________••Lección••_______
Venus
Hace dos días que llegamos a Montreal y no he podido descansar en casa, solo estoy aquí, trabajando sin fin, aumentando mi ansiedad porque Mario viajó, Giovanny tiene ya cosas de las cuales encargarse ya que está aquí, y mi jefe, pues él me ha ordenado ponernos al día con todo lo que recopilamos durante el viaje.
Ahora se muestra asocial, indiferente, más cerrado; es como si Herodes se fuese esfumado y quedado solo el Alpha; mandón, temerario y 1000% amargado; siempre usa sarcasmo cortante, no me mira casi y cuando lo hace, literalmente sus ojos no son los mismos.
Desde que le dije aquello en Londres, parece que destruí el poquito interés sexoso para conmigo, no me mira de otra forma distinta a la de una empleada.
Hasta Dimitri se ha ganado malos tratos y más cuando va a su puesto, en busca de caricias, pero él está tan absorto en una llamada en la cual lleva exactamente media hora hablando en ruso.
—¿Organizaste los documentos? —me pregunta el consejero cuando entra.
—Estoy en eso, pero algunos necesitan el sello del Alpha y él está ocupado en una llamada —le indico con una mirada.
—Ni modo. Espera y al tenerlos listos me avisas.
Desaparece nuevamente, quizás de regreso a la sala de reuniones, allí se ha mantenido en lo suyo y su hija, salió, pero en cualquier momento regresará, amargando mi existencia porque la indiferencia del Alpha es para todos, pero a ella no parece importarle.
«Claro, está acostumbrada a cualquier faceta de él»
Eso o su masoquismo como sumisa es más de lo que pensé.
Si no tuviera trabajo por hacer, ya no estuviera aquí aguantando el aire de tensión tan perturbador que nos envuelve, me estresa más de lo que pensé y más cuando mi bebé, afligido viene a mi sitio, buscando la atención ignorada por su dueño.
—¿Te quieres ir conmigo hoy? —acaricio sus orejitas— Iremos de compras y a comer algo muy rico.
Inmediatamente mi cabeza me baja de la nube porque tengo planes mañana y debo prepararme hoy, y por lo visto, terminaré tarde aquí, ya son las 2 de la tarde, aún no acabo ni la segunda parte.
Ya resolveré, puedo traerlo mañana temprano, rezaré para que mi jefe no me necesite el resto del día.
Mientras espero que mi jefe se desocupe, dejo los papeles sobre la mesita y me dispongo a comenzar con los cálculos de mercancía para ser traficada a territorio asiático, de eso se debería encargar el mismo Duke, pero el Alpha tiene más contactos y esto facilita la entrada sin tener problemas, aparte, los compradores hicieron negocios directamente con el líder, él debe responder.
Son demasiadas letras y números, esto es trabajo para un administrador o contador, pero Giovanny se tomó la molesta de regalarme una pequeña tutoría, aparte de que siempre que he tenido tiempo, aunque sea poco, para estudiar algunas pequeñas cosillas, de esas recibidas en La Fortaleza.
No me molesta estar confundida en ciertas cosas, eso me genera ganas de superarme y así volverme experta en pasos fronterizos, negocios delicados, información de gente peligrosa, etc.
El odioso regresa después de estar cerca del ventanal con vista al jardín. Estamos en su oficina, el gran espacio permite mucha comodidad para moverse a su antojo.
Quizás esperanzado, Dimitri ha a su puesto cuando queda detras del escritorio revisando con la mano disponible una carpeta, indicándole información a la persona con la que habla, lo cual lo distrae y no nota al perro y por eso se para en dos patas, dejándolas sobre la madera, tumbando varias hojas.
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ARMAGEDÓN
बेतरतीबLibro 2 de la Trilogía Pecados Capitales. El dolor es un atajo que te lleva a la victoria si no dejas que al final te destruya. En donde no hubo justicia habrá venganza y Venus Adler lo sabe. Le desgraciaron la vida en un giro inesperado, pero ella...
