83. El diario de Jane

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Something's getting in the way
Something's just about to break
I will try to find my place in the diary of Jane
As I burn another page
As I look the other way
I still try to find my place in the diary of Jane
(Breaking Benjamín)

Algo se mete en el camino
Algo esta a punto de romperse
Trataré de encontrar mi lugar en el diario de Jane
Mientras quemo otra página
Mientraa miro el otro lado
Aún trato de encontrar mi lugar en el diario de Jane

SHAKIRA POV

Los odio a todos, a los Chan, a los Stilinski, a Rowan, a los Mayfair y a las putas que los parieron a todos. No entiendo cómo es que Jane podía con esto, es un verdadero infierno lidiar con tantos vejestorios decrépitos, protocolos y papeles, demasiada burocracia para mi gusto. Debía ir a la empresa y ocupar su lugar junto a Eliza, como siempre, no tengo idea de lo que debería hacer, aunque estaba segura de que sería algo aburrido y tedioso.

Me estaba asfixiando con tanta depresión a mi alrededor. Todos vestían de negro, lloraban, se lamentaban o intentaban adivinar los motivos que llevaron a Jane a suididarse. Había hablado con Jasper para que dejara de expandir olas depresivas, pero él no pudo hacer nada, el ánimo de la familia estaba por el subsuelo, incluso el suyo. En otras palabras, debía unirme a la depresión colectiva ya que Emmett, por primera vez en su vida, se había quedado sin chistes. Con Alice tampoco tuve suerte. Estaba condenada a usar trajes por el resto de mi vida, que fueran de colores me ayudarían a superar el trance, así que hablé con ella. Por primera vez, ella se negó a un pedido mio alegando que estamos de luto y debemos vestir de negro.

No lo soporto. Estoy cansada de fingir algo que no soy. Con fastidio, cerré la puerta de mi habitación y me saqué la peluca negra, liberando mi cabello violeta. Lo correcto hubiera sido teñirlo, como todos me dijeron, pero no pude, no estaba dispuesta a quitarme el violeta por culpa de esa zorra suicida que me parió. Les hice creer a todos que me había teñido, pero solo usaba una peluca para que nadie se quejara. Presa del frenesí, empecé a soltar los botones del saco, camisa y pantalón, suspirando de alivio al liberarme de esas prendas negras. Se supone que soy una reina, que mis ordenes son sagradas, así que soy libre de hacer lo que quiera. Con decisión me puse una minifalda roja, una blusa amarilla y unas sandalias verdes, tomé mi bolso de mano y salí de mi habitación lista para evadirme un poco.

Caminabdo por el pasillo descubrí que la puerta de Jane estaba abierta. Pensaba seguir, pero un llanto captó mi atención. Con cuidado, me acerqué a la puerta y espie el interior, viendo que era Elizabeth la que lloraba. Puedo llamar a Michael para que se encargue de ella, o puedo ser buena hermana y darle un abrazo. No. No estoy de animo para nadie. Seguí caminando, pero un sentimiento de culpa me invadió cuando puse un pie en la escalera. Suspirando pesadamente, retrocedí y entré en la habitación, sorprendiendola.

–Hola –sonreí y mire a su alrededor–. ¿Qué haces aquí? Creí que Alec pidió que se cerrará la habitación.

—Aún no lo hace, le pedí que me dejara despedirme de ella –su labio inferior empezó a temblar y corrí hacia ella.

—No, no, no, no, no, no. No llores, no llores, no llores, no llores —implore mientras tomaba su rostro y dejaba mis pulgares debajo de sus ojos para limpiar todas sus futuras lágrimas e impedir que rodaran por sus mejillas. No me gusta ver a la gente llorar y ella lo sabía.

–¿Por qué dejaste el luto? –preguntó cuando se aseguró de no llorar.

–Necesito salir –me encogi de hombros y acaricié su cabello.

—Pero el luto...

—Estuve de luto por Rocky, fue suficiente. Sí mantengo el luto es por respeto a ustedes, no porque lo sienta.

Lady Vulturi IIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora