Veo al señor Reborn alejarse, al lado de Andy, y una vez desaparecen tras las puertas del ascensor, dejo escapar un suspiro, uno pesado, lleno de frustración, lleno de molestia.
Acababa de besarme con mi jefe cinco minutos atrás en su oficina, había sucumbido ante ese deseo, ante la tentación que era tener sus labios sobre los míos, y aunque mi intención inicial al besarme había sido alejarlo, no pude hacerlo, no puede reaccionar de la forma en que quería, pues en su lugar, mi cuerpo actuó por mí, pegándose al suyo, correspondiendo su beso, tomándolo por el cabello y dejando en sus labios toda la pasión que sentía por él, todos esos sentimientos que llevaban conmigo semanas, toda la atracción que sentía por él desde incluso antes de ese trato que habíamos hecho.
De verdad me molestaba no poder controlarme, me sentía molesto conmigo mismo por haberle dejado besarme, por haberle correspondido, pues ahora él se daría cuenta de que había mentido, porque horas atrás, al decirme que quería intentar algo conmigo, yo le había dejado en claro que yo no quería nada con él, le había dicho que aquella noche a su lado había sido suficiente para mí, y que no tenía ninguna intención de repetirla, sin embargo, ahora con ese beso tan lleno de sentimientos que nos habíamos dado, era más que evidente que me encontraba sintiendo todo lo contrario.
Odiaba de verdad las sensaciones que mi jefe me provocaba, odiaba su forma de mirarme, tan seductora, tan llena de intensidad, porque me ponía demasiado nervioso, porque teniéndolo mirándome de esa manera, yo me derretía, sentía mi cuerpo desfallecer, y ni hablar de lo que me hacía sentir el simplemente rozar sus labios, era algo demasiado fuerte, demasiado difícil de controlar, y era por eso que había caído, una vez más, le había dejado ganar.
Intento seguir trabajando, queriendo concentrarme en mis labores, las cuales eran muchas, sin embargo, mi cuerpo aún tenía las sensaciones que los labios de mi jefe habían provocado, me sentía totalmente excitado, con mis labios sensibles ante el beso tan salvaje que había sido depositado en ellos, y mientras recuerdo la forma de tomarme de mi jefe, pienso en la pasión que había notado en él, en el hambre que pude ver en su mirada, en la dulzura con la que su boca me tomó y me hizo saber tantas cosas, y entonces comienzo a sentirme confundido, pues por un momento, pienso en que tal vez todo lo que me había dicho esta mañana, era cierto, tal vez sí que se encontraba sintiendo cosas por mí, porque el ímpetu con el que me acababa de besar, me había hecho sentir mucho, me había hecho sentir más allá de lo meramente físico, pues no solo había tocado mis labios, sino que también mi corazón, tenía que aceptar que su beso había llegado hasta mi corazón, acariciándolo con ternura, y eso me confundía aún más, pues no podía asegurar nada, no podía saber si ahora mismo el señor Reborn se encontraba queriendo estar conmigo, pero después de un tiempo se encontraría arrepentido, aburrido de mí, ese era el problema, que ya no podía confiar en lo que decía, ya no podía creer en sus palabras, nada me aseguraba que en dos días, o dos semanas, o dos meses, él me mandara a la mierda luego de tener suficiente diversión conmigo, y yo no estaba para eso, yo no estaba para que me rompiera el corazón, algo que ya había hecho varias veces al tratarme tan mal, porque aunque me pidiera perdón, sus palabras me habían lastimado, sus miradas llenas de frialdad después de esa noche que yo le había regalado me habían destruido, pues a la mañana siguiente de haberlo hecho con él, yo me encontraba emocionado, me encontraba feliz, y recordaba bien la forma en que consideré que tal vez él se encontraba de la misma manera, recordaba lo mucho que ansiaba verlo, porque quería saber cómo estaba, pues me encontraba incluso preocupado por él, pensando en que seguramente se encontraría confundido al haberlo hecho con un hombre por primera vez, y entonces mi memoria trae de vuelta ese primer encuentro en su oficina, ese primer encuentro después de esa noche, encuentro en el cual él me trató mal, de forma distante, sacándome de su oficina, y el sentimiento que me abordó en ese momento, no lo podía olvidar, no podía simplemente olvidar lo usado que me sentí al notarlo tan distante y frío conmigo luego de la noche que tuvimos, luego de saciarse hasta el cansancio de mí, y entonces recuerdo también su forma de insultarme de la forma más humillante posible, insinuando que yo solamente le obedecía cuando se trataba de sexo, haciendome sentir sucio, triste, y recordar eso, me dolía, no podía simplemente olvidarlo, mi corazón no podía simplemente dejar eso ir, aunque también se encontraba queriendo estar con él. Así me tenía mi jefe, demasiado confundido, demasiado afligido, con emociones que se contradecían todo el tiempo, queriendo besarlo, pero también rechazarlo, queriendo acercarlo a mí, pero también queriendo alejarlo. Me recuerdo a mí mismo lo cambiante que era mi jefe, la personalidad tan inconsistente que había notado en él desde un inicio, y con eso en mente, continúo trabajando, ignorando todas las sensaciones que mi cuerpo estaba experimentando ahora mismo.
ESTÁS LEYENDO
¿Solo mi jefe?
FanficPara el señor Reborn, Álvarez era un nuevo y novato asistente, uno al que debía acostumbrarse. Para Raúl Álvarez, el señor Reborn era su nuevo jefe, uno con un difícil temperamento y una actitud cambiante. Un nuevo trabajo siempre conlleva cambios...
