Capítulo XIX: Hibris

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¿Quién soy? Park Chaewon, CEO de Blockberry Creative, con un máster en administración de empresas, una de las mujeres más ricas e influyentes del mundo y una larga lista de cosas más que me llena de satisfacción

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¿Quién soy? Park Chaewon, CEO de Blockberry Creative, con un máster en administración de empresas, una de las mujeres más ricas e influyentes del mundo y una larga lista de cosas más que me llena de satisfacción.

¿Cómo me siento? Estoy encerrada en el baño mientras mi novio me espera fuera. Me apreté el puente de la nariz hasta casi hacerme daño, sopesando qué decir o hacer para escaparme de esta situación, pero por supuesto, mi situación no es una que se arregle poniendo un pretexto cualquiera para excusarme. Estaba hasta el cuello de mierda, por decir lo menos.

— ¿Chaewon? ¿Estás bien?

Dos golpes secos me sacaron de mis pensamientos y di un respingo. Christopher sonaba preocupado y no era para menos, pues mi recibimiento para él fue poco efusivo. Abrí la puerta y le sonreí débilmente.

—Sí, me sentía un poco acalorada.

— ¿Te sientes mal?

—No, estoy bien. —le reiteré. Él no parecía muy convencido por lo que me puse de puntitas y le di un beso, apoyando una mano en su pecho y me estrechó contra sí. La sensación me resultaba hasta foránea. —Me alegra que hayas vuelto.

—Comenzaba a pensar que no. —murmuró con una risita y besándome de nuevo.

Esto estaba mal. Todo estaba mal. No se suponía que reaccionara de forma tan evasiva con mi hombre después de días de no verlo, ni se supone que debas pensar en otra persona o sentir culpa cuando besas a alguien, y sin embargo era así. Sus labios abultados me parecían poco apetecibles comparados con aquellos que había besado poco antes, su cabello cortado al cepillo me ofuscaba al no poder hundir mis manos en él; todo en general me parecía malo y no podía hacer sino flotar en ello, tratando de no ahogarme en este río de complicaciones que yo misma hice fluir gota a gota.

Me aparté de él y lo observé por unos segundos, acariciándole el rostro, palpándole como si quisiera saber que en verdad le tenía frente a mí. Me miró confundido y le interrumpí justo cuando tomaba aire para hablar.

— ¿Cómo va todo en 3Racha?

Frunció el ceño y sonrió de una manera extraña, como si de repente no recordara qué era 3Racha o por qué había viajado.

—Eh... bien. —titubeó. —Estamos preparando la compra de Feuer, ¿recuerdas que te lo había comentado?

—Ah, por fin se concreta. —le alisé el cuello de la camisa. —Sí, lo recuerdo bien... ¿Hubo mucha acción en SKZ durante tu ausencia?

Chris me tomó la mano al momento, pero no fue de manera cariñosa como solía hacerlo.

SKZ está bien... Dime, ¿te pasa algo?

Su cara era de confusión genuina. Me estaba hartando de esa pregunta, pero en realidad me inquietaba la posibilidad de que él notase algo.

—Por dios, Christopher, te he dicho que estoy bien. —aparté la mano con brusquedad, como si me hubiese quemado. —Más bien deberías comenzar a explicarme qué te sucede a ti.

No me dijo nada, sólo se limitó a observarme con ojos entrecerrados, como si en mi cara fuese a hallar la respuesta. De repente me sentí acalorada temiendo que así fuese.

— ¿Podemos ir a comer? Me salté el almuerzo para venir a verte. —dije esperando que el asunto quedara zanjado.

—Sí, —respondió con premura. —lo siento, debí preguntarte antes. Vamos.

Sólo tenía que evitar estar a solas durante mucho tiempo con Chris. Posiblemente para toda la vida.

Cherry Popper | HyewonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora