Porque no hacen falta muchas palabras para producir el más hondo de los escalofríos...
He aquí una colección de breves, brevísimos relatos de terror y misterio...
Hemos llegado a la parte final de esta colección de pequeñas historias de terror.
Muchas gracias a todos los lectores que han seguido esta obra, agradeciendo efusivamente sus comentarios y apoyo.
A manera de cierre, un pequeño relato final:
El pequeño mago
Mi hijo de tres años todo el día anda de aquí para allá trayendo consigo una caja de cartón forrada con papel azul: Él dice que es una caja mágica, con la cual él puede hacer que las cosas aparezcan o desaparezcan.
Esta noche se ha ofrecido a hacerme una demostración de su magia, prometiéndome que algo desaparecerá ante mis ojos si cuento hasta tres segundos.
—Pero no vayas a cerrar los ojos, ¿de acuerdo? —me indica, y yo cuento hasta tres, tal como él me indicó.
Ahora mismo, frente al espejo que cuelga de una de las paredes, me veo sin piel, desollado vivo de pies a cabeza; mi hijo sonríe mientras saca de su caja azul aquella misma piel que me acaba de ser arrancada, empezando luego a devorarla a mordiscos, como si de golpe el chico se hubiese convertido en una fiera salvaje hambrienta de sangre.
En mi agonía yo pido a Dios que esto sea un mal sueño solamente. Oh, querido Dios, que esto sea solamente una horrible pesadilla...
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