Capitulo 59

256 20 15
                                        

Sam

-No trates de escapar pequeño. Tu vas a ser mío- susurro **** causando un escalofrió en el menor, aquel sujeto lo tenia agarrado muy bien, sin darle escape.

-¿Q-qué haces?, suéltame.- pedía a gritos ahogados hasta que fue capaz de pedir ayuda.

Damián mando a por alguien, por suerte aquel sujeto no le alcanzo a hacer nada.

-¿P-por qué has hecho esto Marion?...

Me levante exaltado, hace mucho que no recordaba aquello y en verdad que es incomodo y horrible pero es algo que ya paso.

Me levante de mi dulce«pero dura» cama, eran las 9 de la mañana así que desayune y después de tomar mi medicamento fui a la sala a ver la televisión, no tenía ganas pero era lo mejor.

Tocaron el timbre, eran las 11 de la mañana. Mamá no llegas hasta las 5 y Leslie, mi parasito hermana favorito regresa hasta las 3.

-¿Quién será?.- me pregunte a mi mismo, me levante y abrí la puerta y ahí estaba Derek, parado con una sonrisa nerviosa.- ¿Qué pasa?

¿Qué querrá este?

-¿Puedo pasar?.- pregunto nervioso, lo seguía mirando sin expresión.

-NO

-S-si, adelante.- sonreí de manera falsa, haciéndome a un lado para pasar. Él paso, cerré la puerta y lo guie a la sala.- ¿Cómo sabías que estaba en casa?

-Lola me dijo.- dijo sentándose, respire hondo y me senté a su lado, un poco.

-Ya veo... ¿de que quieres hablar?.- pregunte yendo directo al grano, cruzándome de brazos. Él me miro algo sorprendido pues casi nunca mostraba esa personalidad, de hecho la dulce solo la muestro por estar en publico o con Dami.

-Pues...- frotaba sus manos ansioso, sus ojos divagaban por toda la casa.- quiero decirte la razón de porque te rechace.

-Bien, habla...- apreté mi puño sin que lo notara, además queme puse tenso.- prosigue por favor.

-Bueno... es que, temía lo que dijeran los demás por salir con un chico que además es travesti... no quería saber que pasaría si mis padres o cualquier otro se enterara... el temor me cegó y te dije todas esas cosas.- dijo apretando sus puños, bajando la mirada y de vez en cuando mirándome a los ojos y desviándola al instante.- porque en realidad, en realidad si me gustas y mucho. Por eso te decía todas esas cosas, no quería herirte pero los celos me cegaban y lo que más me molestaba es que ese chico te buscaba y tu le coqueteabas...

-¿L-lo dices enserio?.- pregunte sorprendido, no tenía mucho que decir, me había dejado sin palabras. El asintió, iba a seguir hablando pero me detuvo.

-A-ayer fue a buscarte, Lola le dijo que "la chica" eras realmente tu. Quedo realmente sorprendido... luego se fue, y ya no supe nada.- confeso con una sonrisa triste.- Lola realmente se enojo, no se que vaya a hacer.

-Ya se, ayer vino a mi casa a buscarme... nunca lo vi, mamá lo recibió y no salí de mi habitación.- dije esta vez yo, sin alguna expresión viendo un objeto de la mesa.

-Bueno... solo venía a decir eso...- se veía que quería decir otra cosa pero no se atrevía... espero que no sea lo que creo, no, no lo haría, no lo aceptaría.

-¿Es todo?.- pregunte con una sonrisa burlona, el me miro volvió a bajar la mirada.

-T-tu crees que... ¿podamos salir?... no, ¿quieres salir conmigo?.- estaba siendo tan serio en estos momentos que solo quería reírme en su cara, pero me reprimí y me mantuve serio aunque me mordiera la lengua.

Querido chico rubioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora