Hyeju caminaba muy despacio, mirando hacia el suelo y haciéndolo crujir con cada paso que daba. No sé por qué, pero me daba la impresión de que disfrutaba ese sonido.
—Bueno, ¿ya me vas a decir qué te sucede?
Soltó un gruñido y me miró.
—Ya te dije, no me pasa nada.
—Pues a mí sí me va a pasar algo si no me lo dices de una buena vez.
Ella por fin se dignó a mirarme, con el ceño fruncido y los labios tan apretados que casi ni se distinguían. Se puso a recoger piedritas del suelo, se acomodó a la orilla del lago por el que pasábamos y comenzó a arrojarlas para que rebotaran en el agua.
—Hyeju, por favor. —le dije con un dejo de súplica involuntario.
—Uh... Bien. —dejó caer las piedras que tenía en las manos y se sacudió en las perneras de su pantalón. —De todas formas, te lo iba a decir, sólo que no sabía cómo sacar el tema.
Asentí, instándole a continuar, pero pasó tanto tiempo en silencio y mirando hacia el lago que me sentí en la necesidad de decir algo.
—Si no te sientes cómoda...
—No, está bien. —volteó de repente y se acercó tanto a mí que retrocedí involuntariamente, pero es que en momentos así no podía sino obviar la diferencia de estatura entre ella y yo. —Quiero saber... ¿qué va a pasar entre nosotras?
El tono vulnerable en su voz era un contraste demasiado chocante con lo imponente que lucía, con sus ojos de un verde intenso similar al de los árboles a nuestro alrededor y sus puños cerrados, uno a cada costado de sí misma.
— ¿Qué? ¿A qué viene esa pregunta?
Yo no quería responder. Si bien yo le había acorralado, y si bien mi mente procesó perfectamente su pregunta y por qué la hacía, me hubiese retractado ahí, en ese instante.
—Tú sabes por qué lo pregunto. —se inquietó y volvió a tomar más piedras, y las aventaba hacia el agua, esta vez con más violencia. —Lo que quiero es que me respondas con sinceridad porque...
—No sé qué se supone que deba decirte. —la imité, tratando de hacer rebotar piedras en el agua también y fallando, por supuesto. — ¿Quieres que te diga la verdad y quede como una villana? ¿O que te diga lo que quieres escuchar?
Lo dije con una voz mucho más gélida de lo que habría deseado, pero ¿acaso había otra forma de hacer esto?
—Creo que ya dijiste lo que piensas.
Esta vez ya no miraba hacia la superficie del lago, sino al cielo, donde el crepúsculo se hacía presente. Estaba tan quieta como una estatua, pero su respiración era profunda y ruidosa.
—Lo siento. —fue lo único que pude articular.
—No te creo. —dijo volviéndose hacia mí de nuevo. —Dime una cosa, ¿te vas a limitar a marcharte, así como así, después de haberme hecho puré el cerebro y ya? ¿Te vas a olvidar de esto como si fuese una lección muy aburrida?
—Yo nunca olvido una lección...
—Sí, me queda claro. Eres 'la chica de al lado', con sus calificaciones perfectas y demás.
Hyeju no gritaba, no lloraba, no hacía nada que me hiciese sentir mal e irónicamente esto me hacía sentir peor.
—No soy perfecta, Hyeju. Nunca he insinuado serlo... —tomé aire, preparándome para lo que iba a decir. —... y si lo fuese no habría estado contigo.
Hice una pausa dramática esperando que esto acentuara el efecto de mis palabras en ella, y tan pronto lo hice quise retractarme, porque la expresión de Hyeju era la más devastadora que le hubiese visto a alguien en la vida.
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Cherry Popper | Hyewon
General Fiction[AU] Park Chaewon es la presidenta de Blockberry Creative, una importante cadena comercial de golosinas, quien hace declaraciones homófobas en estado de ebriedad. Cuando esto afecta la imagen de su compañía, ¿qué desesperada acción puede cometer ell...
