Thomas
Estábamos en el patio disfrutando de la brisa primaveral bajo un gran roble que daba una gran sombra.
-Por fin se acercan las vacaciones.- dije estirándome y abrazando a mi nene. Rebeca y Vanesa nos miraban mucho, con esa miradilla de mi papá y Joan, bueno el solo veía algún punto perdido.
-¿Paso algo con ustedes?.- pregunto Vanesa picara, mirando fijamente a Nick hasta que el no pudo más y me abrazo avergonzado.
-¡Par de tortolos!.- exclamo Santiago molesto, se acerco a donde estábamos. Su entrecejo estaba fruncido, y solo nos miraba de manera asesina a nosotros dos.- ustedes lo sabían, ustedes sabían y no dijeron nada.
Creo que ya se dio cuenta de la realidad... y a nosotros nos va a ir mal. Miro a los otros tres que nos acompañaban y de inmediato se fueron.
-¿Saber que?.- pregunte tontamente sabiendo la respuesta, pero fue algo que simplemente salió. Incluso Nick me miro incrédulo por la pregunta.- lo siento... pero si, lo sabíamos.
-¿Por qué rayos no me dijeron nada?.- pregunto molesto, aunque su mirada decía como tristeza o decepción.
-No queríamos decir nada porque eso le correspondía a Sam, el debía decirte la verdad no nosotros.- dijo Nick de manera tranquila, aunque luego se quiso reír.- también fue porque pensamos que sería interesante saber que pasaba...
En cuanto lo dijo me abrazo, pero se estaba riendo.
-Pensé que eras bueno Nick... creo que me equivoque...- dijo Santiago fingiendo tristeza.
-Dije que no era tan malo.- le respondió mi pequeño sacándole la lengua y después se acomodo sus lentes.
-Bien... ya me voy.- se levanto para irse, pero Nick le detuvo.
-A ti... ¿a ti te gusto el verdadero Sam?.- pregunto Nick serio, Santiago lo miro trago seco... su mirada lo decía todo.- lo entiendo... de todos modos si piensas ir enserio cuídalo mucho.
El chico café caca se fue, los chicos se fueron y solo estábamos nosotros solos...
Después de un rato ya estábamos besándonos, esta vez mi pequeño tomo la iniciativa pero no el control. Una de sus manos estaba alrededor de mi cuello, sentía como acariciaba mi cabello; la otra mano estaba en el suelo para recargarse. Mientras yo tenia una alrededor de su cintura, y la otra sobre su mano en el suelo.
El beso era intenso, lentamente fui subiendo mi mano de su cadera hacia su espalda pero por dentro de la playera.
-Ah... n-n... para, aquí en la escuela no.- su voz entrecortada y jadeante era linda, quería seguir pero el me detuvo. No tuve de otra más que obedecerlo y volverle a besar.
-Vaya, vaya con los tortolitos, y yo que pensé que eran inocentes pero veo que no.- dijo Rebeca frente a nosotros, Vanesa estaba detrás con su celular en mano... ¿Qué no haga lo que pienso que hará?.- y lo peor de todo es que Nick fue el incitador, pensé que eras puro.
-N-no me digas así rubia teñida.- exclamo Nick rojo de vergüenza, ¿o por el beso?... o espera, creo que no debió haberle dicho así.
-Y tu no me digas teñida maldito mocoso.- le contesto la rubia.
Hubiera sido peor pero un profesor se acerco a donde estábamos, nos miro con cara rara. Luego me di cuenta que seguía tomando la cintura de mi pequeño.
-Joven Rosenberg, jovencita Mendez y ustedes dos, acompáñenme.- dijo el profesor este, creo que era Higuera o algo así.
Nos levantamos y lo seguimos, nadie decía nada solo nos mirábamos entre sí. Los seguimos hasta el aula de maestros, donde no había nadie... ¿nos querrá asesinar?
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomantikLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
