_______••Reloj de arena••_____
Herodes
Kiev, 29 de julio, martes.
“Un grupo de terroristas, causó que el prestigioso y benéfico evento de recaudación de fondos de Elyana Blackwood, se viera interrumpido cuando de la nada, estallaron todos los helicópteros y muchos salieran heridos...”
“Las autoridades federales informaron que forma parte de un ataque terrorista...”
En la tv siguen transmitiendo lo que opinan otros medios.
“Las autoridades confirmaron que al ser un evento repleto de celebridades y políticos... Los terroristas buscaban llamar la atención y alzar sus voces en contra de varias figuras presentes. Aun se desconoce los motivos exactos, pero estamos investigando al contrario”
El dinero puede callar a la prensa, también a las autoridades, pero no se pudo detener los vídeos que grabaron otras personas desde la distancia y que ahora ruedan por Youtube, tiktok y otras redes sociales en donde se habla del tema sin descanso.
Todo iba excelente ese día, pero terminó mal. Elyana aseguró que a pesar de todo, es tendencia y que las recaudaciones finiquitadas antes del suceso, se llevaron a cabo y al menos, eso es una buena noticia para la familia, pero no para mí que terminé yendo por otras razones.
—Odio tener que quedarme y perderme toda la diversión —se queja por enésima vez—. No es justo...
En las redes sociales como Instagram, ya circulan fotos de nosotros bailando. Creo que marcamos el momento más icónico. Todos se preguntan quién es la hermosa sirena que bailó con el impredecible Herodes Blackwood. Los camarógrafos sacaron muchas fotos, de esas, algunas yacen en mi galería privada, porque sí, quedaron dignas de retratar en cuadros enormes.
Sin embargo, tuve que mover mis cartas para que solo se nos viera como “conocidos”. Es una pena, cualquiera moriría por hacerlo, sobretodo sus pretendientes «Futuros difuntos», no me costaría nada gritarle la verdad a todos. Desataría muchos problemas, la arrojaría a las listas de blancos contra mí «cosa que me mantendría más liado con trabajo que ahora».
Ya un día lo dije; Es mía. Lo mío no se toca.
Empero, las cosas deben seguir como van.
—Deberías estar en la terapia —ajusto los broches del chaleco—, No aquí quejándote.
—La terapeuta está ocupada, el doctor no, pero claro, no puede tocarme porque cierto posesivo ordenó que solo lo hicieran mujeres...—se ríe con amargura—. Te vas y me dejas aquí. Preferiría estar en Montreal.
Respiro hondo, mirándome en el espejo y comprobando que no me falta ningún broche.
—En el búnker hay todo lo que tiene un hospital, te quiero aquí mientras te recuperas.
—No me quedaré encerrada aquí en esta enorme casa.
—Dimitri te hará compañía. Puedes estar en el búnker, ayudando a Bakhash con lo que le corresponde.
—¿Por qué no posponer la misión hasta que yo esté al 100%? Solo me faltan tres días...
—Sabes que no se puede.
ESTÁS LEYENDO
ARMAGEDÓN
AcakLibro 2 de la Trilogía Pecados Capitales. El dolor es un atajo que te lleva a la victoria si no dejas que al final te destruya. En donde no hubo justicia habrá venganza y Venus Adler lo sabe. Le desgraciaron la vida en un giro inesperado, pero ella...
