Andrea
La idea de tener un hermano no me agrada, pero debía contárselo a alguien así que le conté a mi mejor amigo Ítalo, mientras estábamos en la sala haciendo una tarea, yo me anime y dije.
- ¿Te gustaría tener otro hermano?- el me sonrió.
- No, ya somos tres- la mire.
- ¿Qué pensarías si tu mamá, se separa de tu papá y tiene otro hijo?- los ojos verdes de ítalo se abrieron como dos platos.
- No, lo sé – la noté rara- ¿Por qué tanta pregunta sobre ese tema?- me acerque a ella- puedes confiar en mi, puedes contarme que te pasa- coloqué mi mano sobre su hombro.
- Mi madre va a tener un hijo con la chica que vive- agache la mirada.
Laura
Llevaba refresco y botana a Ítalo y Andrea cuando escuché lo que dijo Andrea, mi corazón se hizo pedazos, esos pedazos que no lograba unir, desde que Flor se fue, sostuve con fuerza la charola de las cosas, sin decir nada volví a la cocina, una mezcla de sentimientos, habría deseado darle un hijo a Flor, suspire, me sentí llena de melancolía, recordé esos momentos cuando Flor estaba embarazada de Andrea, enojo, sentí enojo, celos, decepción, me sentí triste tanto que no pude evitar llorar, siempre pensé que veinte años juntas eran suficientes para no separarnos jamás, que seríamos una familia, hasta que esa chica llegó, a nuestras vidas.
Flor
La cuenta regresiva está en proceso, yo llena de esperanza, de amor, de deseos por que todo saliera bien, deseando que se fuera de prisa, me hace tanta ilusión ver a mi esposa, embarazada, sonreí, ella apareció en la sala de juntas, entro, su sonrisa, su mirada, yo agache la mirada, no podía verla con indiferencia, la amo, me encanta.
Jazmín
Una sonrisa discreta acompañada de una mirada cómplice con Flor, estoy profundamente enamorada de esa mujer, al finalizar la reunión, la vi a lo lejos, yo seguí mi camino, pero al llegar a la recepción ahí estaba esa mujer, yo me limité a decir.
- Buena tarde- seguí mi camino, escuché responder al saludo.
- Buena tarde- ver a esa chica, llena de vida, de juventud, la juventud que me a mí me faltaba, provocaba en mi envidia, me puse de pie para verla discretamente, la vi entrar a una de las oficinas, minutos después apareció Flor, su sonrisa se borró cuando me vio, la recepcionista intentó decirle que yo la buscaba pero al verme, ignoro a la recepcionista, paso de largo, estando frente a mi dijo.
- Pasa por favor- abrí la puerta que comunicaba a las oficinas, ella entro.
- ¿Cómo estas?- no se me ocurrió otra pregunta.
- Entra a mi oficina- mi tono serio, al entrar ella se sentó frente a mi, yo la mire, ella empezó a hablar.
- Vine porque escuché a Andrea conversar con su amigo y – tomé aire, valor, intente calmarme, ella me miró.
- Sigue que no tengo todo el día- estaba molesta con su visita.
- Se que vas a tener un hijo- cuando dije eso una sonrisa, un brillo especial en sus ojos, esos ojos hermosos.
- Así es- la mire.
- Flor- me puse de pie- date cuenta que no tienes edad para eso, no tienes la misma energía, tienes el problema de columna- la mire molesta.
- Laura- me puse de pie- yo no estoy pidiendo tu opinión, tampoco tu aprobación- mis manos recargadas en mi escritorio mis ojos clavados en ella, molesta.
- Estas afectando a Andrea- respire profundo , intente calmarme.
- No es el lugar , no es el momento, tampoco es un tema que te incluya, tu opinión no me interesa, ahora vete por favor- camine hacia la puerta, la abrí, ella me miró, tomo su bolso, estando frente a mi, mirándome a los ojos.
- Piensa en Andrea, han sido muchos cambios para ella- no dije más salí, preocupada, triste, comencé a llorar estando en el taxi, al llegar a casa Andrea, estaba haciendo su tarea, me miró.
- Hola Lau- la mire, noté tristeza en sus ojos, me puse de pie, la abrace, bese su mejilla, estaba sentándose sobre el sofá cuando tocaron la puerta, yo fui a abrir- Madre que gusto verte- me acerque bese su mejilla.
- Tenemos que hablar- mi tono serio.
- Pasa – cuando mi madre dice tenemos que hablar es porque algo hice o dije.
- No, toma un suéter iremos a caminar- la mire, Andrea, parecía preocupada, sabe que algo hizo.
- Ahora vuelvo- entre a la casa, Laura me miró.
- ¿Qué sucede?- la mire.
- Es mi madre- tomé el suéter, camine hacia la sala, Laura tras de mi, saludo a mi madre.
- Pasa Flor, esta es tu casa- por un momento pensé que ella había recapacitado y que venía a quedarse.
- No, necesito hablar en privado con Andrea- ella se acercó.
- Estoy lista madre- salí, de la casa, un silencio entre las dos, caminamos unas cuadras lejos de la casa, llegamos al parque mi madre se detuvo.
- Ven vamos a sentarnos- la mire.
- Si- me senté, estaba nerviosa.
- Andrea- la mire- eres una chica muy inteligente, y sabes que debemos respetar la privacidad de la gente- recordé- esa vez que tomaste mi celular y revisaste mis conversaciones, sabes que estuvo mal- Andrea estaba con la mirada al piso- lo hablé contigo- la mire.
- Si madre, lo recuerdo- mis ojos se encontraron con los de ella.
- Las personas vamos a compartir las cosas contigo cuando sea el tiempo, tu no tienes porque estar revisando papeles , ni pensando y menos haciendo historias en tu cabeza- tomé aire.
- Madre yo- no me dejó continuar.
- Debes respetar las cosas, los espacios de las personas- ella se levantó.
- Se a que te refieres y no estoy de acuerdo , no quiero un hermano- camine, mi madre, sostuvo mi mano.
- No he terminado- me moleste.
- Pero no quiero hablar del tema- estaba al borde de las lágrimas.
- Ese tema tú lo tocaste, lo abriste desde el momento en que revisaste un folder de una persona, no respetaste su privacidad, y peor aún fuiste y lo contaste a Laura, a tu amigo, esto te lo iba a decir a su tiempo- intente calmarme, ella no decía nada, hasta que seco sus lagrimas me miró.
- Yo no le dije a Laura- de eso estoy segura pensé.
- Debes respetar Andrea- estaba seria, calmada, Andrea solo lloraba.
- Lo siento- dije desanimada.
Jazmín
Estaba en casa, dejando mi bolso, quitándome el abrigo, el timbre sonó, fui a abrir la puerta.
-¿Tu?.
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FLORES
Storie d'amoreFlor una mujer de 49 años, fría, estable, sería, contrata a una chica de 30 años para una de las sucursales de la empresa donde trabaja. Jazmin provoca en Flor una incomodida y a la vez una alegría cuando hablan, cuando conviven.
