1.04.20
[Miércoles | 21:49]
Después de la cena, Marina, mosqueada porque no entendía bien lo que estaba pasando en casa, se plantó en el cuarto de Alba para hablar con ella.
—¿Puedo pasar? —pidió permiso para entrar—.
—Sí, Marina, pasa.
—¿Por qué mamá y tú estáis tan calladas? ¿Qué me he perdido? —suspiró frustrada porque si hermana se había dado cuenta de que algo no iba bien—.
—Lo sabe. Ayer nos pillo a mí y a Natalia juntas.
—Pero, ¿cómo os pillo? ¿Haciéndolo? —puso una mueca de horror—.
—¡No! Qué horrible. Nos quedamos dormidas en la cama, medio en pelotas, ella llegó antes de tiempo, y entró al cuarto sin avisar. Y desde entonces estamos así.
—Hostia... Puta manía que tiene de entrar sin tocar. Pero enfadada no parece. Está rara, pero no parece enfadada. Tú sabes que cuando está enfadada lo suelta todo por la boca —trató de tranquilizarla, sabiendo la preocupación que tenía su hermana por que su madre de enterase—.
—Ya... No sé qué pensar. Nunca la había visto así, callada, sin decir nada. Me da miedo hablarle y que no me mire como siempre. O que se esté guardando todo y cuando le hable explote.
—Mamá no es así y lo sabes. Ya sabes la frasesita que siempre suelta: "a un padre le cuesta aceptar eso". Estará intentando procesarlo.
—¿Y si no es así? ¿Y si ahora me odia? Que me evita con la mirada, Marina. Ella, que siempre va de frente. Me da miedo lo que pueda hacer.
—Alba, ni te va a echar de casa, ni te va a meter en una terapia chunga. Está chapada a la antigua pero no está ida de la olla. Hablaré yo con ella.
—No, por favor Marina, déjalo estar —estaba reticente por lo que pudiese hacer su madre. Al nunca haberla visto de esa manera, se podría esperar cualquier cosa—.
—¿Y qué vas a hacer? ¿Olvidar que esto ha pasado? Tú siempre vas de frente también y ahora la evitas. No me da la gana fingir que todo está bien en casa cuando no es así. Deja que yo hable con ella, allano el terreno, la pongo blandita, y cuando quieras le hablas tú.
—¿Desde cuándo te has convertido tú en la hermana mayor de esta casa? —la miró sonriente y orgullosa por la madurez de su hermana menor ante aquella situación complicada. Pensaba que siempre iba a ser ella la que protegiese y aconsejase a Marina, pero hoy se dio cuenta de que su hermana también podía hacerse de hierro para protegerla a ella—.
—Desde que mi superhermana mayor que siempre me saca de apuros necesita ayuda.
—Gracias, Marina. Qué mayor se ha hecho mi hermanita —le dio un buen achuchón y un beso de agradecimiento—. Con mis mierdas no te he preguntado cómo te fue con David.
—Nah, da igual.
—No, no da igual. Cuéntame. Que yo tenga problemas no significa que desaparezcan los tuyos.
—Bueeeno, vale —terminó por ceder. En el fondo se moría de ganas por contárselo a su hermana—. Ayer hubo avances —sonrió con picardía—.
—"Avances", ¿así llaman los jóvenes hoy en día a follar?
—No, idiota —le dió un golpe en el hombro avergonzada—. No lo hemos hecho aún, pero hemos hecho cosas.
—Cosas nazis, lo pillo —movió laa cejas con sugerentemente—. No hace falta que me des más detalles. Me alegro de que haya "avances".
—Tú sí que has tenido "avances" con la macarra, bandida. Ya te contaré lo que vaya surgiendo. Ahora me voy a preparar la TED Talk que le voy a soltar mañana a mamá.
Ver que tenía a alguien bajo su mismo techo y con su misma sangre que sí que la apoyaba y la protegía, a pesar de ser más pequeña que ella, la reconfortó y le dio más fuerzas para atreverse a enfrentar de cara a su madre.
Puede que mañana hable con ella...
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SKAM Albalia
Fiksi PenggemarAlba, alumna aplicada, y Natalia, "chica mala" de manual. Dos polos totalmente opuestos, con más cosas en común de las que creen, que estudian en el mismo instituto. Fic siguiendo el formato de SKAM.
