Mike
Desde hace días no se de mi amor, mi Damián. Me pelee con él por culpa de Gustavo, y desde hace como 5 días no voy al café, ni he mensajeado con él, nada. En verdad lo extraño, pero por eso iré hoy a verlo, le pediré perdón... espero que acepte, ya no quiero que se enoje conmigo.
—¿Qué sucede Mikey? — preguntó Renata colgándose de mí, rodee los ojos y la aparte sutilmente, alejándome de ella.
—Nada, nada que te interese. — suspiré y sonreí falso, iba a decirle algo con lo que sabía se iba a molestar mucho. — solo, es solo que extraño a My Darling, mi amado Damián.
—¿Lo sigues amando? Pero si me tienes a mí. — se sentó sobre mis piernas, pegándose a mí cuerpo. Hice mueca de asco, apartándola de manera un poco más brusca esta vez.
—Claro que si, siempre lo amaré. — dije muy seguro, con algo de molestia por su estúpida actitud. Tome mi celular, mi cartera y salí de casa.
Me molesta que actúe así, se supone el matrimonio ya debió haberse roto o esta a punto de, y lo peor es que desde hace anteayer esta así de rara y empalagosa sin razón. Sabe que nunca la he amado ni lo haré.
Pero sabes que, ya tengo planeado mi futuro, me casaré con mi amado castaño gruñoncito, aunque todos se opongan. Yo quiero pasar el resto de mi vida a su lado, compartir nuestra vida... tal vez adoptar a algún niño... ah~ sería maravilloso.
Sonreí, al ver el café pero lo vi muy vacío. Extrañado me acerque a la puerta, viendo un anuncio.
"Queridos clientes de Nachte Têmpete, los empleados tomaran un descanso del 17 al 30 de julio. Gracias por su atención.
Atte.: German Peterson."
Después de leer aquello gruñí molesto, Damián no me había avisado, pudimos haber salido a algún lado, pero no. Ni un mísero mensaje me ha enviado, ni respondido el que le mande hace poco... ¿enserio sigue molesto por aquello?
—Disculpe joven, los chicos del café han salido de vacaciones. Quien sabe cuando vuelvan. — una joven se acercó de manera sutil, sonriendo amable. La miré, y luego a la puerta. — se fueron el jueves pasado, no estoy segura de adonde.
—Muchas gracias, hermosa joven. — agradecí con una leve sonrisa. — si me disculpa...
—no es nada. — sonrió, apartándose para que pudiera pasar. Me iba a ir, pero la chica se había quedado pensativa así que esperé a que hablará. — disculpe que me meta, pero ¿Por qué se peleó con Damián?, según lo que se sabe, son novios, ¿no es así?. Yo siempre frecuento el café y veo todo... no creo que haga falta pelear por tonterías.
—Gracias, no es nada. —sonreí nervioso. — hablaré con él cuando pueda.
Me fui a toda prisa de ahí, yendo a donde vivía Thomas, seguro ahí estaba el adorable y tímido hermano de mi Damián. Al llegar a su casa estaba una chica y al parecer su novio, al mirarme, lo hicieron de forma peculiar.
—Hola, ¿esta Thomas Wolves aquí? — pregunte tratando de sonar amable, la chica me miro unos segundos y sonrió.
—¡Thomas los busca otro raro! —exclamo la chica hacía dentro de la casa, sonreí extrañado. El chico a su lado la regaño por lo que dijo, o eso supongo. — ¿Qué?, ¿Por qué me regañas? Si busca a mi hermano es seguro que sea igual de raro que él y sus amigos.
—¿Qué pasa ahora Johana? — preguntó el rubio, saliendo con el pequeño Nick detrás de él. Ella me apunto hacía mí, ambos me miraron y suspiraron.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
