Sam
-No trates de escapar pequeño. Tu vas a ser mío- susurro **** causando un escalofrió en el menor, aquel sujeto lo tenia agarrado muy bien, sin darle escape.
-¿Q-qué haces?, suéltame.- pedía a gritos ahogados hasta que fue capaz de pedir ayuda.
Damián mando a por alguien, por suerte aquel sujeto no le alcanzo a hacer nada.
-¿P-por qué has hecho esto Marion?...
Me levante exaltado, hace mucho que no recordaba aquello y en verdad que es incomodo y horrible pero es algo que ya paso.
Me levante de mi dulce«pero dura» cama, eran las 9 de la mañana así que desayune y después de tomar mi medicamento fui a la sala a ver la televisión, no tenía ganas pero era lo mejor.
Tocaron el timbre, eran las 11 de la mañana. Mamá no llegas hasta las 5 y Leslie, mi parasito hermana favorito regresa hasta las 3.
-¿Quién será?.- me pregunte a mi mismo, me levante y abrí la puerta y ahí estaba Derek, parado con una sonrisa nerviosa.- ¿Qué pasa?
¿Qué querrá este?
-¿Puedo pasar?.- pregunto nervioso, lo seguía mirando sin expresión.
-NO
-S-si, adelante.- sonreí de manera falsa, haciéndome a un lado para pasar. Él paso, cerré la puerta y lo guie a la sala.- ¿Cómo sabías que estaba en casa?
-Lola me dijo.- dijo sentándose, respire hondo y me senté a su lado, un poco.
-Ya veo... ¿de que quieres hablar?.- pregunte yendo directo al grano, cruzándome de brazos. Él me miro algo sorprendido pues casi nunca mostraba esa personalidad, de hecho la dulce solo la muestro por estar en publico o con Dami.
-Pues...- frotaba sus manos ansioso, sus ojos divagaban por toda la casa.- quiero decirte la razón de porque te rechace.
-Bien, habla...- apreté mi puño sin que lo notara, además queme puse tenso.- prosigue por favor.
-Bueno... es que, temía lo que dijeran los demás por salir con un chico que además es travesti... no quería saber que pasaría si mis padres o cualquier otro se enterara... el temor me cegó y te dije todas esas cosas.- dijo apretando sus puños, bajando la mirada y de vez en cuando mirándome a los ojos y desviándola al instante.- porque en realidad, en realidad si me gustas y mucho. Por eso te decía todas esas cosas, no quería herirte pero los celos me cegaban y lo que más me molestaba es que ese chico te buscaba y tu le coqueteabas...
-¿L-lo dices enserio?.- pregunte sorprendido, no tenía mucho que decir, me había dejado sin palabras. El asintió, iba a seguir hablando pero me detuvo.
-A-ayer fue a buscarte, Lola le dijo que "la chica" eras realmente tu. Quedo realmente sorprendido... luego se fue, y ya no supe nada.- confeso con una sonrisa triste.- Lola realmente se enojo, no se que vaya a hacer.
-Ya se, ayer vino a mi casa a buscarme... nunca lo vi, mamá lo recibió y no salí de mi habitación.- dije esta vez yo, sin alguna expresión viendo un objeto de la mesa.
-Bueno... solo venía a decir eso...- se veía que quería decir otra cosa pero no se atrevía... espero que no sea lo que creo, no, no lo haría, no lo aceptaría.
-¿Es todo?.- pregunte con una sonrisa burlona, el me miro volvió a bajar la mirada.
-T-tu crees que... ¿podamos salir?... no, ¿quieres salir conmigo?.- estaba siendo tan serio en estos momentos que solo quería reírme en su cara, pero me reprimí y me mantuve serio aunque me mordiera la lengua.
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Querido chico rubio
Roman d'amourLos días de preparatoria eran normales para Thomas Wolves, hasta que un día en su casillero aparece una misteriosa carta de un desconocido que dice conocerlo de antes, y así cada mes recibe una carta sin llegarse a imaginar quien pueda ser, ya que e...
