—Hay algo que he querido decirte desde hace ya unos días. —me soltó de repente Chaewon. —Por dios, no pongas esa cara. Siento que te va a dar un derrame.
—Bueno, discúlpame si no me da buena espina cuando me dices algo así tan de pronto. —me defendí, consciente de que me puse pálida.
—Si fuese a decirte algo malo no lo haría aquí.
Miré en derredor. No, en definitiva, no sería ahí, comiendo papas fritas y un plato de alitas de pollo en un plato frente a nosotras, sentadas en un bar pobremente iluminado que elegimos a posta para evitar que alguien nos fuese a reconocer, en la mesa más apartada y con Talk Dirty to Me sonando en los altavoces en ese momento.
—Qué bueno, porque ibas a arruinar esa canción para mí.
—También para mí estaría arruinada, y eso sería malo ya que encuentro un placer culposo al escucharla.
—Puedo cantarla para ti si quieres. —dije moviendo las cejas, sugerente.
—Eso sería... Interesante, creo. —titubeó. —Pero te quería hablar de...
Carraspeó y centró toda su atención en la cerveza que tenía ante sí, bajándosela casi completa de unos cuantos tragos.
—Oye, esto no es una competencia. —dije, divertida.
—Se me seca la garganta al recordar esto, pero ahí va. —hizo una seña para pedir algo más de tomar y casi de inmediato alguien puso otra botella sobre la mesa. —Quería hablarte de... De lo que pasó antes.
La miré, curiosa, pero más confundida que otra cosa. No era propio de Wonnie ser tan vaga.
—De antes... ¿Hace cinco minutos? ¿Hace meses?
—De hace años.
La comprensión cayó sobre mí.
—Oh. —me inquieté. —Pensé que no íbamos a hablar de cosas tristes.
—Dije que no iba a arruinar esta canción para ti.
—Déjalo ya, Wonnie. No tiene caso hablar del pasado.
—No, tengo que hacerlo porque no puedo dejar de pensar en eso.
—O sea que no te importa recordarme ese mal trago para redimirte, ¿cierto?
—No. —se frotó las sienes. Era obvio que la conversación no estaba siguiendo el rumbo que ella quería. —No es redención lo que busco ni tu perdón, ni nada. Supongo que sólo quiero iniciar en blanco. Creo que no me estoy explicando bien.
La miré con los ojos tan entornados que más bien la veía como si mi vista estuviese empañada, pero al final le indiqué que hablara, haciendo un gesto de indiferencia.
—Fui cruel, lo sé. —comenzó y solté un gruñido. —Y no quería que me odiaras, o algo, pero tampoco quería que me buscaras.
— ¿Disculpa? —me hice la ofendida ante tal declaración. — ¿Qué te hace pensar que iba a buscarte?
—Que eres tú. —respondió tomándome la mano por debajo de la mesa, no sin antes cerciorarse de que nadie miraba. Traté de apartarla, pero ella no dejó que lo hiciera. —Estaba convencida de que a menos que fuese muy tajante, no ibas a rendirte... Porque no eres así. Así que tuve que rechazarte diciendo un montón de cosas que en realidad no sentía o pensaba.
Sentía mi cerebro trabajando para recordar con la mayor fidelidad posible todo lo que me dijo Chaewon aquella bonita tarde de verano mientras yo arrojaba piedritas al agua... Aunque no es que me costase demasiado. A veces hasta había soñado con ello.
—Dijiste que nunca te habrías esforzado por mí.
—Entre otras cosas.
—O sea que era mentira.
—Entre otras cosas, sí.
Estaba estupefacta.
—Por favor di algo.
—Me jodiste muy bien, ¿lo sabes?
—Sí, pero era joven e idiota, y además tú y yo teníamos cosas importantes en qué pensar, en vez de idilios adolescentes que seguramente no habrían llegado a ningún lugar en ese entonces.
— ¿Como qué?
—Ah, no sé... ¿Como volverte una súper estrella del rock, por ejemplo?
—Ah, sí.
— ¿Te imaginas una relación a larga distancia entre tú y yo?
—Tengo que hacerlo. Por si no lo recuerdas me voy en unos días para viajar por Europa.
—Bueno, pero ¿te la imaginas en ese entonces? —preguntó con impaciencia.
—No lo habría soportado. —dije con una mueca. —Habría sentido como si nunca me hubiese ido de la casa de Mina.
— ¿Acabas de insinuar que sufres un poquito de complejo de Electra?
— ¡Qué asco! —dije soltando la papa que tenía en la mano, sintiendo náuseas. —Debería terminar contigo por eso tan desagradable que dijiste.
— ¡Ah, mírate! Ni siquiera tenemos una relación propiamente dicha pero ya comienzas a sonar como yo al decir "desagradable". —apoyó el mentón sobre su mano y me guiñó un ojo con picardía. —Pero ¿qué crees? No puedes terminar conmigo si no somos novias.
—Cierto. —me reí. —Tal vez te pida que seas mi novia sólo para cortar.
—Entonces serías tú quien arruinase esta canción para mí.
ESTÁS LEYENDO
Cherry Popper | Hyewon
Ficção Geral[AU] Park Chaewon es la presidenta de Blockberry Creative, una importante cadena comercial de golosinas, quien hace declaraciones homófobas en estado de ebriedad. Cuando esto afecta la imagen de su compañía, ¿qué desesperada acción puede cometer ell...
