el regreso de las vacaciones
Sam
Me puse mi uniforme femenino, la peluca negra con una coleta y tome mi mochila. Hoy regresamos a la escuela después de vacaciones de primavera, y en unos meses bye bye preparatoria y hola universidad... ya estoy ansioso.
Hice una lista de cosas que hacer antes de salir. Desayunar y tomar mi medicamento... listo, ponerme el uniforme... listo, ir por Dami, el pobre chico en silla de ruedas... en proceso.
Salí de mi departamento, y no, no vivo con mi madre y hermana. Solo me quedo allá cuando pasa lo de aquella vez. Les da miedo que este solo cuando pasa eso, pero a mi me da miedo estar con ellas, no quisiera dañarlas...
-Oh Sam, ¿vas de salida?.- preguntó una vecina universitaria, creo que su nombre es Amanda.
-Si, ya acabaron las vacaciones primaverales, y tu ¿también vas a la escuela?.- le pregunte siendo cortes, con una ligera sonrisa.
-Si, esta vez me tocaron las clases en la mañana.- se quejo un poco, ambos reímos.- te ves muy bien, el uniforme femenino te sienta... aunque de chico también te miras guapo.
Después de aquella platica ambos salimos del edificio, cada quien por su lado. Al llegar a su casa, su mamá me recibió de mala gana al verme vestido de chica; pero bien que a Mike y a los otros dos tipos los recibió bien...
-Bueno Sam, estoy encomendado a ti... así que no juegues con la silla.- dijo Dami en tono resinado pero también en forma de burla.
-Oye, no soy tan malo.- me hice el indignado, ambos reímos y después de un rato nos fuimos, o su madre nos mataría con la mirada.
El camino fue tranquilo y relajante, nada ni nadie nos molesto. Llegamos a la preparatoria y Giselle nos recibió alegre, cosa que no hace muy a menudo... muy sospechoso...
-¿Les ayudo chicos?.- preguntó la pelirroja, enserio que tanta amabilidad de su parte me aterra.
-¿Qué tramas Giselle? Tanta amabilidad tuya no es normal.- dijo Damián rápidamente, la chica solo permanecía parada sonriendo.
-Oh vaya, ¿lo notaron?.- dijo sarcástica, miro a todos lados.- pues si, quiero algo pero por ahora no te lo voy a pedir, tal vez luego... Rosenberg.- Empezó a caminar, pero se detuvo unos pasos adelante.- ¿Me consideran su amiga?.- preguntó de la nada, sin si quiera darnos la cara.
-Yo si, no se Sam.- dijo Damián, él tampoco entendía la situación y mucho menos yo, aun así tengo que responder.
-Claro que sí, eres un poco pesada pero eres buena chica.- oí una risa por parte de la chica.
-Si es así, considérenlo un favor entre amigos.- y así, se fue al salón de clases. Rato después lo hicimos nosotros, no se a que se deba eso.
Saúl
Mike se ha notado diferente, se nota molesto, como si se arrepintiera de algo. Yo sigo sin creerle eso de que le guste ese chico, lo que paso en secundaria, jugo con ese chico y él pobre ni enterado, aunque creo que María me dijo que él sabía algo porque había pasado no se que, la verdad no le entendí.
-¿En que tanto piensas?.- preguntó Teo a mi lado, lo mire y trate de sonreír pero obviamente no me la creyó.- bueno, si no quieres no es obligación.
Se levantó para irse, pero antes de que diera un paso le tome la mano y lo jale hacía mi. Cayo casi encima de mi, me miro encarando una ceja pero el rostro levemente rojo.
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Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
