Capítulo 95

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La sala entera se queda en silencio, uno incómodo, confuso, con las miradas de todos los socios sobre mí, con evidente expresión de desconcierto.
Yo miro a Raúl, quien se encuentra también observándome, con sus ojos muy abiertos y con demasiada sorpresa en ellos, pero también con miedo.
-Eh...eh...qui...quiero decir...Álvarez...pasame los...los documentos...por...por favor- Digo, titubeando, demasiado nervioso y tenso, esperando que mi corrección fuera suficiente para los socios. Una vez Raúl me tiende los papeles, yo comienzo a repartirlos a todos los presentes, sintiéndome demasiado tenso, notando miradas confundidas sobre mí, y al momento de darle un papel a Andy, este me observa, con evidente preocupación en su rostro. Una vez termino, me poso de nuevo frente a la sala- Y bien...como...como os he comentado antes, los datos están representados en...en porcentajes- Comienzo a explicar, sintiéndome sumamente nervioso, pues había perdido toda la confianza y seguridad con la que me había manejado durante toda la reunión- Pueden notar en las estadísticas cómo...cómo fueron aumentando los activos y disminuyendo los pasivos mes con mes...y así mismo, tienen varias gráficas que...que muestran de una forma más...simple todo- Termino por explicar, con la mirada de todos los ejecutivos sobre mí, una mirada llena de dudas, las cuales estaba seguro que no tenían nada que ver con lo que me encontraba diciendo. Deseoso de terminar con la reunión para dejar de sentir esas miradas sobre mí, decido concluir con mi exposición- Eso sería todo...en conclusión...la empresa está...bueno, va por muy buen camino, y realmente...realmente esperamos que el próximo año vaya a...a mejor- Agrego, titibeando un poco- ¿Alguna duda?- Pregunto. Ninguno pregunta nada, pues en su lugar, continúan mirando los documentos que les había entregado. Yo paso mi mirada por todos los presentes, y al mirar al señor Montes, me lo encuentro observándome fijamente, de una forma algo hostil, con una expresión de enfado, la cual suponía que se debía a la manera en que había llamado a Raúl minutos atrás.
Esperaba de verdad que a pesar de la enorme cagada que había cometido, los socios olvidaran lo que había pasado, esperaba que pensaran que simplemente me había confundido, algo que era posible, y aunque era extraño llamar "Cariño" a un asistente simplemente por error, deseaba que se lo hubieran creído, aunque a juzgar por la mirada de Montes, quien me fulmina con expresión de molestia, la verdad era que dudaba bastante que mi correción lo hubiera convencido- Bien...si...si no hay más dudas, podemos dar por terminada la reunión- Agrego, queriendo terminar con esto y poder irme de la sala para alejarme de todos los socios- Nuevamente, os agradezco vuestra presencia...gracias por vuestra atención, y buen viaje a todos- Termino por decir, pues la gran mayoría de los socios, venían de otras ciudades. Los ejecutivos asienten con la cabeza, algunos sonriéndome, y otros más aún mirándome con algo de desconcierto, para después, comenzar a salir por la puerta.
Yo me dirijo al ordenador frente a la sala, cerrando la presentación y tomando mi USB, para después, regresar a la mesa, en donde me encuentro con un par de socios poniendose de pie, con Raúl cerrando su portátil, con Andy y su asistente encaminandose a la puerta, y con el señor Montes de pie frente a su silla, quien me observa fijamente, acercándose a mí.
-Señor Reborn...quiero hablarle de algo antes de que se vaya- Me comenta. Yo me tenso al instante, esperando que no quisiera hablar sobre el error que había cometido minutos atrás.
-Vale...dígame ¿Tiene alguna duda respecto de los datos que he presentado?- Pregunto, intentando parecer tranquilo.
-No, nada acerca de eso...- Me comenta, y entonces me pongo más nervioso- Aunque debo decir que ha sido una reunión muy fructífera, lo felicito por cómo se encuentra la empresa actualmente- Agrega.
-Gracias señor- Le respondo.
-Pero bueno, no es de eso sobre lo que quiero hablarle- Comienza a decir- Quería hablar acerca de...acerca de la manera en que se ha referido a su asistente hace un momento- Agrega. Mi corazón se acelera de forma considerable debido a los nervios, e intentando serenarme, hablo lo más tranquilo que puedo.
-Ah sí...bueno, ha sido un error simplemente, sin más- Le digo, riendo un poco, aunque era una risa fingida, esperando parecer despreocupado y divertido por esa manera en que había llamado a Raúl. Montes se me queda mirando, mientras que de reojo, veo cómo la sala se encuentra ya vacía, solamente con Raúl de pie junto a la mesa, observandonos.
-¿Un error?- Pregunta Montes, con el ceño fruncido.
-Sí señor...ha sido...bueno, una confusión simplemente...lo que pasa es que tengo demasiadas cosas en la cabeza...con el tema de la reunión y tal...tengo la cabeza hecha un lío- Comento, intentado parecer despreocupado, queriendo convencer a Montes de que lo que había dicho, había sido una simple equivocación. Una vez más, él se me queda mirando, analizandome en cierta manera por unos segundos, para después, volver a hablar.
-Ya veo...lo que pasa es que...bueno, ha sido un error un tanto...extraño ¿No?- Me pregunta, provocandome demasiados nervios, pues podía notar que no lo había convencido con mi explicación- Llevo muchos años de conocerlo...y jamás lo había visto cometer un error de ese tipo con ninguno de sus asistentes...- Agrega. Yo asiento, nuevamente intentando parecer tranquilo.
-Ya...es cierto- Le respondo, de forma relajada- Pero como le digo, ha sido una simple equivocación- Agrego. El señor Montes asiente, mirándome fijamente.
-Vale...- Me responde, no muy convencido- Una simple equivocación...- Comenta, pensativo. Yo asiento, esperando de verdad que esta vez estuviera convencido, aunque podía notar en su mirada que no era así, y justo cuando pienso que va a dejar el tema, vuelve a hablar- Le voy a preguntar una cosa señor Reborn...- Agrega, mirándome fijamente sin ningún tipo de amabilidad en sus ojos- ¿Hay algo...hay algo que yo deba saber?- Pregunta, para después, observar a Raúl, con evidente confusión- ¿Algo acerca de vosotros...que necesite saber?- Pregunta.
Mi pulso se acelera de forma incontrolable, sintiéndome demasiado nervioso, y recabando tranquilidad para no ser tan evidente, respondo de la forma más segura que puedo, fingiendo que no sabía de lo que me estaba hablando.
-Eh...no entiendo su pregunta señor- Respondo, mostrándome firme. El señor Montes vuelve a mirar a Raúl, quien continúa obsvervandonos, con preocupación y muchísimos nervios, unos demasiado obvios y que dudaba que fueran a pasar desapercibidos por Montes. Una vez termina de examinar a Raúl con la mirada, me observa a mí.
-Yo creo que entiende perfectamente mi pregunta señor Reborn- Comienza a decir- Pero voy a preguntar de nuevo...¿Hay algo entre vosotros más allá de una relación laboral?- Pregunta, de forma directa, y entonces mi pulso se va hasta los cielos- Porque si es así...usted sabe perfectamente lo que eso significa...para ambos- Agrega, y entonces mi corazón cae hasta el suelo.
No me interesaba en lo absoluto lo que pasara conmigo, no me preocupaba meterme en problemas, porque como le había dicho a Raúl hace tiempo, él era lo más importante para mí, mi trabajo, a pesar de disfrutarlo tanto, ya no era mi prioridad, y si yo era despedido por la relación que Raúl y yo teníamos, me iría feliz y contento, teniéndolo a él a mi lado, sin embargo, algo que sí que me preocupaba de sobremanera, era meterlo en problemas a él, ponerlo en riesgo, con el peligro latente de que fuera despedido gracias a mis descuidos y mi estupidez, temía muchísimo que fuera despedido por la razón de tener una relación con su jefe, algo que iba a marcar su expediente para futuras empresas, y no quería eso, quería evitarlo a toda costa.
Intentando parecer tranquilo, e incluso algo divertido por la pregunta de Montes, respondo, intentando ser convincente, pensando en que tenía que parecer seguro para no meter en problemas a Raúl.
-No señor...por supuesto que no- Respondo, riendo un poco, fingiendo que me parecía hasta gracioso lo que estaba insinuando- Como le he dicho antes, mi forma de llamar a Álvarez hace un momento, ha sido simplemente por una confusión...- Agrego, intentando controlar el pulso de mi corazón, el cual podía sentir en mi garganta- Pero le aseguro que la relación que tenemos es estrictamente profesional...- Agrego, queriendo parecer convincente, mintiendole a Montes mientras lo miro a los ojos, y aunque no me gustaba hacerlo, mentir de esta manera tan descarada, debía hacerlo, porque tenía que proteger a Raúl, tenía que sacarlo de la situación en la que nos había metido gracias a mi error. Montes se me queda mirando por unos segundos, analizando mi rostro, mis expresiones, seguramente queriendo encontrar algún rastro de titubeo, de dudas, queriendo encontrar esa mentira que tan directamente le estaba contando, y luego de unos segundos, mira a Raúl.
-¿Es cierto señor Álvarez?- Le pregunta, y entonces siento mi corazón latir aún más rápido, pues Raúl estaba demasiado nervioso, y que Montes le preguntara a él directamente, me preocupaba muchísimo, porque se le notaba demasiado lo tenso que estaba- ¿No hay nada más que algo estrictamente laboral entre vosotros?- Pregunta Montes de nuevo. Raúl sube su mirada a mí, una llena de miedo, de nervios, una que me estaba provocando muchísima tristeza, porque odiaba verlo de esa manera, odiaba que estuviera preocupado, sin saber qué decir, y lo que más odiaba de todo, era que la forma en que se encontraba ahora mismo, fuera mi culpa. Raúl dirige su mirada a Montes de nuevo, y entonces comienza a decir que no con la cabeza.
-No señor...por...por supuesto que no hay nada más- Le responde, demasiado tenso, algo que era muy evidente. Montes continúa con su mirada sobre él, y luego de unos segundos, me mira a mí.
-Vale...- Responde, y podía notarlo no muy convencido- De nuevo, enhorabuena por la reunión señor Reborn, ahora si me disculpan, debo retirarme, con permiso- Agrega, de forma tranquila, para después, encaminarse a la puerta.
-Gracias señor, que tenga buen viaje- Le respondo, y una vez me fulmina con su seria mirada una vez más, sale por la puerta.
Ahora ya solos, yo dejo salir un suspiro demasiado pesado, acercándome a la mesa y posando ambas manos en la misma, bajando mi cabeza y queriendo relajarme, pues estaba demasiado tenso.
-Hostia puta...- Digo en un susurro, cerrando mis ojos por un momento, sintiendo mi corazón aún en mi garganta.
-¿Crees que...crees que se lo ha creído?- Me pregunta de pronto Raúl. Yo subo mi mirada a él, notando en ella muchísima preocupación.
-No lo sé...- Le respondo, de forma sincera, pues antes de salir por la puerta, había notado a Montes algo molesto, aunque serio, como si estuviera tratando de contener su enfado, además de que se había ido de forma muy repentina.
Pensando en que era mejor no hablar de eso aquí, tomo mi maletín- Vamos a mi oficina...ahí hablamos tranquilamente- Agrego. Raúl asiente, tomando su portátil y su agenda, para después, dirigirnos ambos a la puerta.

¿Solo mi jefe?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora