Damián
—Da... Damián...
—Lo siento Mike, perdón, lo siento por lastimarte, traicionarte... yo no, yo no sé porque... me arrepiento totalmente de lo que hice, perdón por no decirlo antes... perdón, tenía miedo...—decía entre mis lloriqueos y sollozos, no sé si me entendía entre tantas cosas. Quería que... quería que me perdonará, que esto no terminará aquí... pero lamentablemente puede ser otra cosa.
Trate de –inútilmente- tomar valor y mirarlo, pero antes de que pudiera reaccionar ya me estaba estrechando entre sus brazos, consolándome. Con algo de temor lo abracé, apoyándome en su pecho; era muy cálido y me relajaba, hasta el punto que dejé de llorar.
—Mi-Mike...
—No digas nada Damián, por favor. No digas nada —dijo Mike con algo de molestia, suspire en un vano intento de acallar mis sollozos — Damián por favor, vamos a hablar, pero guarda silencio.
—Lo siento, no volveré a molestarte nunca... más, más vale que me vaya y te deje —me separé bajando la mirada, traté de apartarme, pero Mike me lo impidió — no digas nada, es, es mejor que me vay...
—Damián déjame hablar por favor —dijo Mike de forma algo brusca, baje la mirada. Él suspiro y tomó mis manos, acercándome más a él — no estoy enojado contigo, bueno contigo no. Con quien estoy enojado es con Gustavo, me llena de rabia que se haya atrevido a tocarte y a...
—Pero yo también...
—No, eso no importa. Él sabía que tú estabas mal y aun así te toco... él, él...—apretó sus manos en puños, suspiré y con algo de temor lo abracé para calmarlo. Lo escuche soltar el aire que contenía y abrazarme — Damián... si, me duele lo que paso, me siento dolido y traicionado, pero sé que yo también he hecho algunas cosas... la verdad no sé qué sentir, pero no te odio ni nada de eso.
—Mike...—tome aire y lo voltee a ver — yo lo siento mucho, aceptaré cualquier cosa que decidas. Tenía que decirte esto, yo no soy bueno ocultándote cosas, y un segundo más aguantándolo... no lo soportaría.
—Y eso lo apreció mucho darling, pero ni loco te dejaría. Tu eres y serás mío, solo mío Damián Rosenberg —dijo sonriendo, uniendo nuestras frentes. Sonreí débil y asentí —Damián... yo, yo no sé qué decir la verdad. Te amo, te amo demasiado, me duele, pero agradezco que dijeras aquello... no quiero alterarme más... no, Damián no me mires así.
—Lo siento, es inevitable...—baje la mirada y cerré los ojos — yo imagine mil cosas...
—Menos que lo aceptará y no te dejará ir...—lo voltee a ver sorprendido y él rio un poco. — te conozco Damián, por eso sé que pensaste en aquello... creo que es entendible, pero después de mucho tiempo en tratar de conquistarte... no te dejaré ir, ya no.
—Gracias Mike, gracias por escucharme y... y seguir conmigo —dije emocionado, sonreí y lo bese, rodeando su cuello.
—Tranquilo sweethoney —Mike rio un poco y puso su mano en mi mejilla, incliné mi mejilla para más contacto... pero rara vez le estuve dando la mirada — hay que hablar de otras cosas, dejemos este tema de lado y luego lo abordaremos mejor, ¿te parece?
Suspiré y asentí, abrazándolo con fuerza. Duramos un largo rato en silencio y sin decir nada, necesitábamos tranquilizarnos y analizar lo que pasaba. De manera un poco random recordé lo que dijo Giselle, no quería mencionarlo, apenas estábamos bien con esto; no quería discutir de nuevo, ya me sentía lo suficientemente mal como para descubrir si es verdad o mentira.
«hablo del bebé de Renata y Mike»
Aquellas palabras estaban grabadas en mi cabeza, sentía que iba a llorar nuevamente. No quería abordar el tema, iba a ser doloroso sea verdad o sea mentira... en parte quería mencionarlo, sé que si no digo nada él se quedara callado y tampoco quiero eso.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomantikLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
