– ¡Naruto! – Gritó despertando en aquella habitación que en algún momento se había tornado fría.
Sin quererlo su cuerpo entró en pánico al no notar al rubio a su lado, todo en su cabeza daba la señal de alarma.
Se levantó rápidamente corriendo hacia la salida.
Naruto no se veía por ningún lado.
– ¡Deidara! – Llamó al verlo. – ¿Has visto a Naruto?
– ¿Mnh, no estaba contigo? – Preguntó confuso y asustado.
– No, se fue mientras dormía.
– ¿Se fué, a dónde?
– ¡No lo sé! – Rechistó Mientras salía fuera. Tal vez... habia ido a la torre del legado.
Algo estaba mal. ¿Que era? No lo sabía con certeza, sólo sabía que tenía que encontrarlo.
– ¡Shikamaru! – Gritó nuevamente. Él no era de la clase de personas que gritaban, el dolor de su garganta se lo recordaba. – ¿Has visto a Naruto?
– ¿Naruto? No, acabo de llegar, quería que firmara algunos papales. ¿Sucede algo?... ¡Oye, Sasuke! – Se alarmó el semi dios al verlo caer al suelo inconsciente. – Hey, reacciona... – Joder, no sabía que sucedía ni muchos menos que estaba ocurriendo, pero si Sasuke, la pareja destinada de Naruto estaba alarmado por él, era porque algo malo ocurría. – ¡Kiba! ¡Kiba!
– ¿¡Que suced... Ese es Sasuke!? – Preguntó el castaño cayendo al lado del pelinegro e intentando auxiliar al vampiro desmayado.
– Reunete con Shino y Hinata, ustedes son el mejor equipo rastreador que se puede formar, ¡BUSQUEN A NARUTO! – Ordenó el Nara.
– ¿Naruto está perdido? – Cuestionó incrédulo viéndolo levantar al Uchiha en brazos.
– Llevare a Sasuke al hospital. Notifiquenme en cuanto encuentren algo. ¡Ahora!
– ¡S-si!
.
.
.
– ¡Sakura!
Se escuchó el gritó resonar por todos lo pasillos del hospital llamando la atención de la nombrada.
Rápidamente la pelirosa corrió hacia el llamado encontrando a Shikamaru con un Sasuke desmayado entre sus brazos. Se alarmó, pero antes que nada ella era un médico. Abrió la puerta mas cercana y pidió al pelinegro colocar al Uchiha en la camilla dentro del consultorio. Tomó la lamparita de su bata y abrió uno de los ojos de Sasuke inspeccionandolo.
– ¿Que sucedió? – Se decidió a preguntar aún cumpliendo con su labor.
– Naruto desapareció.
El estetoscopio que apenas iba a colocarse cayó al suelo.
– ¿A que te refieres con que "desapareció"? – Rechistó levantando el aparato.
– Eso mismo. Envié un equipo de búsqueda, pero... cómo decirlo... sé que no lo encontraremos.
– Explicate. – Sugirió checando el pulso del vampiro.
– Ayer, tuve una... sensación, algo me decía que él estaba... despidiéndose. – Confesó estrellando su puño contra la dura pared. – Debí haberlo detenido.
Sakura lo vió desde lejos.
– No es tu culpa. – Consoló. – Naruto es lo suficientemente mayor para tomar sus decisiones, además, el jamás nos dejaría, ni a su gente... ni a Sasuke. – Concluyó finalizando su estudió. – Sasuke-kun está bien, tuvo un colapso nervioso, posiblemente se le subió la presión debido a la preocupación. Estará bien con los cuidados adecuados.
ESTÁS LEYENDO
GUERRA DE CLANES
Fiksi PenggemarNaruto Uzumaki, el próximo heredero del clan de hombres bestia. Tras volver de un exhaustivo entrenamiento junto a su abuelo para tomar su lugar como líder, conocerá en un afortunadamente incidente a Sasuke Uchiha, un chico tan hermoso como arrogant...
