...

317 42 8
                                        

Atención: Capítulo con contenido sexual explícito.

-Eso fue infantil. -le dije en cuanto salió del tocador. Se sobresaltó al verme, y miró alrededor. Seguíamos completamente solas. Noté que se había retocado el maquillaje. -Ya estás contenta, ¿no?

- ¿Dejaste a tu novio, y me seguiste hasta acá, solo para decirme eso? -me preguntó con burla.

- ¿Te dio satisfacción? Mi novio terminó pagando un millón de dólares por una botella de vino.

- ¿Crees que lo hice a propósito? -me preguntó alzando una de sus perfiladas cejas. -Yo no lo obligué a hacerlo.

- ¿De verdad crees eso?

- ¿Y de verdad te crees que me voy a creer tu cuentecito de la 'Dulce Princesa' que es feliz con su príncipe? -preguntó, tratando de imponerse y lográndolo. Me sentí muy pequeña frente a ella. Con todo, traté de mantener a la compostura. La actitud de ella era distinta. Ya no era paciente como antes. - ¿Con que ese prefirió pagar un millón de dólares, a perder algo que clama como suyo?

-Estoy con él. Es lo que necesito. -dije con firmeza.

- ¿Y eso es lo que quieres? -contraatacó ella.

- ¿Crees que tú lo eres?

-Sí.

Ya no quise responderle, ni ella tampoco quiso escuchar mi respuesta. Ella me tomó la cara con ambas manos y me besó. Desearía poder decir que fue un beso forzado, pero no lo fue. Yo le sostuve las manos con firmeza, sin dejar que las separara y me dediqué a mordisquearle los labios. Luego, rodeé su cuello y ella soltó un gritito de dolor cuando le mordí demasiado fuerte. Su labial se había corrido un poco, pero aún se veía casi impecable y volví a lanzarme hacia ella.

-Te detesto. -le dije entrecortadamente.

-Yo te he odiado cada día de los últimos once años. -me respondió ella, tratando de recuperar el aliento.

Retomamos nuestro beso, con una intensidad mayor todavía, tanto que ya hasta resultaba doloroso, pero no nos importaba. Estábamos en una lucha por el poder. Una lucha que yo estaba perdiendo notoriamente, así que me separé y comencé a bajar por su cuello. La sentí estremecerse. Entonces, me tomó por los muslos y me levantó hasta llevarme con ella al escritorio que había detrás de nosotras. Ahora ella estaba sentada y yo horcajadas sobre su regazo, succionando su piel. Ella recorría mis piernas con las manos y fue subiendo hasta llegar a mis senos. Sin aviso, me bajó el escote, dejándolos al descubierto y no perdió tiempo. Ahora ella estaba en control de nuevo. Ella lamía de una manera tan superficial que me estaba volviendo loca y casi me hace gritarle.

-Tranquila, Chaewon. -me dijo con tono burlón. -Cualquiera diría que esto te está gustando. Si sigues así, voy a pensar que te gusta más esto que estar con Chris.

Hice gesto ofendido, y ademán de querer bajar del escritorio, pero ella me sostuvo con las manos firmemente aferradas a mis glúteos. Reprimí un gemido al sentir esto y forcejeamos hasta que ella volvió a tener los labios alrededor de uno de mis pechos.

¿Cómo era posible que estando ella abajo, me estuviera dominando? Entre ratos trataba de zafarme, sin éxito. Yo, por mi parte, estaba temblando. Sentía vergüenza de estar siendo dominada por Hyeju, pero esta era aún mayor al tener que admitir que lo estaba disfrutando más que cualquier otro encuentro sexual que hubiera tenido.

Con el vestido recogido, ya nada estorbaba. Sentía que Olly comenzaba a acariciar la parte trasera de mis piernas, e iba subiendo hasta que podía sentir sus dedos a punto de tocar mi humedad. Estaba tan mojada que seguramente estaba escurriendo y reprimí un sollozo al pensar en lo humillante que era estar tan excitada sobre un escritorio, a unos metros de mi novio, y con una subasta benéfica celebrándose en ese momento. Mi cuerpo parecía pensar distinto, ya que buscaba el contacto de Hyeju, quien se estaba tomando su tiempo.

Cherry Popper | HyewonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora