Capitulo 108

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En un pequeño restaurante del centro de la ciudad estaban Leonor, su esposo y Damián. Estaban esperando a la dichosa Marta, los tres estaban ansiosos en diferentes medidas. De repente, entre todo ese ruido se hizo presente el de unos tacones que se dirigían a ellos.

-Hola Leonor, Ramón.- se sentó en una silla, sonriendo. Llamo a un mesero, pidiendo una bebida. Tomó su teléfono y lo reviso. Todos la miraban expectantes.- Lo siento, pensé que Raúl me acompañaría pero ya veo que no.

Aquella mujer vestía un pantalón de vestir gris, una blusa negra manga larga y un chaleco a juego con el pantalón. Su cabello era negro como la misma noche, largo y ondulado, y unos bellos ojos claros pero fríos cual hielo. Sonreía, pero aquella mueca desencajaba con aquel rostro vacío.

-Ya habla y di que es lo que quieres.- dijo Leonor con frustración, quería terminar con esto y no veía la hora de que hablara.

-Relájate Leonor, ¿Qué ya no tienes modales? Primero se debe saludar a la otra persona.- dice la mujer con una sonrisa repleta de hipocresía y falsedad. Fija su vista en el castaño.- Hola, soy Marta Villanazul. Tu debes ser el hijo de ellos dos, parece que sacó tu color de ojos ¿no es así Ramón?

-Si, soy Damián Rosenberg.-saludó el castaño con incomodidad y algo extrañado por la actitud de la mujer.- y los ojos los saque de mi abuelo.

-Bien.- sonríe, pasando su vista de Damián a la mujer.- dime, ¿haz visto a Catherine? Hace mucho que no la veo, cuéntame que ha sido de su vida.

-Se casó, y va a tener un hijo.- dijo Leonor con algo de molestia, quería ir directo al grano, pero Marta solo desviaba el tema, sabiendo que la molestaría.- también es madrastra de otros cuatro.

-¡¿Se casó con alguien que ya tenía hijos?!, y todavía cuatro.- exclamo sorprendida, casi indignada.

-Si. Una ya es mayor de edad, él otro es como de la edad de Nick y los otros dos son como de unos once años... ah, y el bebe que tendrán.- Leonor sonrió emocionada. Damián y Ramón solo negaron.- es un gran hombre, se nota el gran amor que se tienen y su hijo es un gran yerno. Nick y ese chico hacen la pareja más linda, hermosa y adorable que nunca halla visto, son él uno para él otro... ¿quieres ver una foto?

-Espera, espera, espera un maldito momento ¿Nick es gay?.- exclamo sorprendida, con una gran mueca de asco.

-Ay si, es un hermoso ukesito.- Leonor sonreía emocionada, ya había activado su modo fujoshi, además que le hacía gracia molestar a aquella mujer.- y el esposo de Catherine esta más que encantado con tener a Nick de yerno.

-Eres una maldita rara, una mala influencia con tu asqueroso yaoi... de seguro le metiste ideas a la cabeza al pobre Nick.- exclamo con sobrado asco, escupiendo todo el veneno posible.- ¿acaso a aquel hombre también le gusta el yaoi?

-¿Al esposo de Catherine? Si, es fudanshi. Un hermano del yaoi.- dice alegre, hablar de yaoi y molestarla le era lo mejor de ese día.

-Me das asco.- toma de su bebida.- bueno, luego la visitaré, ¿tienes su dirección?

-Si, luego te la paso.- respondió con una sonrisa de satisfacción.

-Ahora si.- carraspea un poco, poniéndose seria.- a lo que venimos, vamos a hablar de Nicolás... o como ustedes lo llaman "Nick".

-¿Qué quieres saber?.- pregunta Leonor seria, apretando su puño- ha estado bien, tiene alimento, amor, un hogar donde si lo quieren. Esta bien cuidado por si te lo preguntabas, recibe todo nuestro amor y muchos cuidados, con nosotros no le hace falta nada.

-¿Qué hay de la educación?.- pregunta desinteresada, viendo sus uñas.

-Las mejores calificaciones, muy buen comportamiento. Los profesores lo adoran al igual que sus compañeros.- responde Ramón serio.- es algo tímido y le cuesta entablar alguna conversación, pero es muy amigable y amable. Es un buen niño.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora