Porque no hacen falta muchas palabras para producir el más hondo de los escalofríos...
He aquí una colección de breves, brevísimos relatos de terror y misterio...
Habiendo embalsamado a mi gato un par de años atrás, jamás me habría esperado ver brillar nuevamente sus ojos con la infernal intensidad que lo hacen esta noche...
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