Capitulo 64

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Santiago

No se que me pasaba, pero estaba seguro que lo que más deseaba en estos momentos era besar los labios del hermoso chico sentado frente a mi, besarlo hasta más no poder.

-¿Sam, eres tu?.- pregunto una chica de cabello negro y puntas rubias. Al instante Sam se volteo a verla y en cuanto la vio sonrió ampliamente.

-Cristina, ¿Cómo estas?, hace mucho que no nos veíamos.- le saludo Sam de manera muy cariñosa y afectuosa, con un abrazo y todo.

-Lo se, ha pasado tanto Sam.- le respondió la chica sonriente.- ¿Cómo están todos?

-Pues bien… Dami se quebró una pierna.- dijo como si fuera lo más normal del mundo… bueno, eso explica porque salía corriendo Nick después de la escuela.- Lola sigue igual de loca, todo igual.

-Ya veo, ya veo.- respondió entre risas. De pronto se volteo hacia mi.- oh… ya veo, tienes compañía y una muy buena. Jejejeje soy Cristina Jáuregui, soy la ex de este... ¿puedes creer que sea más femenino que yo?

-Admite que soy una lindura.- le respondía Sam con orgullo. Mientras que yo miraba aquella escena extrañado y con algo de recelo.

-Jejejeje... em... un gusto soy Santiago Rivera.- me presente formal. Estrechamos nuestras manos y después de unas cuantas palabras más la chica se fue.- así que... ¿tu exnovia?

-¡¿Ah...?!... s-si, ella y yo salimos unos meses atrás.- dijo un poco nervioso, volviéndose a sentar.- fue un rompimiento en el que ambos estuvimos de acuerdo.

-Ya veo...- respondí serio, mirando el popote de mi bebida, jugando con él de vez en cuando.

-¿Estas bien?.- preguntó preocupado, lo mire de reojo y mostraba una pequeña sonrisa. Asentí un poco, y se que no se quedo conforme, aun así me dejo de preguntar.

Después de un rato tomo su chaqueta, sacando una cajita con pastillas de diversos tamaños, formas y colores.

-¿Para que es eso?.- pregunte curioso, viendo como sacaba unas y se las tomaba.

-Son las pastillas que me dio el psiquiatra, debo tomarlas para que cosas malas no sucedan.- dijo sonriendo de manera forzada, cerró la cajita y la volvió a guardar.- últimamente las he tenido que estar tomando, no es que antes no las tomara... lo que pasa es que con todo lo que esta sucediendo, mi comportamiento..., me altero, y eso no es bueno o me pongo violento y ataco sin pensar; pero si las tomó no pasa mucho, me mantienen tranquilo y sereno.

Explico su situación, su mirada estaba en sus manos, las cuales se movían incesantes. Su sonrisa era un poco fría y amarga.

-Ah... yo, si fue por todo esto me disculpo. No sabía que...- baje la cabeza, no sabía que decirle. No quería que estuviera mal por mi culpa.

-No... no te preocupes, no es tanto tu culpa.- puso una mano en mi hombro, lo mire de reojo y sonreía más alegre.- después de lo que paso contigo, al día siguiente sucedió otra cosa y eso fue más en parte. En verdad si me afecto lo otro, por suerte, o mejor dicho por milagro no paso nada después.

-Aun así...- Sam me impidió terminar, me abrazó poniendo su cabeza en mi pecho.        

-Aun así nada, en parte también fue mi culpa por no haber aclarado todo desde un principio y terminar como esta todo ahora.- oí como rio un poco, abrazándome con un poco más de fuerza; me quede un poco en blanco, peor al reaccionar también abrace al chico.

Después de un rato nos separamos, pague la cuenta y salimos del establecimiento. Caminamos un poco por la plaza, observando los puestos, alejando a Sam de tiendas de ropa para chicas.

-Santi~- oí una voz infantil tras de mi, logrando que mi piel se erizara.

Sam

Aquel vestido era perfecto, con unos accesorios que tengo, la peluca negra y ondulada. Unos zapatos a juego y queda perfecto para la graduación, pero no creo que me dejen...

-Santi~- una voz chillona e infantil detrás de nosotros hablo, voltee a ver a Santiago y estaba paralizado. Di la vuelta y una enana como de 12-13 años estaba parada con una sonrisa enorme, los ojos verdes al igual que el nombrado y una cabellera negra y rizada, oculta bajo un gorro.- S-a-n-t-i~

Canturreo la pequeña antes de correr y treparse a la espalda de Santiago.

-Bájate Dayana.- dijo el chico manteniéndose serio. la niña hizo pucheros hasta que al final bajo.- ahora dime, ¿que haces aquí?

-Pues vine con una amiga, solo que ella esta comprando y preferí quedarme afuera.- dijo con una sonrisa traviesa, columpiándose de un lado a otro y jugueteado con sus dedos... conozco esas manías, y no creo que este aquí para eso.

-Di la verdad.- le exigió Santiago a la niña, pero esta solo sonreía de manera vaga, desviando la mirada a la tienda de ropa.- le diré a mamá y papá que estas aquí jugándole bromas a alguien.

-No estoy haciendo bromas a nadie, estoy cazando humanos.- le reclamó la pequeña con molestia.

Mientras ellos discutían fije mi vista en la tienda de ropa de antes. En verdad quería comprar ese vestido; me sorprendí al ver salir a mi pequeña larvita salir del local, y más aun al verla caminar hacia acá.

-Ah... oruga aquí estas, dice mamá si vas a ir a casa o a tu departamento.- dijo Leslie al verme, miro a los que peleaban y su rostro se ensombreció al ver a la rara del gorro.- con que tu me seguías maldita bruja loca.

-Que dices loca pulga plana.- exclamo la chica con molestia.- solo porque este aquí de casualidad porque alguien me pago para que te siguiera y saber si vas a ir al baile... estas loca.

Voltee a ver a Santiago y su rostro mostraba una expresión rara, bueno, no lo culpo. Su hermana y mi larva se están peleando por yo que se. De pronto Santiago me jalo y corrimos lo más que pudimos, alejándonos de aquellas chicas.

-Creo... creo que aquí estamos lejos.- dijo entre jadeos, tratando de volver a recobrar el aliento.- ¿Por qué no estas cansado?

-Estoy acostumbrado a correr.- respondí simple y sencillo, me sentía nerviosos todavía al recordar lo que me dijo en el restaurante, antes de que Cristina apareciera.


-Ya veo.- dijo sonriendo, recargándose en la pared con la vista al cielo.

no sabia que hacer, lo miraba y miraba, no podía apartar la vista de él y sobre todo de sus labios, tan lindos, gruesos pero suaves; quiero volver a probarlos pero no se si sea lo correcto.

-¿Quieres un helado?.- pregunto sin voltearme a ver, salí de mi pequeño trance avergonzado al notar que me quede viéndolo como idiota y posiblemente lo noto.

-Eh... s-si, esta bien.- respondí bajando la mirada, con el rostro rojo por seguro. Respire hondo... bien, puede que me arrepienta pero lo hare y ya no habrá paso atrás, sin arrepentimientos.- Santiago...

lo llame casi en un susurro, siendo lo suficientemente audible para él. Volteo a verme, decidido di un paso al frente, me puse de puntitas, lo jale de su camiseta y lo bese, iba a ser un simple roce pero no esperaba que Santiago lo respondiera.

Al separarnos de aquel beso él seguía sonriéndome dulce y tierno, me abrazaba por la cintura sin querer soltarme. No podía hacer nada, así que solo me deje llevar.        

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Harou nenes

¿Qué les ha parecido?

¿Esperaban que Sam tuviera una ex? Recuerden que el nene es bisexual ( ・ึω・ึ)

Las hermanas de Sam y Santiago han aparecido, ¿lo volverán a hacer? Quien sabe

¿Quieren saber porque rompieron Sam y su ex
Sam: a nadie le interesa
AF: deja que decidan

Si lo quieren saber diganme y a ver que me inventó jehejehe

¿Qué les pareció lo último?... No es por nada pero se pondrá bueno lo que sigue jehrhehe┬┴┬┴┤(・_├┬┴┬┴

No se que decir ya así que me despido de ustedes. Voten, comenten y disfruten la rikura

Alez Feria

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora