Nick
Estaba con Rebeca en su casa, jugando videojuegos. Nuestros hermanos regresaban hoy de su viaje y los esperábamos aquí... bueno, a quien engaño. Mi hermanito ya va a volver y mis padres me pidieron volver para que habláramos sobre aquel asunto, yo quería seguir con Thomas y su familia, pero me dijeron que no.
He tenido un poco de insomnio debido a que allá en casa de Thomas siempre dormía a su lado, desde las siestas hasta las noches largas y ahora no puedo dormir bien, ni siquiera con Gary.
—En que tanto piensan Nick, te estas dejando vencer y no me gusta ganar tan fácil — dijo con aires de grandeza, la voltee a ver con indignación.
—¿Disculpa? Yo siempre te gano, deberías aprovechar y ganar, aunque sea así teñida — dije retándola, aunque sé que se pondrá como loca al decirle teñida.
—Me has dicho teñida maldito niño muerde almohadas — y después de decir eso se me echo encima, haciéndome algunas llaves de lucha libre.
—Ay, ay, ay ya basta Rebeca ya déjame — grite tratando de soltarme, pero ella no cedía para nada — déjame, no pareces chica... eres un monstruo disfrazado de mujer... ¡y teñido!
—Maldita sea Nicolás, deja de decirme teñida... no te importa si lo soy o no — gruño con molestia jalando mis brazos aún más para atrás.
—¿Qué hacen ustedes dos? — escuche la voz de su hermano frente a nosotros, sonreía mucho, estaba muy alegre y me perturbaba un poco — Rebeca se más educada, una señorita y deja en paz a Nicolás, lo estas torciendo mucho.
—Es más flexible con Thomas, y no se queja para nada — se excusó la teñida, no pude decir nada más. No negué ni nada, solo me quedé tumbado en el piso muerto de la vergüenza.
—Déjalo ya mocosa, ponte a.... no sé, seguir con tus juegos, molestar a otras chicas... consíguete novio — decía Gustavo sonriendo burlón, viendo como la pequeña Rebeca se ponía roja y mejor se sentaba en el sillón.
—Yo mejor me voy, nos vemos después — dije nervioso, me levanté, me puse los zapatos y salí corriendo de vuelta a casa.
Corrí de regreso a casa, quería ver a mi hermano. Hablar con él, saber que hicieron, como la pasaron... tal vez la situación de porque Mike no fue con él.
Si, creo que sigo queriendo evitar aquel tema. Quiero saberlo, pero a la vez me da mucho miedo, es como un mal presentimiento... quiero estar con Thomas, abrazarlo, que me mime, de cariño, que este a mí lado solamente, sonriéndome, hablando de idioteces sin sentido.
Flashback On
Era una típica navidad familiar, Nick tenía 6 años y Damián 8 años. Estaban con sus familiares, celebrando, esperando a abrir sus regalos. El pequeño Damián estaba mirando por la ventana como caía la nieve en el suelo, llenando todo de su blanco y puro esplendor, mientras que Nick yacía en un sillón, mirando a todos a través de sus lentes. Tenía el ceño fruncido, demostrando su molestia, que todos ignoraban.
—Así que él es...— la voz distorsionada de una señora se escuchó a lo lejos, Nick volteo, sentía que todos lo miraban y no entendía por qué.
—Así que ella...— esta vez fue un señor, todos ahí lo miraba con lastima, y aunque fuera muy pequeño sentía que no era buena la forma en que lo miraban.
Miró de reojo a todas partes, quería huir y lo haría, aunque tuviera que luchar por ello; aunque al final no hubo necesidad. Damián se acercó a él, Nick sonrió ampliamente.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
