Thomas
No puedo creer que le hayan hecho esto a mi Nick. Es un acto de cobardes, además de despreciable; si los vuelvo a ver les juro que...
-Gracias...- dijo Nick sacándome de mis pensamientos, recargando su cabeza en mi hombro.
-No es nada. Siempre te protegeré de cualquier cosa, sin importar el que- respondí con una sonrisa que es probable que no vea el.
Llegamos a su casa y su madre nos recibió con una expresión de sorpresa.
-¡¿Q-qué les sucedió?!- preguntó horrorizada de vernos con golpes- vamos, pasen. Entren, rápido.
Se hizo a un lado y entre con Nick. Cerró la puerta y nos guio a la sala; Nick se bajo de mi espalda y se sentó en un sillón, y yo al lado de él.
-En un momento vengo, voy por el botiquín- dijo la señora Leonor y salió en dirección a alguna parte.
-¿Dónde te golpearon?- pregunte volteando hacia donde estaba, posando una mano en su mejilla.
Bajo la mirada a sus manos y la volvió a subir para verme-Me... me dieron dos patadas en el estómago, en la cara... va-varios puñetazos- dijo un poco trabado, además que temblaba un poco- y... ¿y a ti?
-Aquí esta- dijo su madre acercándose con el botiquín.
Se sentó en el sillón de al lado, lo abrió y empezó a curar a Nick, después hizo lo mismo conmigo.
-Nick ¿y los lentes?- pregunto su madre.
-Eh... creo... creo que... creo que los deje...- dijo nervioso; al parecer el tampoco recordaba.
-Aquí están- dije sacando los lentes de mi bolsillo- ese... tipo los rompió.
Los tomo con sus manos y los miro con tristeza; volteo con su madre y se los entregó.
-Es una lástima...- dijo su madre al tomarlos y sonreír leve- mañana te compro unos nuevos.
-¿Y como le haré para ir mañana a la escuela?- preguntó Nick ladeando un poco su cabeza... joder, que adorable...
-Pues usa los lentes de contacto que te compre la semana pasada... es más, voy por ellos- dijo su madre con obviedad, volviéndose a ir.
-No quiero usar eso...- murmuro como para si mismo, aunque lo alcance a escuchar.
-¿Por qué?- pregunte tomando su mano, llamando su atención y volteándome a ver.
-Es... es incomodo. Meterse eso en los ojos...- explico haciendo señas raras. Reí un poco por si actitud, a lo que el se molesto- no, no te rías... hablo enserio.
Infló sus mejillas y se volteo al otro lado en señal de molestia. Volví a reír, bese su mejilla y lo abrace. Me volteo a ver, sonrió y también me abrazo.
-Hay pero que cursimente adorables se miran- dijo su madre emocionada. Se acerco al sillón y se sentó- ¿desde cuando están saliendo?
Nick se escondió en mis brazos de la vergüenza y estando igual o más rojo que un tomate.
-Bueno, pues...-iba a responder pero el ruido de la puerta nos interrumpió.
-Cariño ya llegue- dijo una voz masculina, supongo que el padre de Nick. Se oyeron los pasos llegar a la sala y pararon en la entrada de esta- ¿pasa algo?.
Pregunto al vernos a todos ahí. Leonor volteo con el sin borrar su sonrisa y Nick se asomaba ligeramente al otro lado.
-Cariño, ven acá rápido. Hay algo que decir- dijo Leonor emocionada, dando palmadas al lugar desocupado.
Se acercó con lentitud, sentándose al lado de su esposa- ¿Ahora que pasa?- pregunto viéndola, luego volteo con nosotros.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
