Ya no podía soportarlo, toda su vida pensó que era fuerte, creyó que podría lograr ser el número uno.
Creció idolatrando a los héroes, su mayor sueño era convertirse en uno. ¿Y ahora qué?
Ahora ya no quedaba nada, Aizawa Sensei se lo había dicho fuerte y claro, no importaba que tan bueno fuera su don, porque su actitud era la de un villano.
Deku, aquél niñato que lo había perseguido toda su vida, había logrado superarlo y lo había dejado atrás, ahora tenía nuevos amigos y una particularidad que lo había llevado al éxito.
Midoriya sería el sucesor de All might... mientras que Katsuki solo había acabado con la carrera de su ídolo.
Su madre tenía razón, sí no fuera tan débil jamas lo hubieran secuestrado.
Kirishima también se lo había dicho, su fiel amigo finalmente lo había abandonado, hartó de su mala actitud.
Katsuki se quedó solo, casi no hablaba con nadie y si lo hacía respondía de mala forma, ganándose miradas de decepción de su profesor.
Lentamente su máscara se fue rompiendo.
Lo que antes eran viernes de videojuegos en su habitación, ahora eran viernes de escuchar a los chicos reírse en el cuarto de Kirishima.
Se quedaba solo cuando tenían que hacer trabajos en grupo o entrenamientos en pareja, lo habían aislado por completo.
Pero definitivamente lo que acabo de romper su destrozado corazón, fue ver como All might se olvidaba de él.
Ese día el héroe iba a darles una clase práctica y Katsuki se demoró un poco más de lo debido en los vestidores.
Cuándo llegó al gimnasio ya todos tenían su pareja de entrenamiento y All might explicaba la actividad.
Nadie se había dado cuenta de su ausencia, espero pacientemente por minutos y aún cuando todos ya estaban entrenando, su héroe no se percató de él.
Eso había sido la gota que rebalsó el vaso. Era claro que nadie lo quería ahí, nadie lo necesitaba, ni lo echarían de menos.
¿De qué servía seguir entrenando para ser un héroe si nadie lo soportaba?
Después de todo, Dabi tenía razón, debería haberse quedado con los villanos.
Arregló todas sus cosas sin decirle a nadie, los sollozos escapaban de su boca y las lágrimas corrían desesperadas por su rostro.
Su maleta ya estaba hecha y su renuncia estaba firmada, solo tenía que entregársela al director y dejaría de pertenecer oficialmente a la UA.
Pero aún tenía un poco de fé, quería creer que Kirishima aún lo quería, que Midoriya lo seguía observando. Ellos no podían abandonarlo, seguramente habían notado que no se encontraba en el entrenamiento e irían a buscarlo.
Espero por horas sentado en su cama, pero nadie llegó. Ni siquiera Iida se apareció por su habitación para entregarle las tareas de las clases a las que no asistió.
Se resignó, era claro que nadie lo quería.
Caminó por los solitarios pasillos de los dormitorios, hasta que llegó a la sala común y lo que vio rompió una vez más su débil corazón.
Toda la clase se había reunido para ver una película, se estaban riendo y lucían totalmente relajados.
Nadie parecía pensar en él.
Caminó hacia afuera, directo a la oficina del director. Tocó suavemente la puerta, pero nadie contestó.
Una parte en su interior esperaba que el director lo motivara a quedarse, pero ni siquiera él se encontraba.
Tomó su renuncia y la pegó a la puerta de la grande oficina con cuidado.
Regresó a los dormitorios y todo seguía igual, nadie había notado su salida, ni su presencia.
Tomo sus maletas y caminó hacía la azotea, el viento movía sus cabellos con fuerza y su cuerpo se empezo a congelar lentamente.
Se asomó por los bordes, notando que sería una buena caída hasta el suelo, si accidentalmente se resbalaba y no usaba su quirck, sería una muerte asegurada.
Dio un paso al frente, sintiéndose llamado por el borde, la oscuridad de la noche consumiendolo.
Estaba tan cerca, un paso más y todo acabaría, finalmente podría descansar y dejar de lastimar a la gente a su alrededor.
Cerró los ojos y respiró por última vez, una triste sonrisa se instaló en sus labios.
Abrió sus brazos y se dejó caer, añorando sentir el tacto de la muerte.
Pero una mano lo sujetó, impidiendo su caída.
Observó a la persona que tenía delante y frunció el ceño, intentando soltarse de su agarre.
-Pensé que eras más inteligente, Katsuki- Dijo la rasposa voz.
-Yo también lo creí, así como pensé que le importaba a la gente a mi alrededor, pero ya vez que las cosas no son como uno quiere- Habló con dolor.
-A mi me importas- Dijo el pelinegro, negándose a soltar al débil chico.
-No es cierto, solo me necesitas para que forme parte de tu grupo de payasos- Aseguró con tristeza.
-Te equivocas- Continúo el mayor- Hace mucho que dejo de ser así, te he observado todo este tiempo, he visto lo que te han hecho, lo que haz pasado- Dijo con suavidad, jalando al chico hacia su cuerpo, alejandolo de la caída.
Acarició suavemente la palida mejilla, notando lo reseca que estaba la piel y lo delgado que se encontraba el antes fuerte cuerpo.
-Te entiendo Kats, sé lo que es estar solo, aislado por todo el mundo. Comprendo tu dolor, porque yo también lo he vivido- Dijo con pena- Pero yo no tuve a nadie que me ayudara a continuar, que me guiará por el camino correcto. Tú me tienes a mí- Aseguró el pelinegro.
-No es cierto- Se negó a aceptar el rubio, lágrimas saliendo de sus ojos- No me hagas ilusiones que luego romperas- Suplicó.
-Confia en mi, Bakugou. Sé que es difícil, que todo es ocuro en estos momentos, pero no estás solo- Estrechó el delgado cuerpo entre sus brazos- Ya no estas sólo.
Y Katsuki se rompió por completo, hace tanto tiempo que alguien no lo abrazaba.
Se aferro al villano con fuerza, necesitado de contacto, necesitaba sentirse amado por alguien.
-Tranquilo, Kats. No dejaré que nadie te haga caer de nuevo- Prometió, depositando un pequeño beso sobre los rubios cabellos.
-¿Lo juras? -Preguntó con esperanza.
-Te lo juro- Y eso fue todo.
Katsuki se aferró a la mano del mayor, negándose a soltarlo.
No le importaba si era un villano, si había asesinado a personas inocentes o si era la peor escoria del planeta. Nada importaba ahora, porque ese chico lo había salvado y nada ni nadie iba a cambiar eso.
-Gracias, Dabi- Susurró, negándose a separarse del cuerpo del mayor.
-No tienes que agradecerme, mereces a alguien que no te deje jamás- Un portal abriéndose a su espalda- ese sere yo, nadie te separara de mi lado.
Katsuki se dejo arrastrar por la oscuridad del chico con quemaduras, sabiendo que estaría a salvo a su lado.
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Bakugou Pasivo •One Shots•
Fan-FictionSerie de one-shots de diferentes shipps de BNHA, pero teniendo como protagonista a nuestro explosivo favorito ¡Bakugou Katsuki! Podrás encontrar shipps homosexuales y heterosexuales, genderbander y AU'S, entre otras cosas. Algunas parejas: TodoBaku...
