Porque no hacen falta muchas palabras para producir el más hondo de los escalofríos...
He aquí una colección de breves, brevísimos relatos de terror y misterio...
Apenas si tuve tiempo de pensar "pero sí esta no es mi casa" antes de que mi vista se posase sobre las largas tiras de piel humana desollada que yacían clavadas en las paredes del oscuro recinto donde yo acababa de despertar.
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