ir bien... aunque ni tan...
—Ow~ lo siento, no me di cuenta por donde iba —sentí un empujón y después escuché un quejido, volteé y vi un chico tirado. Se veía pequeño y frágil, alzo la mirada y rápido la bajo — lo siento, lo siento... no me fije.
—Tranquilo no pasa nada, ¿estás bien? —pregunté sonriendo, le tendí la mano y el la acepto. Tenía unos ojos extraños, más que los míos; eran violetas, aunque pueden ser falsos.
—Si, si gracias —sonrió y se sacudió la ropa, sonreía nervioso y ya no daba la cara al hablar... parece un ratoncito, todo tímido y pequeño — oh tienes unos ojos extraños, nunca había visto a alguien con heterocromía.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
