Capítulo 130

90 8 1
                                        

Thomas

Había estado hablando por teléfono con los, que yo considero, sus padres. Me contaron que fue con ellos para hablar y que recientemente les habían marcado de la escuela diciéndoles que Nick ha estado muy mal en sus clases, que no hace tareas, no presta atención en clases y quien sabe que cosas; obviamente estaban preocupados y querían que hablará con él, y por supuesto que... lo iba a intentar porque ni siquiera a mi me esta escuchando, solo lo que él quiere oír. Negué y deje el celular en el sillón, camine con cuidado a la habitación para ver que hacía. Estaba sentado en el piso jugando con su gatito, sonriendo y riendo; me fue inevitable sonreír, se miraba tan adorable y lindo.

—Nick, ¿podemos hablar? —pregunte tocando la puerta, estaba entreabierta y no me miraba mucho pero yo si lo miraba a él. Miró la puerta y dejo al gato, escondiéndose debajo de las mantas — ¿Nick?

Esperé un rato y entre, estaba haciéndose el dormido. Me detuve un rato a mitad de la habitación, fingí irme y me oculte en un punto ciego; segundos después se asomo y al no verme salió de las sabanas.

—Nick, por favor...—dije mirándolo y al solo escuchar mi voz se volvió a esconder, suspiré. No quería obligarlo a hablar, pero debía, no iba a regañarlo... tanto. Estaba preocupado por él, quería saber que tenía, ¿ya no confía en mi? — solo quiero hablar, saber que te pasa, ¿por qué no me quieres hablar?, ¿acaso es difícil decirlo? MI novio me preocupa ¿esta mal?

Minutos después de silencio salí de la habitación y del departamento, si no quería hablarme y estar solo pues bien, yo no le insistiré, no quiero que se sienta presionado a hablar, pero... Mi Nick...

Nick

Cuando lo escuche y vi salir de la habitación me quede acostado abrazando una almohada, escuchaba al gatito maullar en mi dirección, pero siendo sincero no quería moverme. Me sentía triste, no sabía que hacer... todos siempre me reclaman lo que hago, me juzgan y lo odio; no sé que hacer, quiero tomar mis decisiones y que si van a decir algo me sirva, no solo regaños y reclamos... y luego lo de esta loca de Alondra que le esta coqueteando a Thomas deliberadamente frente a mi y no le importo, parezco pintado...

—Eso me irrita tanto Chopin, esa loca le coquetea a Thomas... odio eso —murmure cerrando los ojos, segundos después sentí que salto y otro rato después que lamía mi cara. Reí un poco, abrazándolo — ¿crees que estuvo mal tratarlo así?, se que no tiene la culpa pero... no sé... también me dolió lo que dijo...

Mire a Chopin, pero el solo maullo empezando a lamer sus patas. Suspire mirándolo, después de un rato me levanté y salí de la habitación, tenía hambre y quería alimentarme pero al salir no había nadie en el departamento, busque pero no había rastro de Thomas o su hermana ni siquiera su papá. Hice un puchero y agarré cereal, metiéndome de nuevo a la habitación.

...

Estábamos iniciando la segunda clase y ya me quería ir, esta mañana fue desastrosa. Thomas no estaba porque a veces se va temprano por su graduación, me dejo desayuno listo y eso en verdad me alegro, al terminar el desayuno me fui a la escuela con bastante flojera y cuando lo vi... huí cobardemente. Quería verlo y pedirle perdón, pero no sabía como o que hacer para hablar con el con normalidad y que volvieramos a estar así de lindos y cariñosos... y hacer cositas.

—Oye Nick, ¿no has visto a Rebeca? —escuche que alguien me preguntaba, voltee a ver a esa persona. Nunca lo había visto, pero negué. El chico se miraba apenado, mirándome y mirando a su alrededor — ¿sabes si vino a la escuela?

—No, tiene fiebre —respondí sonriendo, a mi también me hacía falta mi amiga pero se tuvo que enfermar... tampoco es que me moleste eso pero ella sabría aconsejarme — posiblemente mañana venga ya.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora