Una fiesta de cumpleaños no apta para menores... o no. Parte 2/?
Damián
He pensado en cortar un poco mi cabello, solo un poco, no se, pero tampoco nada tan drástico, amo demasiado mi cabello.
-Ya estoy listo Dami.- Sam se asomó por la puerta, llevaba un vestido a lunares rosas con un lazo del mismo color atado en moño, cabe decir que era excesivamente corto; unos zapatos de tacón rosas y su típica peluca rubia.- ¿pasa algo?, ¿acaso no te gusto la ropa?
Sonreí y negué con la cabeza.- no, no es nada importante. Son cosas mías.- él «ahora rubia» hizo una mueca y se acercó a donde estaba.
-¿Hay algún problema Dami?, has estado un buen rato frente al espejo además que tomas tu cabello y...- se quedo un rato en silencio, no mostraba expresión alguna.- ¿piensas cortar tu cabello, no es así?...
Se alejo y empezó a andar por la habitación, se miraba pensativo. Después de un rato se detuvo y volvió a mi lado.
-¿Sucedió algo con Mike, verdad?.- preguntó con una leve sonrisa, no pude evitar sonreír... ya que en parte puede ser cierto.
-Puede que si, no se.- me hizo una seña que continuara, me senté en la cama y él a mi lado.- pues, la otra vez que Giselle y tu se pelearon, que hable con Mike... pues se supone que "arreglamos" nuestras cosas, nos besamos y...-baje la mirada al piso.- apareció su prometida... me ha dicho muchas veces que me ama, y le creo pero no se, me da miedo que al final la prefiera a ella.
-Oh Dami...- me abrazó, obviamente respondí su abrazó.- no te preocupes tanto, yo tampoco dudo que te ame pero ha cometido demasiados errores y esos errores no serán fáciles de olvidar. Tu solo preocúpate por ser feliz con él, y si no pues sin él.
-Muchas gracias Sam, eres mi mejor amigo.- solté unas cuantas lagrimas.- te quiero mucho.
-Y yo a ti.- respondió con un tono alegre.
Después de un rato llegó Mike, con su típica y hermosa sonrisa. En cuanto llegó fue hasta donde estaba y me abrazó, como si supiera que lo necesitaba. Lo abrace fuerte.
-¿Nos vamos ya?.- preguntó con una sonrisa. No me gustaría admitirlo pero realmente se miraba muy apuesto y sexy con su ropa.
Traía una camisa color plomo manga larga, unos skiny jeans negros y tenis grises. Todo le sentaba bien, era muy apuesto... y yo, pues, era yo. Llevaba una camiseta gris oscuro con un diseño raro, una chaqueta de un gris más claro y unos jeans oscuros, unos zapatos de vestir, además de mi sombrero.
-Si, ya va a ser hora de que vayamos llegando.- hablo Sam sacándonos de nuestra pequeña burbuja mágica, ambos volteamos a verlo algo confundidos hasta que nos acordamos de la fiesta.- diría que los espero abajo, pero viendo a Mike mejor no.
Todos bajamos y nos subimos al auto de Mike, Thomas nos había dado la dirección desde antes ahora solo faltaba llegar a salvo y no perdernos.
Sam
Terminamos perdidos como por media hora, Mike no quería pedir indicaciones pero al final Dami lo convenció y por fin llegamos.
-Hemos llegado.- anunció Mike, apago el carro y los dos salimos, obvio Mike ayudo a Dami a salir.
Había mesas, varios chicos «supongo que compañeros de salón», música y muchas cosas más. Avance hasta encontrar en una mesa al cumpleañero y a cierta chica asiática muy alegre.
-Feliz cumpleaños Nick.- extendí la bolsa que traía, él pequeño me miró y tomo la bolsa entre sus manos. Su sonrisa era muy brillante y alegre.
ESTÁS LEYENDO
Querido chico rubio
RomanceLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
