Damián
Sinceramente ya no se que sucede aquí. Andan muy amables con Mike, siendo que con otros de mis amigos como Sam, Derek, Lola o Ale no son tan amigables. Y no es que me moleste, pero se me hace raro.
-Y Mike, ¿de donde se conocen tu y Damián?- pregunto mi madre amable y con una sonrisa tan falsa que parece verdadera.
-Pues, íbamos en la misma secundaria- dijo Mike sonriendo.
-Que bien, que bien...- dijo mamá con un tono de voz molesto que no es muy perceptible.
Voltee a ver el reloj que estaba en la pared, 4:20 p.m.. Si no me apresuró llegare tarde al trabajo y me volverá a regañar mi jefe.
Me levante del sillón, subí a mi cuarto por unos zapatos y un suéter. Ya casi es primavera, pero sigue estando un poco frío; baje y regrese a la sala.
-¿Qué sucede Damián?- pregunto mi madre, obviamente molesta. No se porque.
-Llegare tarde al trabajo- dije mientras me ponía el suéter.
-¿Te puedo acompañar?- pregunto Mike entusiasmado.
-Si, si quieres- conteste caminando a la puerta.
Oí como se levanto y caminaba hacia donde estaba; termine de ponerme los zapatos y salimos de casa.
-Ven aquí esta mi moto- dijo jalando mi brazo.
Voltee al lado y ahí estaba, una moto Kawasaki GTR color negra. Nos acercamos a ella, tomo el casco y me lo dio.
-¿Solo hay uno?- pregunte alarmado. No me pienso subir a esto y menos si solo hay un casco.
-Si, ¿Por qué?- pregunto volteándose, porque ya se iba a subir. Vio que estaba preocupado, sonrió y prosiguió a hablar- no te preocupes, no va a pasar nada.
-Si tu lo dices, pero ¿Dónde dejo el sombrero?- dije no muy confiado.
Abrió un compartimento que estaba en el asiento, tomo el sombrero y lo guardó. Tome aire y lo solté, acomode mi cabello y me puse el casco; nos subimos a la moto y esta arranco muy rápido, haciendo que me pegara mas a Mike.
Llegamos rápido a donde trabajo; nos bajamos, le entregue el casco y el mi sombrero y se volvió a subir.
-¿Nos podemos ver otra vez?- preguntó poniendo ojos de cachorrito.
-No lo se, si tu quieres- dije volteando hacia otro lado.
-Nos vemos luego- sonrió y se fue.
Me puse mi sombrero, y camine hasta la parte detrás del local y entrar por la puerta de empleados.
Entre y rápidamente me puse el uniforme, deje el sombrero junto con mi ropa, iba a salir pero alguien me detuvo.
-Hola Damián- dijo alegre, me di vuelta y vi a Sam, mi queridísimo amigo travestí.
-Hola Sam- dije riendo- ¿así vas a atender?
-¿Algún problema?- dijo haciéndose el indignado- además, sabes que el jefe me deja hacerlo.
Lo ignore y ambos salimos de la sala de empleados; en cuanto el salió, empezó a mover las caderas como toda una damisela. Y en cuanto yo salí cierta chica pelinaranja se colgó de mi.
-Bienvenido de vuelta- dijo sonriendo.
-Si, si, pero bájate que me ahorcas- dije insistente, tratando de despegarla de mi- por, por favor Ale.
-Alejandra por favor suéltalo, ¿no quieres que te regañen, o si?- dijo Lola, con un tono de voz amenazante.
Por si se lo preguntan, si. Mis amigos y yo trabajamos en el mismo lugar. Ahora les daré una mini presentación de ellos.
Sam, hombre; edad: 18.
Es travesti, según su psicólogo tiene tendencias psicópatas. Es bisexual y acaba de romper con su pareja.
Su cabello es morado y un poco largo, sus ojos son verdes y mide 1.74.
Lola, mujer, edad 19.
Esta medio loca, literalmente; es la más responsable de los tres y no se deja llevar mucho por las ideas tontas, excepto si son de ella, que por lo general resultan mal.
Su cabello es negro con miles de colores incluidos, ojos café oscuro; usualmente usa pupilentes, mide 1.73, aun así se mira más alta que Sam.
Derek, hombre, edad 19.
Es un chico serio, igual de responsable que Lola. A diferencia de ella el es fácilmente influenciable, y cuando su lado hiperactivo sale no hay quien lo pare; usa un estilo medio hípster.
Cabello teñido de... no lo se, peinado típico hípster, ojos naranja. Mide 1.79.
Alejandra, mujer, edad: 18.
Es amable, muchos la verían como la más tranquila del grupo, pero es igual o peor que Sam. Demasiado cariñosa, que a veces parece sanguijuela.
Cabello naranja y largo, ojos avellana. Mide 1.70.
-Ya que...- dijo haciendo un puchero. Me soltó y se fue con Lola.
Estábamos platicando, esperando a Derek para poder abrir, ya que sin el no nos permiten abrir.
-Oye Damián- dijo Derek asustando a todos. A veces este tipo es un jodido ninja.
-¿Qué, que sucede?- dije aliviado cuando lo vi
-¿Quién era ese chico con el que estabas?, te sonreía de forma cariñosa- dijo en tono pícaro- y tu andabas muy amigable con el.
-¡¿Quéeeee?!- exclamaron sorprendidos, menos Derek. Después hablo solo Ale, y se notaba molesta- explícalo ahora, se supone que tu eres mío.
-¿Quién dijo eso?- dijo Sam abrazándome, pero me soltó de inmediato.
-Es Mike...- dije con pesadez- vino...
Ni siquiera termine de hablar, de nuevo todos hablaron.
-¡Mike Thompson!- exclamaron todos sorprendidos y con el ceño fruncido, excepto Alejandra.
-Si, si, el; pero dejen que siga- dije algo cansado. Todos asintieron, así que proseguí- de alguna forma encontró mi dirección y me encontró. Se ha comportado muy amable.
-Y, ¿que quería ese sujeto?- pregunto Sam, se notaba molesto con el asunto. El siempre ha sido mi amigo y sabe todo este asunto; los demás también, pero no completo.
-No lo se, pero se disculpo por sus amigos...- dije caminando por la barra. Todos quedaron conformes, menos Sam, el todavía seguía mirándome, esperando a que diga la verdad.
-Buenos chicos, hay que trabajar- dijo Derek, llamando la atención de todos.
El café abrió y empezamos a trabajar; como casi siempre, chicos coqueteando con Sam y unos "ligeros" celos de Derek, o eso creo; Chicas enamoradas de Lola y no se que mas. Así transcurrió hasta la hora de cerrar y todos se iban a casa, excepto Sam; el estaba esperándome.
-¿Qué sucede?- pregunte mientras me cambiaba.
-¿Que quería realmente ese tipo?- pregunto molesto.
-Ya lo dije hace rato, además de eso no se; y si creo que alguien sabe es mi hermano- dije un poco irritado de repetir lo mismo- sabes... a mi madre le cayo bien Mike, incluso lo trato con amabilidad.
-Es enserio- dijo sorprendido- pero si ella siempre nos a tratado mal a nosotros.
-Lo se, a mi también me sorprende- dije cansado. Cerré el casillero y camine a donde estaba Sam- ya hay que irnos.
-Si capitán- dijo imitando a un soldado para después echarse a reír el solo.
Salimos y cerramos la puerta; íbamos caminando por ahí, platicando y bromeando. No quería ir a mi casa, por alguna razón no quería llegar.
-Oye... ¿me puedo quedar en tu casa?- pregunte, el me volteo a ver. Puse mirada de cachorrito y el rio.
-Esta bien- dijo colgándose de mi y quitándome mi sombrero.
Estuvimos jugando un rato por las calles hasta llegar a su departamento. Entramos y después de un rato de bromear y jugar nos fuimos a dormir.
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Hola!!!!
He aquí la segunda parte de la historia de Damián. Se volvió tsundere jejeje...
¿que les parece?
¿porque Damián dice esas cosas de su madre?
¿Hay mas dudas?
¿les gusta esto de Damián?
Salí temprano de prisión... Digo la escuela. Aquí estoy subiendo antes de comer, esperó les guste (*^ω^*)
Voten y comenten, los hamo con mi negro e inexistente kokoro
Alez Feria
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Querido chico rubio
RomansaLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
