Tres años después...
ROWAN POV
Hoy era el día. Después de tanto tiempo, al fin había conseguido algo para atacar a Jane. Michael creía que estaba exagerando, que solo era una obsesión que no me llevaría a ningún lado, pero el no era un Mayfair, él no entendía que un Mayfair siempre cobra venganza para reparar las ofensas.
Durante tres años, mandé a Salvatore a espiar a Jane, con la mínima esperanza de encontrar algo para herirla, alguna debilidad o secreto sucio. Atacar a Elizabeth hubiera sido predecible, además ella tenía cinco guardias cuidandola desde diferentes posiciones. A Shakira se le había muerto el perro y había desaparecido, así que ya nada podría lastimarla, esa chica era bastante insensible, más que la madre.
Jane solo tenía dos debilidades: sus hijas y su fobia a las tormentas. No podía controlar el clima, así que era inútil torturarla en ese momento. Podría haberme dado por vencida, pero gracias a mi tenacidad descubrí que ella tenía escondido a su ex marido en Volterra.
Todos conocían a Benjamín Malek, el príncipe bastardo que junto a Amún y los rumanos se encargó de gritar que los vampiros eran reales. Todos sabiamos que él era el padre de las hijas de Jane, incluso sabíamos que él fue el peor error que Jane cometió, aunque Aro también tenía la culpa, a fin de cuentas fue Aro quien se interesó en el don de Benjamín y el que no hizo nada para salvar su reino.
Gracias al tío Julien y a un guardia, había logrado obtener un collar de Jane, al cual le había hecho un hechizo para ser físicamente idéntica a ella. Fueron muchos meses de observación los que necesité para poder moverme y hablar como ella, fueron muchos los meses que necesité para saber que ella siempre viene una vez al mes a visitar a su ex esposo. Jamás supe el motivo de sus visitas, tal vez mantenían una relación clandestina, aunque los guardias nunca lo veían paseando por el palacio, así que debía estar encerrado en el calabozo.
Luego de ver a Jane salir del palacio, esperé un par de horas para entrar al palacio. Estaba usando un vestido negro y una capa, similar a lo que ella estaba usando. Con una serbata, inmovilice a los guardias del exterior, quienes me darían problemas cuando quisiera salir. Al verlos en el suelo, sonreí y entré en el gran palacio Vulturi.
Jamás lo habia visto con atención a la luz del día. La estructura principal era la de un palacio construido durante la Edad Media en las murallas de la antigua ciudad, era de color gris y había tres banderas en la gran torre superior. La puerta principal daba paso a un área de recepción, con sillones, plantas y un escritorio vacío. Habían varias puertas y una gran escalera, un ascensor. Empecé a abrir las puertas, descubriendo una que daba acceso a la parte inferior del palacio, donde debían estar los calabozos. Después de cruzarme con varios guardias y decirles que se fueran, encontré lo que estaba buscando.
El pobre hombre estaba casi desmayado. Su piel estaba llena de marcas y moretones recientes, incluso tenía cortes que sangraban. Era alto y muy delgado, como si hubiera perdido mucho peso en poco tiempo. Me sentía levemente decepcionada, este Benjamín no se parecía en nada al que imaginé. Es cierto que tenía algunos rasgos egipcios, pero no lo veía como alguien en quien Jane se fijaría.
–¿Qué... quieres? No te... alcanzo y... quieres... torturarme mas? –preguntó con dificultad cuando me vio.
–No soy Jane –sonreí y me quité el collar de Jane para recuperar mi apariencia. El jadeó y sus ojos se abrieron al ver la transformación instantánea–. Soy Rowan Mayfair y creo que podemos ser grandes amigos.
–¿Cómo hiciste eso?
–Eso no importa, lo que importa es sacarte de aquí lo más rapido posible.
–¿Por qué? ¿Quién eres y qué me harás?
–Soy alguien que quiere destruir a Jane, alguien que la odia y que quiere ayudarte a que tú también le hagas daño. Ella te tiene aquí y por lo que veo te usa como saco de boxeo –lo miré con lastima y me acerqué a los barrotes de su celda–. Sí me ayudas, yo puedo vestirte, alimentarte, cuidarte y volver a convertirte en un hombre.
–No quiero a Jane, quiero a mis hijas –dijo con seriedad, visiblemente interesado en mis palabras.
–¿A tus hijas? Por lo que se nunca fuiste un buen padre –repliqué.
–No quiero ser un buen padre, quiero venderlas. ¿Tienes idea de cuánto vale una egipcia con sangre europea? –negué con la cabeza–. Pensaba vender a Phoebe antes de que llegara a la mayoría de edad, pero Amún la desvirgo antes de tiempo y la tonta no sabe bailar y se vestía con ropa grande y vieja, tal vez como esclava o sirvienta puedo venderla. Con la otra tal vez aún estoy a tiempo de vendersela a algún jeque, es más europea que egipcia, así que me darán más –comentó con indiferencia.
–No creo que puedas venderla como una virgen, aunque sabe bailar bien, hace años la vi bailar como una odalisca.
–Ya lo sé, pero algo podré hacer. Ya que no fueron planeadas, por lo menos que sirvan para algo.
–Entonces ayudame –sonreí y abrí la celda–. Ayudame a destruir a Jane y te daré a tus hijas.
–De acuerdo.
Con esfuerzo, se puso de pie y empezó a caminar. Estaba demasiado débil, así que le ofrecí mi brazo para ayudarlo y salir más rápido, me puse el collar de Jane y empezamos a avanzar a través del pasillo.
–¿Cómo saldremos? –preguntó mientras subiamos las escaleras.
—Harás una bola de fuego y matarás a los guardias que se pongan en nuestro camino y hagan escándalo –contesté como si fuera obvio.
—Hace tiempo que no uso mi don, pero lo intentaré.
Benjamín me explicó que el calabozo le impedía usar su don, por eso munca pudo defenderse, además de que Jane siempre estaba acompañada cuando lo torturaban. Nos cruzamos con un par de guardias que nos miraron confundidos, sin embargo los convencí de que estaba llevando a Benjamín a un lugar y que en la noche lo devolvería, lo cual era una gran mentira. Por desgracia los hombres eran algo tontos y creyeron todo, creí que tendría que matarlos pero no fue necesario.
Salimos del palacio y él se encogió asustado. Había pasado varios años en un agujero oscuro, por lo que la luz lo cegó y el aire puro lo perturbó durante un momento. Lentamente, llegamos a la camioneta que había escondido, subimos y nos fuimos de Volterra. Con una sonrisa, imagine que Jane se pondría histérica cuando lo sepa.
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Lady Vulturi II
Fiksi Penggemar♢CONTINUACIÓN DE LADY VULTURI♢ Jane Vulturi tenía una vida tranquila junto a su hermano gemelo Alec. Cazar, entrenar, divertirse. Solo eso era lo que necesitaba para tolerar el peso de la inmortalidad. La llegada de Benjamín dio un giro radical a su...
