**Se supone que sería un mini capitulo pero dura lo mismo que un capitulo normal así que meh... espero lo disfruten, amantes del hard ya que esta vez no hay -.-"
Después de...
N/A
Mientras aquellos dos bailaban, disfrutando de ese pequeño pero mágico momento. En la habitación del rubio, estaban Nick y Thomas hablando y riendo después de su pequeño momento de pasión. Ahora jugaban con el pequeño gato.
-Es muy lindo el gatito.- dijo Nick encantado con el felino, acariciando la cabeza de este. Nick se volteo un poco y dejo un beso en la mejilla del rubio.- muchas gracias, es el mejor regalo.
-No es nada pequeño.- Thomas tenía a Nick abrazado por la cintura, se acercó a su rostro y lo volvió a besar.- espero te halla gustado...
Thomas le guiño un ojo a Nick, este solo asintió avergonzado. Quería preguntar a que se refería pero prefirió quedarse callado, sabía que podía referirse al gato o a lo otro.
Mientras ellos estaban en su mundo, con un gato. En la comisaria se encontraban Giselle y Renata en una esquina hablando, en el otro extremo estaba Luis, el sirviente de Mike y Damián hablando muy amenamente, planeando una broma para el chico; y varias sillas más alejado estaba Mike con un semblante entre triste y celoso.
A los minutos llego el padre de Mike y Giselle, y amo de Luis, el padre de Renata, y atrás de ellos llegó la madre de Damián.
-¿Qué sucedió aquí?.- preguntó el padre de Mike muy molesto.
-¡Todo es culpa del noviecito de Mike!.- gritaron ambas chicas.
-Yo no hice nada, estoy en muletas. Dime que iba a ser yo en muletas, ¿volar, acaso?.- exclamó Damián molesto, ironizando sus palabras.
El padre de la pelirroja y el rubio cenizo estaba furioso, un tic había empezado a aparecer en su ojo.
-Padre, es mi culpa que esto halla pasado.- Mike se disculpo, tenía la cabeza agachada por lo que nadie podía ver su rostro.
-No te trates de culpar por el castaño que parece chica.- grito Giselle molesta. La madre de Damián estaba molesta, no le agradaba su hijo, eso era obvio pero tampoco le agradaba que lo insultaran. Al igual los policías de ahí estaban molestos por tanto griterío.
-Niña cálmate por favor, parecen verduleras en pleno mercado.- dijo un policía alzando la voz.
-Luis, dime por favor que ha pasado. Se que tu no me mentirías.- hablo más tranquilo el padre de Mike, tomó asiento y espero expectante al chico.
-Vera señor Thompson, yo estaba terminado de limpiar el carro cuando vi a la señorita Giselle y la señorita Renata correr por ahí, no le tome importancia hasta que Mike salió de la casa con una bolsa de regalo, me dijo que siguiera el carro que el traía y yo lo obedecí. Al parecer las señoritas tomaron el carro con el joven Damián, que como ve esta así y huyeron a alta velocidad. No era mi intención correr a tanta velocidad pero el rostro del joven Mike me decía que estaba muy preocupado. Lo siento mucho señor.- al terminar de dar su punto de vista, Luis se arrodillo frente a su amo.
-Esta bien Luis, siéntate.- el chico asintió y se sentó de nuevo al lado del castaño.- ahora me van a explicar porque viniste por la bolsa de regalo, y por que ustedes dos tomaron el carro con el chico adentro.
-E-era el cumpleaños de mi cuñadito, y había olvidado su regalo. Traje a Damián conmigo, el se opuso pero yo lo traje a la casa, pero el carro ni siquiera lo metí, lo deje estacionado afuera, ni se miraba el carro.- explico Mike un poco avergonzado, miró disimuladamente a los presentes. Deteniéndose en su suegra, en su padre y en su amado novio.- Lo siento padre, es que me preocupe mucho. Damián casi se recupera, y no sabía que hacer cuando me di cuenta que ellas se lo llevaron... me dio miedo de que algo le pasara...
-¿Cómo supiste que se lo habían llevado?.- preguntó alguien.
-Él me envió un mensaje diciéndomelo... lo siento.- lo último lo murmuro, y sin decir nada se sentó. acercándose y abrazando a Damián, escondiendo su rostro.
-Es que papá, no es justo que trajera a su noviecito teniendo a Renata en casa y más yendo a la fiesta de ese chico. No pensábamos hacer nada malo, solo... pues.- la pelirroja fue interrumpida por Renata.
-Para que te haces Giselle, ya estamos en problemas. Dijiste que dejaríamos el carro lejos, luego pediríamos un taxi o algo... y no se para que te apoye.- contestó Renata molesta, lanzándole miradas de odio a Damián.- pero es que... Mike es mi prometido, ese chico solo esta en el medio...
-¿Y ustedes como supieron que traía al chico?.- preguntó el señor Thompson furioso, se miraba calmado pero su voz decía otra cosa
-Ay... A-además, no fue para tanto.- dijo Giselle tratando de minimizar el problema.
-¿Cómo que no fue para tanto?.- hablo después de tanto la madre de Damián.- sabes que eso puede ser catalogado como secuestro. Mi hijo no les hizo nada, no fue su culpa enamorarse de Mike... él no sabía todo ese asunto hasta hace poco y todavía que esta con su pierna así... deberían decepcionarse de ustedes mismas, caer tan bajo por una simpleza.
-¡Usted cállese, usted que sabe!.- exclamo la pelirroja molesta.
-Que yo que se... es mi hijo, vive conmigo y se lo que le pasa. Ella no es la única victima de las mentiras de Mike, también mi hijo pero no por eso tienen que caer tan bajo.- trataba de mantenerse tranquila pero ya estaba perdiendo la compostura.
-Estoy de acuerdo con la señora.- dijo el padre de Renata.- aunque halla pasado lo que halla pasado hay formas de arreglar los asuntos, y esta no es una forma. Ya luego podrán arreglar sus problemas, pero solo los involucrados. Es decir, Mike, Damián y mi hija.
-Así que no te metas Giselle.- hablo el padre de la chica.
-Los padres de los chicos.- hablo un oficial. Los adultos fueron y dejaron a los chicos sentados.
...
-Bien chicos, nos vemos mañana.- hablo el padre de Mike y Giselle.- pasaremos por ustedes mañana en la mañana.
-También tu Damián.- dijo Leonor.
-Bueno... señora Leonor, tenga el regalo para Nick.- Mike le entrego la bolsa a la señora y trato de sonreír.
Los chicos se quedaron a pasar la noche ahí. Mike, Damián y Luis en una celda; donde Luis durmió en la cama de arriba y Mike y Damián en la de abajo. Las chicas fueron a una aparte, algo lejos del castaño.
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Querido chico rubio
RomansLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
