Capitulo 31

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Thomas

No puedo creer que le hayan hecho esto a mi Nick. Es un acto de cobardes, además de despreciable; si los vuelvo a ver les juro que...

-Gracias...- dijo Nick sacándome de mis pensamientos, recargando su cabeza en mi hombro.

-No es nada. Siempre te protegeré de cualquier cosa, sin importar el que- respondí con una sonrisa que es probable que no vea el.

Llegamos a su casa y su madre nos recibió con una expresión de sorpresa.

-¡¿Q-qué les sucedió?!- preguntó horrorizada de vernos con golpes- vamos, pasen. Entren, rápido.

Se hizo a un lado y entre con Nick. Cerró la puerta y nos guio a la sala; Nick se bajo de mi espalda y se sentó en un sillón, y yo al lado de él.

-En un momento vengo, voy por el botiquín- dijo la señora Leonor y salió en dirección a alguna parte.

-¿Dónde te golpearon?- pregunte volteando hacia donde estaba, posando una mano en su mejilla.

Bajo la mirada a sus manos y la volvió a subir para verme-Me... me dieron dos patadas en el estómago, en la cara... va-varios puñetazos- dijo un poco trabado, además que temblaba un poco- y... ¿y a ti?

-Aquí esta- dijo su madre acercándose con el botiquín.

Se sentó en el sillón de al lado, lo abrió y empezó a curar a Nick, después hizo lo mismo conmigo.

-Nick ¿y los lentes?- pregunto su madre.

-Eh... creo... creo que... creo que los deje...- dijo nervioso; al parecer el tampoco recordaba.

-Aquí están- dije sacando los lentes de mi bolsillo- ese... tipo los rompió.

Los tomo con sus manos y los miro con tristeza; volteo con su madre y se los entregó.

-Es una lástima...- dijo su madre al tomarlos y sonreír leve- mañana te compro unos nuevos.

-¿Y como le haré para ir mañana a la escuela?- preguntó Nick ladeando un poco su cabeza... joder, que adorable...

-Pues usa los lentes de contacto que te compre la semana pasada... es más, voy por ellos- dijo su madre con obviedad, volviéndose a ir.

-No quiero usar eso...- murmuro como para si mismo, aunque lo alcance a escuchar.

-¿Por qué?- pregunte tomando su mano, llamando su atención y volteándome a ver.

-Es... es incomodo. Meterse eso en los ojos...- explico haciendo señas raras. Reí un poco por si actitud, a lo que el se molesto- no, no te rías... hablo enserio.

Infló sus mejillas y se volteo al otro lado en señal de molestia. Volví a reír, bese su mejilla y lo abrace. Me volteo a ver, sonrió y también me abrazo.

-Hay pero que cursimente adorables se miran- dijo su madre emocionada. Se acerco al sillón y se sentó- ¿desde cuando están saliendo?

Nick se escondió en mis brazos de la vergüenza y estando igual o más rojo que un tomate.

-Bueno, pues...-iba a responder pero el ruido de la puerta nos interrumpió.

-Cariño ya llegue- dijo una voz masculina, supongo que el padre de Nick. Se oyeron los pasos llegar a la sala y pararon en la entrada de esta- ¿pasa algo?.

Pregunto al vernos a todos ahí. Leonor volteo con el sin borrar su sonrisa y Nick se asomaba ligeramente al otro lado.

-Cariño, ven acá rápido. Hay algo que decir- dijo Leonor emocionada, dando palmadas al lugar desocupado.
Se acercó con lentitud, sentándose al lado de su esposa- ¿Ahora que pasa?- pregunto viéndola, luego volteo con nosotros.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora