Capítulo 57

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Continúo disfrutando de mi cena, la mejor que había tenido nunca, pues finalmente y después de semanas, iba a darle una oportunidad a Reborn, iba a escuchar a mi corazón, ese que llevaba mucho tiempo pidiéndome a gritos que lo aceptara en mi vida, que lo dejara demostrarme que realmente estaba siendo sincero, que realmente me amaba, y aunque era todo incierto, sus palabras me habían convencido, y su mirada también, una llena de sinceridad, llena de amor por mí.
Nos encontrábamos ahora mismo terminando la comida de nuestros platos, mientras hablamos de nosotros, y de la nueva relación que acababamos de iniciar.
-Entonces...me estás diciendo que desde un inicio, ¿Yo te gusté?- Me pregunta Reborn.
-A ver...no como tal...simplemente que, bueno, en cuanto te vi, pensé que eras muy guapo, demasiado- Le respondo, recibiendo de él una sonrisa- Pero ya después...bueno me caíste muy mal porque eras bastante gilipollas, así que no me sentía atraído como tal- Termino por decir, sacando de él una carcajada.
-Eso no te lo discuto- Me responde, riendo.
-Realmente me comenzaste a gustar después del viaje a Nueva York, cuando ya tuvimos una relación más de amistad ¿Sabes?- Le comento, y él asiente.
-Vale entiendo...- Me responde, tomando comida de su plato.
-¿Y tú? ¿Qué pensaste de mí cuando me conociste?- Le pregunto, curioso. Él se me queda mirando.
-A ver, cuando te conocí por primera vez, que fuiste a entrevista conmigo...me caíste bastante bien- Comienza a decir- Me gustó mucho tu forma de responderme, de defenderte, fuiste incluso algo altanero- Me dice, haciéndome reír- Me llamó mucho la atención que no te dejaste intimidar por mí, a pesar de que noté que estabas nervioso, pero te defendiste...- Continúa diciendo, mientras yo lo escucho atentamente, comiendo un bocado de mi plato- En muchas ocasiones, he entrevistado gente que a pesar de estar muy preparada, le falta actitud, como si les faltara ese coraje, esa forma de hacerse notar, como lo hiciste tú...no sé...creo que desde un inicio quedé fascinado contigo sin siquiera darme cuenta- Termina por decir. Yo le sonrío, sintiéndome enternecido por sus palabras.
-Vale...- Le digo- Recuerdo bien esa entrevista...no tienes idea de lo nervioso que estaba- Comienzo a decir- Tienes una mirada muy intensa...es decir, ahora ya estoy acostumbrado, pero en su momento, cuando te conocí, hostia puta...es como que tu mirada es muy penetrante, me veías hasta el alma- Le comento, mientras él suelta una carcajada.- De verdad...me diste miedo en esa entrevista, porque además tu voz no te hace ver más amable- Comento, y nuevamente, él ríe, asintiendo.
-A ver, sí...sé que mi voz no ayuda mucho- Me comenta.
-La verdad es que no- Le digo, riendo, aunque evidentemente, ahora su voz ya no me intimidaba, sino que me cautivaba, me encantaba- También te digo, durante esa primera entrevista no fue cuando más nervioso me sentí contigo- Comienzo a decir- Me diste todavía más miedo en mi primer día de capacitación, cuando me llamaste a tu oficina para hablar conmigo ¿Recuerdas?- Le pregunto. Él se me queda mirando, para después, sonreír.
-Te...¿Te refieres a cuando te llame para hablarte de todas las "Reglas" que yo tenía?- Me pregunta, haciendo comillas con sus manos en la palabra "Reglas". Yo me rio, asintiendo.
-Correcto- Le digo, recordando ese momento- Tú y yo no seremos colegas, no seremos amigos, solo soy tu jefe y tú mi asistente- Le digo, imitando su grave voz, recordando ese discurso que hizo ese día. Reborn suelta una carcajada de lo más escandalosa, una que yo acompaño, riendo sin poder parar, y luego de unos segundos riendo juntos, finalmente él habla.
-Hostia...hostia puta...- Dice con dificultad, intentando parar de reír- Haz esa voz otra vez...me ha encantado- Agrega, riendo más. Yo acompaño su risa, sintiendo mi estómago incluso doler.- Bueno y...¿Qué tal van esas reglas? Las hemos mandado bien bonito a la mierda ¿No?- Me comenta, y una vez más, ambos soltamos una carcajada, riendo sin poder detenernos por varios segundos.
-Joder...- Digo, recuperando el aliento de la risa. Una vez Reborn para de reír, se me queda mirando, para después, tomar mi mano, acariciandola con suavidad.
-Hablando de eso...- Comienza a decir, ahora ya más tranquilo- Tenemos que hablar de cómo vamos a ocultar esto en la oficina...- Agrega. Yo me le quedo mirando, asintiendo.
-Bueno...a mí se me ocurre...no besarnos en frente de la gente- Le comento, como broma. Reborn ríe ante mi comentario.
-A ver...sí, coño, es obvio- Me dice, riendo- Pero me refiero a...no sé...a que tenemos que ser sumamente cuidadosos Raúl...demasiado, porque ya hemos cometido algunos descuidos en mi oficina, varias veces- Me comenta, y yo asiento, pues tenía razón, a pesar de saber que debíamos de tener cuidado, en el pasado ya habíamos cometido errores en ese sentido.
-Ya...tienes razón- Le digo, mirando el agarre de nuestras manos- Simplemente hay que...bueno, seguir con esa dinámica de jefe y asistente...incluso cuando estemos solos en tu oficina...porque no podemos descuidarnos en ningún momento- Termino por decir.
-Correcto, hay que actuar normal, incluso distantes en cierta manera- Me comenta- No es algo que me emocione evidentemente...pero es necesario- Agrega.
-Lo sé...y me parece bien- Le digo. Él me sonríe, mirándome, sin embargo, podía ver en sus ojos algo de preocupación.
-Escucha...hay algo que...algo que necesito comentarte, algo que no te dije antes- Comienza a decir, y es entonces cuando me pongo nervioso, con temor de lo que iba a decir.
-Vale...- Respondo, demasiado tenso de pronto.
-¿Recuerdas la...la reunión que tuve hoy con la junta directiva?- Comienza a decir, y yo asiento- Bueno...lo que pasa es que...no solamente me han suspendido una semana del trabajo, sino que además...me han dado una especie de...advertencia, un ultimatum- Continúa diciendo, mientras continúa con sus caricias en mi mano, como si quisiera tranquilizarme en cierta manera- El señor Montes, uno de los socios mayoritarios, me ha dicho que lo que ha pasado hoy...realmente era motivo de despido, pero que lo iba a dejar pasar por todos los años que llevo en la empresa- Explica, mientras siento más y más preocupación- Pero...me ha dicho que...si se me ocurre volver a faltar a alguna norma, la que sea, me iba de la empresa inmediatamente- Termina por decir. Yo abro mucho los ojos, preocupado, en cierta manera asustado, pues era más que evidente que él ya se encontraba rompiendo una regla muy específica de la empresa.
-No me jodas...- Le digo, sintiéndome demasiado nervioso. Reborn me sonríe, queriendo tranquilizarme.
-Tranquilo ¿Vale? No pasa nada- Comienza a decir, con voz suave- Como te dije hoy...poco me importa lo que hagan conmigo...mi trabajo ya no es la prioridad en mi vida...ahora lo eres tú- Continúa diciendo, provocando que mi corazón se acelere con sus palabras- Pero de cualquier forma...evidentemente tengo que cuidar mi puesto, y sobre todo...tengo que cuidarte a ti, no quiero que sepan de la relación que ahora tenemos porque eso te metería en problemas a ti...y no quiero eso- Me explica. Yo asiento, acariciando su mano con ternura.
-Vale entiendo- Comienzo a decir- Pues...vamos a ser cuidadosos, en plan, demasiado...no pienso dejar que te despidan por un descuido...y aunque para ti perder tu trabajo no sea la gran cosa, para mí sí lo es...yo no estaría tranquilo sabiendo que por mi culpa tú perdiste un trabajo al que llevas tantos años poniéndole empeño- Le comento, y entonces él frunce el ceño.
-¿Por tu culpa? Claro que no sería por tu culpa...- Comienza a decir- Escucha, yo sé donde me estoy metiendo...y aunque evidentemente vamos a ser cuidadosos, en caso de que pase algo, y se sepa de lo nuestro, no sería tu culpa...estamos juntos en esto Raúl...- Me dice. Yo le sonrío, asintiendo.
-Vale...- Le respondo. Él me sonríe, de forma tierna.
-De cualquier forma...hay algo que no hemos pensado- Comienza a decir- Y es que estoy suspendido una semana...así que...técnicamente, ahora mismo y por una semana, no soy tu jefe...- Agrega. Yo sonrío, mientras noto en él una mirada llena de picardía.
-Cierto...- Le respondo, sonriendo.
-Así que...técnicamente...no hay nada de inapropiado en hacer esto- Me dice, para después, acercarse a mí lentamente, tomando mis labios con dulzura, dejando en ellos un beso tierno, demasiado, y dejándome llevar por su toque, tomo su rostro con mi mano, queriendo sentirlo más cerca.
Me hacía demasiado feliz poder hacer esto, poder besarnos como una pareja, poder disfrutar de sus labios en cualquier momento, por cualquier razón, porque ahora estábamos en una relación, ahora ya lo había aceptado, y tantas semanas de pesar y de tristeza, amandolo desde lejos, habían llegado a su fin. Con eso en mente, me acerco más a él, sintiendo que sus labios eran una especie de oasis para mí, y mientras lo beso con cariño, siento su mano sostener la mía, enviando señales de emoción por todo mi cuerpo, encendiendome, emocionandome, enamorándome más, de forma sencilla y sin esfuerzo, solo con un simple beso.
Sus labios continúan sobre los míos por unos segundos, en un beso lleno de cariño, pero también lleno de pasión, y después de un momento, se separa de mí, sin embargo, no se aparta, sino que se queda cerca, mirándome, para después sonreír.
-Menudo espectáculo les estamos dando a los camareros- Me dice. Yo me rio, asintiendo, mientras miro alrededor, notando que realmente no había ninguno cerca.
-Por cierto, muy bonito este sitio- Le comento, mirando la decoración tan romántica que tenía, con unas luces muy tenues que daban una sensación de intimidad muy agradable. Reborn asiente, alejándose un poco de mí y mirando también el lugar.
-La verdad es que sí- Comienza a decir, para después, apartar su plato ahora vacío hacia un lado, bebiendo de su vaso de té- Al momento de saber que iríamos a cenar, quise elegir un sitio tranquilo, y romántico- Agrega. Yo asiento, mirando de nuevo alrededor, y la verdad era que el restaurante era más que evidente que estaba enfocado para cenas entre parejas.
-Entiendo...- Comienzo a decir, mientras una duda surge en mi cabeza- ¿Y cómo conoces este sitio?- Le pregunto, para después, beber de mi vaso. Él se me queda mirando con una sonrisa en sus labios.
-¿Quieres que te sea sincero?- Me pregunta. Yo frunzo el ceño, pensando en que seguramente me diría que tal vez había venido aquí con alguna ex novia suya en algún momento, algo que no me molestaba evidentemente.
-Claro- Le respondo, y es entonces cuando veo en sus ojos diversión, como si quisiera reír.
-He buscado en internet "Sitios románticos para cenar en pareja, Barcelona"- Me responde, para después, soltar una carcajada. Yo hago lo mismo, riendo demasiado al escuchar su respuesta.
-¿De verdad has buscado eso?- Le pregunto una vez me veo capaz de parar de reir. Reborn asiente, riendo también.
-Te lo juro- Me comenta entre risas. Yo me suelto riendo de nuevo, hasta que después de unos segundos me tranquilizo.
-No me jodas Reborn...- Le digo, riendo, mirándolo a los ojos- Pero entonces...antes de venir aquí...- Comienzo a decir, cayendo en cuenta de algo- ¿Tú ya me considerabas tu pareja?- Le pregunto. Él me sonríe de forma tierna.
-Bueno...esperaba que después de esta cena lo fueras...- Responde. Yo le sonrío de forma dulce- Y así fue- Agrega. Bajo mi mirada al agarre de nuestras manos, sintiéndome algo nervioso, aunque de buena manera.
-Pues buena elección del restaurante entonces- Le digo, provocando en él otra carcajada más, deleitándome con ese sonido que me parecía hermoso.

¿Solo mi jefe?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora