MonoBaku

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¡Buenas mi gente hermosa! ¿Ya faltaba una actualización, no?

Esperó que todos se encuentren bien y se estén cuidando como corresponde.

Estuve buscando imágenes de referencia y me di cuenta de que a Monoma le cambiaban mucho el color de ojos, así que opte por dejárselos grises.

Ah y también, éste capítulo es una continuación del anterior MonoBaku, solo que con algunos añitos de diferencia.

Así que, sin nada más que agregar, disfruten de la lectura mis bebés UwU

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La nieve caía lentamente sobre las calles de la ciudad, dándole la bienvenida al mes de diciembre, el frío se sentía por todo el cuerpo y era mejor no salir de casa para evitar enfermarse.

Dos amantes regresaban de hacer las compras de la semana, protegidos por la calefacción del vehículo.

El de ojos grises se mostraba bastante alterado, mientras que el ojirubí trataba de mantener la calma y no terminar golpeando a su pareja.

Habían tenido un día bastante relajado, con ambos bromeando y molestándose mutuamente, pero de forma cariñosa, como solo ellos sabían ser. Cuando de un momento a otro se encontraban discutiendo, ya no recuerdan quién inició o que fue lo que desató su enfado, pero detenerse no era una opción.

-¿Por qué el gran Bakugou siempre es perfecto, no? El mayor héroe de todos, que siempre hace todo bien y no tiene ningún error- Habló con sarcasmo el rubio.

-¡No se trata de eso! Sacas todo de contexto, ni siquiera escuchas lo que estoy tratando de decirte- Reclamó con desesperación el menor- Eres un imbécil, Neito- Dijo con frustración.

La respiración de ambos era pesada, demasiado alterados ante la discusión, luchando por ganar, por sobreponerse ante el otro.

El ceño de Monoma estaba fuertemente fruncido y apretaba con fuerza el volante, sus pensamientos iban con rapidez, insultando de miles de formas al rubio ceniza.

Normalmente no solían dejarse llevar con tanta facilidad, pero el estrés de sus trabajos era demasiado en estas fechas y ambos eran una bomba de tiempo que ante cualquier cosa podían explotar.

Aunque fuera con la persona incorrecta.

-Y tú eres un puto bebé, que lo único que sabe hacer es chillar para conseguir lo que quiere, por eso nadie te soporta- Comentó con burla.

-Al menos mis amigos no tienen que avergonzarse de mí por ser un arrogante psicópata de mierda- Dijo, subiendo el volumen de su voz.

Leves segundos de silencio reinaron en el vehículo, ambos sintiendo el dolor de las palabras contrarias.

Neito frenó el coche de golpe, provocando que sus cuerpos se inclinarán hacía delante, pero gracias al cinturón de seguridad no sucedió nada grave.

-Bájate del puto auto- Murmuró.

Bakugou no necesitó escucharlo dos veces, se desabrocho el cinturón y bajo con rapidez, dando un fuerte portazo ante la frustración que sentía.

De inmediato el coche arrancó, dejando atrás al rubio ceniza, quien se quedó quieto mirando a su alrededor.

Estaba en medio de la nada, demasiado lejos de su hogar, con nieve pegándose a sus cabellos y sin su abrigo, solo tenía puesto una sudadera de Neito que ante el frío no servía de mucho.

Bakugou Pasivo •One Shots•Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora