Prólogo II

1.2K 56 12
                                        

Ella lo miró seria.

—Te quiero, Blas.

—Y yo te quiero a vos, Junior.

   Ailín tiró la cabeza para atrás y parpadeó boquiabierta.

—Me dijiste Junior —dijo Ailín, con una risita incrédula. No lo podía creer.

—¿Qué? —preguntó Blas, que no se había dado cuenta.

—¿Podés decirme la verdad de una vez?... ¿Te pasa algo con Junior?

   Pero Blas se quedó mirándola sin contestar, nervioso.

—Ya me contestaste todo.
 
    Ailín estaba seria.

—No, Ailín…

      Quería decirle algo para que no se sintiera mal, pero al mismo tiempo ella habló también y lo interrumpió.

—Me hubieras dicho lo que te pasaba antes.
 
   Blas suspiró. Ya no quería negarle nada, pero no tuvo tiempo a explicarse que ella volvía a hablar.

—No quiero que sufras, Blas.
Ailín le puso la mano en la mejilla al chico.

—A Junior le gustan las chicas. ¿Sabés eso, no?  Intentemos estar juntos.
Se escuchó entonces las voces de Romeo, Dante y Junior, que bajaban la escalera y Ailín retiró la mano del rostro de Blas. Pero ya lo habían visto.

—¡Ailín! Estabas acá… —insinuó Dante.
 
    Romeo miraba con los brazos cruzados y asintiendo la cabeza con cara de “Mirá vos”. A Junior se le había borrado la sonrisa de golpe. Blas quería que lo tragara la tierra.

—Hola, chicos —saludó Ailín.

—Junior nos insistió para jugar a la
play —habló Romeo.

—Ah, mirá qué bien —dijo Ailín. No le había gustado nada la interrupción.

—No, ¿saben qué? Tengo que hacer unas cosas. Yo me voy —dijo Junior de pronto.

—Pero, Junior, ¿nos estás cargando? Estabas dale, que te dale, de jugar a la play y ¿ahora decís que tenés cosas que hacer? —preguntó Dante, confundido.

—Sí, loco, tengo cosas que hacer, me olvidé. Hagan lo que quieran, yo me voy.
 
    Miró por última vez a Blas, que se quería matar, y salió del playroom.
Romeo y Dante se miraron sin entender nada.

—Yo también me voy. Jueguen tranquilos —avisó Ailín, mientras se ponía de pie.
 
    Ailín le dio un beso en la boca a Blas y le dijo:

—Vos pensá lo que te dije. ¡Chau, chicos!

—Chau.

—Chau.
 
    Blas no dijo nada, recordaba todavía la cara que había puesto Junior al verlos.
 
     Dante y Romeo decidieron quedarse a jugar a la play y, mientras preparaban las cosas, Blas se puso de pie y dijo que iba al baño. Los hermanos le dijeron que lo esperaban y Blas fue en búsqueda de Junior.
     

Amor en el silencio (Blasnior)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora