Luego de un par de horas de sueño, regreso a la oficina, siendo las nueve de la mañana, y a pesar de haber dormido luego de la reunión de anoche, me encontraba aún así bastante agotado. Al llegar a mi oficina, lo primero que hago es revisar mi calendario, ese que pocas veces miraba, pues realmente era Álvarez quien solía recordarme mis reuniones y pendientes del día, sin embargo, habiéndole dado el día libre, hoy no iba a poder hacerlo. Una vez miro que mi primera reunión era hasta las doce del mediodía, decido enfocarme en realizar unas comprobaciones financieras, las cuales eran necesarias luego de la reunión que había tenido la noche de ayer, en la cual se me mencionó que existían bastantes riesgos en las inversiones de los próximos meses. Luego de varias horas hundido en trabajo y en un par de reuniones, alguien llama a la puerta de mi oficina.
-Adelante- Digo, para después, ver a Andy entrar, quien me dedica una enorme sonrisa. Realmente admiraba su forma de encontrarse de buen humor todo el tiempo, algo que para mí era imposible, sobre todo con lo que se encontraba sucediendo en mi vida últimamente.
-Hola buenas- Me dice al entrar, para después, tomar asiento en la silla frente a mi escritorio.
-Hola- Respondo sin más, de forma apagada, desganada. Andy parece notarlo, pues frunce el ceño, observándome.
-Joder ¿Y a ti qué te pasa?- Me pregunta. Yo me encojo de hombros.
-Estoy cansado...sin más- Comienzo a decir, aunque evidentemente, esa no era la razón de encontrarme tan jodido- He tenido una reunión con el director financiero, y también con los directores ejecutivos de las demás sedes- Agrego, y es entonces cuando Andy frunce aún más el ceño.
-¿Cuándo? ¿Y por qué?- Me pregunta.
-Ayer en la madrugada, he tenido que venir a la oficina a las tres de la mañana- Comienzo a explicar- La reunión ha sido para hablar de los riesgos en las próximas inversiones...el director financiero quiere echar para atrás algunos proyectos...me ha dicho que los activos no van a amortizarlos...así que eso, hemos estado dos horas debatiendo sobre todo eso- Termino por decir. Andy asiente lentamente.
-Vale entiendo...pues, a ver...no son buenas noticias, pero supongo que el señor Estrada sabe lo que hace- Me dice, y yo asiento.
-Correcto, confío plenamente en su juicio- Le comento.
-Vale...ahora veo por qué te ves tan en la mierda- Me comenta, riendo un poco.
Yo lo miro, pensando en que el trabajo no tenía nada que ver con mi estado de ánimo.
Durante toda la mañana había estado igual, apagado, amargado, deprimido en cierta manera, y todo se debía a Álvarez, pues recordaba bien sus palabras la noche de ayer, cuando me dijo que me alejara de él, que no quería nada de mí, y lo que más dolor me provocaba, había sido ese cansancio en su mirada, ese cansancio que yo mismo le estaba provocando, y además de eso, había visto tristeza, y muchas dudas. Me dolía de sobremanera ser la persona que le causara todo eso, me dolía no poder hacerlo sentir mejor, pues él no me lo permitía, porque él se encontraba pensando que iba a herirlo de nuevo, y no era así, no quería hacerle más daño, sino todo lo contrario, quería remediar lo que había hecho, quería sanar todas las heridas que yo sabía que le había provocado, pero no podía hacerlo, y eso me tenía demasiado triste, me tenía devastado.
-Pues sí...- Le comento a Andy. Él se me queda mirando, para después, hablar de nuevo.
-Oye y una cosa ¿Dónde está Raúl? No lo he visto fuera- Me comenta. Mi corazón se acelera al simplemente escuchar su nombre.
-Le di el día libre...él vino ayer a la reunión con los socios y...bueno, le he dado el día como compensación- Le comento, y él asiente.
-Vale entiendo...joder, qué buen jefe eres- Me dice, riendo un poco, sin embargo, yo me quedo serio, pues aunque él lo decía como broma, no podía evitar pensar en que era de todo menos un buen jefe. Andy parece notar mi seriedad, y entonces vuelve a hablar- Eh...en fin, venía para ver si querías ir a comer...- Comienza a decir, mirando su reloj- Son las tres y media, es algo tarde pero he estado algo liado- Agrega. Yo niego con la cabeza, pues no me apetecía nada ir a comer.
-No tengo hambre...- Le comento.
-Reborn, tú nunca tienes hambre- Me dice Andy- Venga vamos...necesitas salir de esta oficina...tanto trabajo te está afectando tío- Agrega, mirándome con preocupación. Yo niego con la cabeza, pues no era el trabajo lo que me tenía de esta manera.
-Estoy bien...de verdad no quiero ir a comer, tengo muchas cosas que hacer, con el tema de la reunión de ayer estoy cambiando muchas planeaciones que llevaban ya meses...- Comienzo a decir- Necesito quedarme en la oficina...- Agrego.
-¿Y no piensas comer en todo el día?- Me pregunta.
-Ya pediré algo- Le digo. Andy niega con la cabeza.
-Te conozco y sé que no lo harás- Me comenta- Mira, entiendo que estés estresado con todo el curro, si es que además se te nota...- Agrega, mirándome con el ceño fruncido- Pero no puedes estar así Reborn, horas y horas trabajando, sin comer, y seguramente sin dormir- Agrega, mirándome fijamente- Mira te digo algo...ven a comer conmigo, que además tengo a alguien a quien quiero que conozcas- Termina por decir. Yo frunzo el ceño, confundido.
-¿A quién?- Le pregunto. Él me sonríe, visiblemente feliz.
-Bueno...te...te quiero presentar a Fernanda- Me dice, y entonces yo niego con la cabeza.
-No...eso no, en su momento te dije que entre menos supiera de vosotros mejor- Le comento.
-Ya...pero el tema es que ya sabes demasiado Reborn...- Comienza a decir- Además...en serio quiero que la conozcas, eres mi mejor amigo, necesito que conozcas a mi pareja...- Agrega. Yo lo miro, notando que se encontraba hablando en serio.- Venga...vamos a comer, que además Fer es muy divertida, seguro que te saca varias risas y te quita lo amargado que estás hoy- Termina por decir. Yo pienso en su propuesta, y aunque me sentía demasiado desganado, tal vez distraerme durante un rato tampoco era tan malo.
-Vale...venga va- Comento, rendido ante su insistencia.
-Vale perfecto- Me responde, contento.- Y no te preocupes, que vamos a ir a un lugar que no se encuentra cerca de aquí- Agrega, poniéndose de pie, al igual que yo.- Voy a llamarle a Fer y decirle que nos vemos allá- Me comenta. Yo asiento, para después, salir ambos de la oficina. Nos encaminamos a los ascensores, y al pasar por el escritorio vacio de Álvarez, mi corazón se estruja, pues le hacía falta verlo para sentirse lleno, además de que la última mirada que recibió de parte de mi asistente la noche de ayer, no había sido amable, y lo había terminado de romper.
Una vez en el ascensor, comenzamos el camino hacia recepción, mientras escucho a Andy hablar por teléfono.
-Hola preciosa- Comienza a decir, en un tono de voz dulce- Escucha, vamos Reborn y yo al sitio al que vamos tú y yo siempre, nos vemos ahí ¿Vale?- Dice, y unos cuantos segundos después, vuelve a hablar.- Sí, ha querido ir...es un milagro- Comenta, y yo lo miro con cara de enfado, pues sabía que se refería a mí- Vale perfecto, nos vemos ahí- Agrega, y luego de unos segundos, corta la llamada.- Vale ya está, nos veremos con ella allá- Me dice, y yo asiento sin más. Luego de unos cuantos segundos más, llegamos hasta recepción, para después, caminar al coche de Andy y dirigirnos al restaurante.
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¿Solo mi jefe?
Fiksi PenggemarPara el señor Reborn, Álvarez era un nuevo y novato asistente, uno al que debía acostumbrarse. Para Raúl Álvarez, el señor Reborn era su nuevo jefe, uno con un difícil temperamento y una actitud cambiante. Un nuevo trabajo siempre conlleva cambios...
