Thomas
Al salir de clases Nick y yo fuimos a un parque a hablar sobre aquel asunto de las cartas. No quería que se sintiera presionado a contármelo o algo parecido, pero él se ve tan decidido así que dejare que haga lo que pueda... aunque no es que no me importe, pero no quiero verlo triste... ya me siento como esos personajes de animes que ve mi papá...
-Ya llegamos.- dijo Nick jalando de mi brazo, pegue un pequeño brinco; creo que estaba demasiado en mi mundo.- ¿estas bien?
-Si, solo me quede pensando en unas cosas.- le sonreí logrando que se sonrojara. No podía evitar querer besarlo y abrazarlo cuando se pone así, es sumamente adorable.- bien, hay que sentarnos.
Antes de que se sentara lo tome y le di un rápido beso en los labios. El color rojo no tardo en subir a su cara.
-N-no~, no hagas e-eso en publico.- dijo sumamente nervioso y avergonzado, tomando asiento y sentándose en la banca, eso sí, cubriéndose la cara. Me senté a su lado, muy, muy cerca de donde estaba.
-Solo uno, pequeño. No hay nadie.- pedí poniendo ojos de cachorrito, acercándome peligrosamente a su bello rostro.
-N-no, puede, puede haber gente así como mi mamá y tu papá que nos este viendo a escondidas o que de casualidad pase y haga cosas raras.- estaba nervioso, trataba de empujarme pero no lo hacia muy bien porque estaba volteando a otro lado.
Sonreí con algo de malicia, tome sus manos y empecé a darle besos en la mejilla, hasta bajar y darle un beso en el cuello.
-Ngh... No hagas e-eso...- al instante de hacer ese sonido se puso más rojo(si es que se puede), encogiéndose en su mismo lugar.- ya, vamos a hablar pues.
-…- apenas iba a decir algo cuando veo la figura de tres niños corriendo, unas figuras muy conocidas.
-¡Hermano!.- exclamaron dos de ellos. Después de unos segundos ya estaban aquí, eran Kaori y Lizht, mis pequeños hermanos además de Camil, la prima de Nick y el hermano de Vanesa.
Los pequeños se me acercaron y me dieron un gran abrazo, obviamente yo también los abrace. Hace mucho no los veía, mamá no me permitía acercarme a la casa y en la escuela me era imposible.
-Te hemos extrañado mucho hermano.- dijo Lizht soltando unas cuantas lagrimas, pero su sonrisa se mantenía.
-No llores Lizht, no hay que llorar.- le decía Kaori, pero ella estaba igual que él.- así que tu eres nuestro cuñado, gracias por cuidar de mi hermano.
-Ah... no, no es nada. El, el que me cuida es él.- dijo nervioso, pero con una sonrisa.
-Hermano... ¿nos podemos ver en las vacaciones?, ya van a ser la próxima semana y te queremos ver, y a Johana.- dijo Lizht con un semblante triste.
-No te olvides de Catherine, queremos saber cuando va a nacer nuestro próximo hermano o hermana.- le completo Kaori con una sonrisa, logrando que el pequeño sonriera.
-No se, eso hay que verlo con papá para que nos podamos ver. Yo también les quiero ver, los extraño mucho.- no pude evitar soltar unas lagrimas al verlos así. No entiendo como mamá es capaz de hacer semejante cosa.
-Entonces, ¿Por qué no vuelves a casa?.- pregunto Lizht de manera inocente, más lagrimas caían... ¿no les ha dicho?.- no llores hermano, nos acabamos de ver y no me gustaría verte así de triste.
No podía parar, me sentía mal. No sabía que decir, las palabras estaban en mi cabeza pero no las podía articular.
Sentí una mano en mi hombro, voltee y era Nick quien me estaba sonriendo; le di un abrazo logrando reconfortarme. Tome aire largando un suspiro.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
