Dicen que crecer siempre duele.
Pero más ha de haberle dolido mi crecimiento a ese pobre cuerpo humano entre cuyas entrañas yo solía refugiarme.
Fue un buen hogar...Y fue una verdadera pena que tuviese que destrozarlo de esa manera tan salvaje a fin de quedar libre, como un capullo que una mariposa deja atrás.
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Mini-Historias de Terror
TerrorPorque no hacen falta muchas palabras para producir el más hondo de los escalofríos... He aquí una colección de breves, brevísimos relatos de terror y misterio...
