Capítulo 60

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Me despierto poco a poco, sin necesidad de ninguna alarma, pues debido a que no tenía que levantarme a trabajar debido a mi suspensión, me podía tomar la libertad de despertar tarde, a la hora que quisiera. Una vez me espabilo un poco, miro la hora en mi móvil, y al ver que eran ya las 10:36 de la mañana, decido levantarme, dirigiendome al baño para lavarme la cara, para después, ir a la cocina y prepararme algo de desayunar.
Mientras como, mirando mi correo simplemente por hacer algo, recuerdo la noche de ayer, la manera en que Raúl y yo vimos esa película en el sofá, en completa calma, y una vez terminó, nos despedimos, quedando de vernos de nuevo el día de hoy. Me sentía demasiado tranquilo, con una sensación de emoción en el corazón que no se iba con nada, pues cada vez que recordaba que tenía a Raúl a mi lado, una sonrisa involuntaria aparecía en mi rostro, una sonrisa llena de amor por él. La noche de ayer, Raúl me había comentado que quería esperar para volver a esa relación física que tuvimos aquella vez, algo que evidentemente yo iba a respetar, además de que sentía que tenía razón, nos habíamos apresurado en su momento, porque sin conocernos mucho, llegamos a ese punto tan íntimo y personal, uno que a pesar de haberme encantado, también me había confundido, y me había llevado a tratarlo de esa forma que había provocado en él tanta desconfianza hacia mí. Me dolía bastante pensar en que yo era el causante de ese temor en él, ese que lo hacía pensar que debíamos tomarnos nuestro tiempo para no volver a sentir esa confusión, pero iba a esperar, por él, por su tranquilidad, y porque también yo quería conocerlo más a nivel personal, antes de llegar a ese nivel físico con él.
Una vez termino de desayunar, tomo mi móvil, llamando a Raúl, y luego de varios tonos, su voz llena mi oído, la cual acelera mi corazón al instante.
-¿Hola?- Me responde. Sonrío automáticamente simplemente al escucharlo.
-Buenos días cariño- Le digo, mientras camino hacia mi habitación.
-Buenos días- Me responde, con voz baja, algo que sabía que era debido a que se encontraba en la oficina.
-¿Cómo has amanecido?- Le pregunto.
-Muy bien...¿Y tú?- Me responde.
-Pues muy bien...me he despertado algo más tarde de lo normal- Comienzo a decir- Aunque ahora estoy algo inquieto...sin saber muy bien qué hacer...es extraño no ir a la oficina- Agrego.
-Bueno, vas a tener que acostumbrarte, al menos por unos días- Comienza a decir- Deberías verlo como vacaciones...es tu oportunidad de relajarte y simplemente descansar- Agrega. Yo asiento, tumbandome en la cama.
-Ya...supongo- Le comento, pues eso de relajarme y no hacer nada, era algo que no se me daba muy bien, ya que estaba acostumbrado a siempre estar haciendo algo- ¿Y tú como vas? ¿Mucho trabajo?- Le pregunto.
-No mucho, lo normal- Me responde- Aunque he estado recibiendo mensajes importantes...pero nada que no pueda esperar- Agrega.
-Vale bien- Respondo- ¿Y qué planes haremos hoy? ¿Te apetece que vayamos a comer de nuevo?- Le pregunto.
-Me gustaría, pero hoy no voy a poder- Comienza a decir- Dana me ha invitado a comer hoy, con todos los de la oficina...yo he querido decirle que no porque quería verte a ti, pero ya van varias veces que me niego a ir con ellos, y me ha parecido feo rechazarla de nuevo- Agrega.
-Vale entiendo, no pasada nada, podemos vernos para cenar entonces, ya cuando salgas de trabajar- Le comento.
-Así es- Me dice- Y esta vez podemos ir a cenar a mi casa...¿Te parece?- Me pregunta. Yo sonrío, pensando en que evidentemente me apetecía, cualquier cosa, mientras fuera con él, siempre me iba a apetecer.
-Por supuesto, me encanta la idea- Le digo- ¿Me vas a cocinar tú esta vez?- Le pregunto.
-Eh...a ver, puedo cocinar si quieres, pero no te voy a negar que me da toda la pereza- Me responde. Yo me rio, y luego de unos segundos, vuelvo a hablar.
-Vale vale...pues mira, puedo llevar yo algo de cenar, pillo algo por ahí, y cuando salgas de trabajar, voy a tu casa y cenamos ahí- Le comento.
-Venga me parece bien...- Me responde.
-Bien...- Le digo, y entonces caigo en cuenta de algo- Así que voy a conocer tu casa...- Agrego- Aunque bueno, ya he estado, una vez, pero no he visto nada más allá de la entrada- Termino por decir, pues en aquella ocasión en que fui a buscarlo a su apartamento, me quedé en la puerta, por lo que no había podido ver más allá.
-Bueno, es lo justo, ayer fuiste tú el anfitrión...esta vez quiero serlo yo- Me comenta, haciéndome sonreír.
-Yo encantado...- Le respondo.
-Oye y...¿De dónde vas a pillar la cena? Es decir...¿Qué te apetece?- Me pregunta.
-Pues no lo sé, ya cuando se vaya a dar la hora de que salgas del trabajo te llamo y vemos qué pedir- Le respondo.
-Vale bien, perfecto- Me comenta- Y durante el día...¿Qué harás? ¿Tienes planes para hoy?- Me pregunta.
-Pues tenía pensado ir a comer hoy con Andy de hecho, que ya sabes que tenemos una charla pendiente- Le respondo- Pensaba llamarle ahora en un rato y ver si estará disponible a la hora de comer- Agrego.
-Ah cierto...hostia ¿Y cómo te sientes? Es decir, imagino que será raro...hablarle de nosotros ¿No?- Me pregunta. Pienso por un momento en su pregunta.
-La verdad es que no...- Comienzo a decir- Si te soy sincero, después de esa noche que pasamos juntos, cuando me sentía tan confundido y con tantos sentimientos por ti...quería hablar con alguien, en plan, en ese momento necesitaba de algún consejo, de alguien que me pudiera ayudar a entenderme, y siendo Andy mi mejor amigo...pues siempre tuve esa inquietud de querer comentarle lo que pasó entre tú y yo, quería que me diera algún consejo, que me dijera si estaba actuando bien o mal al alejarte de mí, pero nunca lo hice...- Continúo explicando, recordando la forma en que en algún momento llegué a sentirme algo solo al no poder hablar con nadie respecto de lo que me estaba pasando con Raúl- Y ahora siento que por fin tengo esa oportunidad...debo decir que me hace...no sé...me hace algo de ilusión hablarle de ti a alguien...hablarle de que tengo pareja, de que me siento feliz con ella...y qué mejor que a mi mejor amigo...- Termino por decir. Raúl no dice nada por unos segundos.
-Vale...entiendo- Comienza a decir- Pues me alegro que te sientas así...te iba a desear suerte pero...creo que no la necesitas, si además Andy yo creo que estará encantado de saberlo todo...es bastante cotilla- Agrega, haciéndome reír.
-Hombre y tanto...es un cabrón- Respondo, riendo- Además de que yo también quiero saber muchas cosas, quiero saber cómo se ha enterado de nosotros...me da mucha curiosidad eso- Termino por decir.
-Ya claro...estaría bien saber en qué momento se nos ha notado lo que estaba pasando...- Me dice.
-Correcto...- Le respondo- Pero bueno en fin...por ahora te dejo, que tampoco quiero robarte mucho tiempo, si tu jefe se entera de que estás al teléfono con tu pareja se puede enfadar- Le comento, provocando en él una carcajada.
-Vale vale...- Me dice, entre risas- Hablamos más tarde entonces- Agrega.
-Así es...espero que tengas bonito día...más tarde te llamo- Comienzo a decir, sin querer dejar de hablar con él, pero debido a que se encontraba en el trabajo, debía hacerlo- Te amo...- Agrego.
-Y yo a ti amor- Me responde. Mi corazón se vuelve absolutamente loco con sus palabras, mientras una sonrisa se posa en mis labios, una que sabía que se iba a quedar todo el día, para después, escuchar cómo la llamada se corta. Me quedo un poco aturdido por un momento, recostado en mi cama, mirando hacia el techo, pensando en la manera en que una sola persona me podía hacer tan feliz, y aunque había tenido novias en el pasado, y relaciones bastante serias, no recordaba sentirme así, no recordaba sentirme con tanto amor por alguien, con tanta necesidad, lo que me hace pensar en que a pesar de tener ya bastante rodaje en la vida, realmente jamás había estado enamorado, había querido en el pasado, me había entregado a mis parejas, pero nunca me había sentido así, con tantísima felicidad, pues el simplemente pensar en Raúl, me hacía sonreír, el simplemente recordarlo hacía mi corazón saltar como nunca. Dejo salir un suspiro, y una vez dejo de pensar en Raúl y en lo mucho que ya quería verlo, decido llamar a Andy, pues debía quedar con él para comer.
-Buenas- Me responde luego de un par de tonos, con ese buen humor que siempre tenía encima.
-Hola buenas ¿Cómo estamos?- Le respondo.
-Pero bueno, Reborn- Me responde- Estoy bien...¿Cómo estás tú? ¿Qué tal van tus vacaciones?- Me pregunta. Yo me rio.
-Pero qué vacaciones gilipollas- Le respondo. Andy ríe al escucharme.
-Bueno, estás en tu casa de puta madre, tranquilito, relajado...a mí me suena a vacaciones la verdad- Me responde.
-Bueno ni tan tranquilito...no te voy a negar que estoy un poco inquieto- Comienzo a decir- No estoy acostumbrado a no hacer nada...ya lo sabes- Agrego.
-Ya bueno...eso te ganas por convertir la oficina en un patio de colegio- Me comenta. Yo me rio de nuevo, negando con la cabeza.
-Escucha...te llamo porque...bueno, ya me han comentado que al parecer...te has enterado de ciertas cosas...- Comienzo a decir.
-Bueno, me he enterado sí...de cosas muy interesantes- Me dice.
-Vale...pues, quería justamente preguntarte si te apetece ir a comer hoy...que quiero hablar contigo- Le comento.
-Hombre claro, me apetece- Me responde- ¿A la misma hora de siempre, donde siempre?- Me pregunta.
-Perfecto, ahí nos vemos- Le respondo.
-Venga, pues te veré más tarde- Dice.
-Venga Andy, hasta ahora- Le digo, para después, cortar la llamada.
Dejo el móvil en la cama, para después, dirigirme a la ducha, queriendo prepararme para el día de hoy.

¿Solo mi jefe?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora