Nos quedamos quietos por un momento, Raúl reposando su cabeza en mi pecho mientras yo lo abrazo fuertemente, intentando ambos recuperar el aliento por lo que acababamos de hacer. Acaricio su espalda suavemente, y aunque fuera por encima de la tela de su camisa, podía igualmente sentir el calor que su piel irradiaba. Luego de un par de minutos así, en silencio, disfrutando de nosotros y del sonido de la lluvia, Raúl sube su mirada a mí, dedicándome una sonrisa.
-No me creo lo que acabamos de hacer...- Me dice, riendo. Yo me rio junto con él a carcajadas.
-Yo tampoco...- Le respondo, entre risas, encantado por la expresión de diversión en su rostro. Raúl mira hacia fuera, observando en todas direcciones.
-Menos mal está completamente solo aquí...- Comenta, aún mirando hacia fuera- Y sigue lloviendo muy fuerte- Agrega. Yo miro hacia fuera también, notando que la intensidad de la lluvia no disminuía.
-Bueno...entonces hay que seguir follando muy fuerte...- Le contesto, riendo. Raúl se rie a carcajadas, mirándome y negando con la cabeza.
-Que goloso que estás hecho, madre mía...- Me comenta, haciéndome reir, para después, acercarse a mis labios, besandome con mucha intensidad, buscando mi lengua con la suya, y una vez la encuentra, hace con ella maravillas, volviéndome loco, hasta que luego de unos segundos, se aleja de mí, levantándose de mi cuerpo y regresando a su lugar en el asiento del pasajero, en donde comienza a ponerse de nuevo su ropa interior y su pantalón. Yo por mi parte, también me visto, guardando de nuevo mi intimidad dentro de mi ropa interior, cerrando mi pantalón, notando los residuos de la esencia tanto de Raúl como míos en el mismo, así como en parte de mi camisa.
-Madre mía...que puto desastre- Le comento a Raúl riendo, quien me mira, con expresión divertida.
-Creo que vas a tener que lavar tu coche- Me comenta. Yo asiento, riendo a carcajadas.
-Eso seguro- Le respondo, mirando alrededor, notando las ventanas empañadas, para después, acercar mi mano a la de Raúl, quien la toma, subiendo su mirada a mí, sonriendome de forma dulce- ¿Cómo te encuentras?- Le pregunto, curioso- Digo porque esto ha sido...bueno, intenso...- Agrego, riendo un poco. Raúl asiente, divertido.
-Estoy perfectamente...y sí, ha sido intenso...y muy divertido- Me responde. Yo me le quedo mirando, con una sonrisa que simplemente no podía borrar de mis labios.
-Bastante divertido...e ilegal también...- Le respondo, haciéndolo reír- Aunque tampoco me importa, es decir...romper las reglas contigo...no me importa, me encanta hacerlo- Comienzo a decir, de forma sincera, pensando en todas esas veces en que habíamos actuado sin pensar- Desde el inicio ha sido así...romper las reglas por ti...es algo a lo que ya estoy acostumbrado, y me encanta hacerlo...de verdad, me encanta lo gilipollas que me vuelvo cuando estoy contigo...me encanta cometer estupideces que nos pueden meter en problemas...- Agrego, mientras Raúl asiente, riendo- Simplemente me encanta todo, me gusta no poder contenerme, me gusta cómo me haces sentir...en tan poco tiempo contigo he hecho las mayores locuras, cosas que jamás pensé hacer...me haces sentir vivo, feliz...y también me haces sentir como un gilipollas que no piensa claramente...pero amo todo eso- Termino por explicar. Raúl se me queda mirando, con ojos llenos de ternura, sonriendo de forma dulce.
-A mí también me encanta...me gusta poder cometer locuras contigo...me gusta cómo somos...tan irracionales a veces pero...me gusta- Me comenta. Yo le sonrío con cariño, para después, acercarme a sus labios, besandolos con cariño, con delicadeza, algo bastante contradictorio después de la rudeza con la que lo habíamos hecho tan solo unos minutos atrás. Luego de unos segundos devorando con ansias sus labios, me separo de él, aunque quedándome pegado a su rostro.
-Te amo...y también nos amo a los dos, juntos...siendo gilipollas- Le digo en voz baja, haciéndolo reír.
-También te amo, mucho- Me responde. Yo le sonrío, con mi corazón yendo a mil por hora, dejando en sus labios otro beso más, y al alejarme, miro alrededor, notando que aún se encontraba lloviendo, pero de una forma un poco menos intensa.
-Creo que ya podemos irnos a casa...la lluvia ha disminuido un poco- Le digo a Raúl, quien mira hacia fuera.
-Vale sí- Me dice, mirándome- Voy a mi coche, y nos vemos en mi casa ¿Vale?- Me dice, y yo asiento- Venga, pues te veo ahora- Agrega, acercándose a mis labios y dejando en ellos un fugaz beso.
-Hasta ahora, ve con cuidado- Le digo.
-Y tú- Me responde, sonriéndome, para después, bajar del coche, caminando rápidamente hacia el suyo, el cual estaba justo en frente, y una vez sube al mismo, yo me voy marcha atrás, para después, comenzar a avanzar con cuidado por la calle, mirando por el retrovisor a Raúl, quien se encuentra justo detrás mío, conduciendo también de forma lenta debido a la lluvia.
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¿Solo mi jefe?
FanfictionPara el señor Reborn, Álvarez era un nuevo y novato asistente, uno al que debía acostumbrarse. Para Raúl Álvarez, el señor Reborn era su nuevo jefe, uno con un difícil temperamento y una actitud cambiante. Un nuevo trabajo siempre conlleva cambios...
