Quiero estrujar tu cuello, y escucharte pedir piedad.
Por favor, no contengas esas lágrimas: Esa desesperación tuya es como un néctar milagroso rebosante de vida para mí.
Lucha, intenta resistirme...Un juguete indefenso simplemente no es divertido.
Y en cuanto todo se haya consumado, yo arrancaré ese corazoncito tuyo de tu pecho, y lo haré mío, devorándomelo de a pocos, como si fuese un caramelo delicioso.
Sé que prometí no lastimarte...
Pero es tan difícil contener el instinto...
ESTÁS LEYENDO
Mini-Historias de Terror
HororPorque no hacen falta muchas palabras para producir el más hondo de los escalofríos... He aquí una colección de breves, brevísimos relatos de terror y misterio...
