Derek
No sé qué clase de "tregua" tomaron Alondra y Nick, porque siguen peleando de vez en cuando... y son peleas que no tienen ningún sentido. Thomas y Nick actúan como la pareja tonta y acaramelada que son, luego llega Alondra a llorar y negarse que Thomas Wolves sea gay, cuando obviamente, todo el que conoce al rubio vodka sabe y dice que siempre ha sido gay, solo es ella la ciega... igual da para unos cuantos jajas.
—Hey tú, si no dejas de berrear en estos momentos llamaré al hospital psiquiátrico para que te lleven —Lola, la más paciente del mundo, interfirió... tardándose bastante en callarla. La niña amante de los gays guardo silencio, fingiendo carita de pena que mi querida Lola no se iba a tragar en ningún momento —¿Qué haces?, ¿acaso te cayó mal el desayuno?
—Oh... Um... No, no...
—Entonces cállate y siéntate, o si no lárgate que suficiente estrés tengo para escuchar tus lloriqueos —la chica asintió un poco, siguiendo con la mirada a Lola, tomando asiento en silencio.
Alondra se sentó en silencio. Nosotros la miramos y nos miramos entre nosotros, nadie se atrevía o quería acercarse a ella; llegaba a ser bastante molesta, insistente, irritante, acosadora... a veces me hacía preguntarme si en verdad no tenía algo, porque no entendía esa fijación enfermiza con los gays. ¿Estaba preocupado?, no realmente, al menos no por ella. Era difícil para algunos cuando veían la mirada maniaca, acompañada de su sonrisa retorcida y jadeos, el número de parejas y clientes disminuye... ¡Oh, sí! Tampoco podemos olvidar cuando indiscriminadamente se acerca a alguien y le pregunta si es gay, y el cuestionario...
Me gustaría entenderla... de hecho no, no quiero entenderla. Si la entenderá seguro estaría en el psiquiátrico ya, lo que sí quiero entender es la razón de sus fijaciones o porque surgió esa fijación, no obstante, es probable que solo un psiquiatra pueda saberlo o no sé, no quiero preguntarle, es medio repelente la chica esa.
—¿Por qué sigue aquí? —murmuro Ale a mi lado, la mire y ella estaba absorta observando a Alondra que no despegaba la mirada de Thomas y Nick. —Nadie la quiere en este lugar y su amigo es sospechoso...
—Bueno... a veces da un poco de lástima —Santiago, es tan dulce a veces... veo porque a Sam le encanta este chico... aunque supongo que tiene algún punto negativo, creo, igual no me importa —pero supongo que sí es rara... e incómoda.
—Yo me encargo de ella, si arruina el trabajo y nos quita clientes, debo poner manos a la obra —Lola era bastante seria y más si se trataba de la cafetería de su padre, la cafetería de la que nos hemos encargado por tanto tiempo.
—Solo no seas tan dur...
—¿Puedo grabar? —Lola nos interrumpió, aunque más que eso, es sorprendente que Santiago también la iba a defender.
Y bueno, la veto del café. El trabajo continuó como normalmente, si se sentía la falta de Sam en el ambiente, incluso los clientes lo podían y hacían notar... incluso ellos mismos son quienes igualmente nos han ayudado, dando pistas y lo que pudieron o no mirar. No es una ciudad muy grande, de hecho es pequeña, casi como un pueblo... tal vez sea pueblo grande, quién sabe; el punto es que, aquí todos se conocen, es fácil saber cuando algo pasa, por eso es raro que lo hayan visto, más su paradero paso bastante desapercibido.
—Derek, deja de estar en las nubes y atiende la mesa ocho que acaban de llegar, entrega esto a la diez y tres que están de paso. —Lola me entrego los pedidos, dándome ligeros empujoncitos. —Ahora ve, que de eso depende tu paga.
—Ya, ya... entiendo, ¿sí? Voy, jefa.
Hice lo que ella me pidió, entregue los pedidos y tome otros tantos. El drama de este día fue Alondra lloriqueando que la dejaran entrar, apelando la sensibilidad del enano de lentes y Damián tuvo que ir a pararla, como el hermano mayor que es; llegó la policía y ella se fue huyendo. Fue divertido, sin embargo, le faltó sazón a este asunto, aunque la aparición de la policía fue convenientemente buena.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
