Flor
Un eco repetía esas dos palabras , ella y yo, mis ojos estaban posados en él rostros d ellos dos, estaba nerviosa, preocupada, pero liberada, ya no tenía que esconderme y esa chica al fin sabía que Jazmín es mía y yo soy de ella, en ese momento en lo ultimo que pensé fue en mi trabajo, en las consecuencias, la voz de Rocio me trajo de vuelta.
- Flor rompiste una regla de la empresa- de alguna manera sentí enviciada hacia ella, por tener a su lado a una chica tan bella como Jazmín, una chica joven, hermosa, guapa, inteligente, con un sinfín de cualidades, Flor no decía nada, su mirada retadora, su postura, llena de seguridad, Jaime se levantó de la silla, di unos pasos y regreso.
- Las dos son muy buenos elementos y solo por eso no podemos despedirlas- la mire, ella se levantó de la silla.
- Asumo las consecuencias, de mis actos- no dije mas, me quede de pie a un lado de mi escritorio, es lo más bello que me ha pasado en la vida, no me arrepiento de nada pensé, Rocio comentó.
- El consejo esta evaluando la situación- me levante de la silla, Jaime dijo.
- Te ofrezco irte a la India un mes – la mire, quería salvarla del despido, ella me miró fijamente.
- Si, acepto- los mire¿Qué pasara con Jazmín?- era lo único que me importaba.
- Pasará que ella seguirá en ascenso en tu lugar- la mire- de este tema no se volver a hablar- le asegure, ella me miró.
- Jaime- el me miró.
- Dime- esperaba su respuesta.
- Voy a pensarlo- ellos salieron de la oficina, en ese momento yo no sabía que hacer, ir corriendo con Jazmín, sentarme en mi silla, esperar, pensarlo, estaba confundida preocupada, pasé el día evitando a Jazmín, hasta que llegó la hora de ir a casa, llegue antes que ella, me serví una copa de vino, recorrí la casa, tomé nuestras fotos entre mis manos, finalmente, salí al jardín me senté, una copa de vino entre mis manos, música de fondo, mi esposa apareció en el jardín, con una sonrisa en sus labios, con esa mirada, llenada de amor, con esa sonrisa, se acercó.
- Mi amor- la bese, la abrace.
- Hola guapa- sonreí, ella se sentó en mis piernas, beso mi mejilla.
- Te ves hermosa- acaricie su mejilla, sus labios
- Hermosa , guapa y bella eres tú mi amor- suspire, recargue mi cabeza contra su pecho, quería cerrar los ojos pensar que esto era un mal sueño, ella beso mi frente.
- No te vi en la oficina- le dije mirándola a los ojos.
- Estuve muy ocupada, saturada, volvimos de vacaciones mi amor- yo tenía los ojos puestos en ella, mis manos acariciaban su rostro, ella sonrió.
- ¿Por qué me ves así?- la mire, la note rara, preocupada.
- Te veo así porque te amo , eres mi chica, mi esposa, el amor de mi vida, tienes miles de títulos en mi vida- sonreí, suspire.
- El título que quiero tener toda la vida es el de ser el amor de tu vida, ser tu esposa, tu amiga, tu cómplice- suspire, mi mano sostenía su mano.
- Eres el amor de mi vida, mi único y gran amor- bese sus labios, la abrace con fuerza- me encanta tu aroma, el calor de tu cuerpo- acaricie su mentón- La Paz que encuentro a tu lado, amor mío, amor de mi vida- suspire, estaba luchando por no llorar, por no romperme , intentaba sonreír.
- Vamos adentro amor- me levante tome su mano, ella se levantó me abrazo por la espalda y así entramos a la casa, estando en la sala, ella dijo.
- Eres lo mejor que tengo en mi vida, me haces muy feliz- cerré los ojos ojos mientras la abrazaba- eres mi sueño hecho realidad, mi famoso hilo rojo, mi cuento de hadas- sonreí.
- Te amo Rosales, te amo- me di vuelta quedamos frente a frente, fundiéndonoslo en un beso, largo y profundo.
Flor
Se quedó entre mis brazos, y yo no quería dejarla ir, no quería separarme ni un segundo de ella, quería quedarme ahí, así, juntas, enamoradas, felices, pero la vida, tenía un cambio de planes, a la mañana siguiente, llegaron los dueños, la junta de consejo inició, todo era por mi causa, al entrar los ojos, del dueño, se clavaron en mi, me miró fijamente.
- Siéntate por favor – le di una sonrisa.
- Gracias- la reunión inicio, con tres votos a favor, yo debía irme de la empresa, al menos por un mes a otro país, en ese momento pensé en renunciar, pero mi esposa, ella estaba despegando con su carrera , estaba creciendo dentro de la empresa y su sueño siempre ha sido desarrollarse profesionalmente y yo quiero apoyarla, mi jefe me miró, yo estaba distraída , Jaime dijo mi nombre.
- Flor- ella levantó la mirada.
- No voy a irme, pero si puedo presentar mi renuncia- tome una hoja , la coloqué frente a mi jefe.
- No la acepto- no voy a dejar a mi esposa, no voy a irme pensé- renunció- me levanté de la mirada, me levante de la silla , mi jefe dijo.
- No, acepto tu renuncia, no voy a perder a un buen elemento- tome la hoja y la rompí frente a ella.
- Gracias Alejandro- sonreí, me sentí apoyada , estaba segura de no dejar a mi esposa, mi jefe el dueño se levantó.
- La reunión terminó, Jaime , su vida personal, es aparte y les voy a pedir que no mezclen las cosas.
Flor
Salí de la oficina, fui directo a buscarla, ella al verme me sonrió, yo correspondí, entre , ella se puso de pie, en ese momento todo era diferente, ya no tenía que esconderme pero tampoco tendría muestras de amor, al estar frente a ella, bese su mejilla, la abrace, cerré.
- Hola buen día señora- sonrisa cómplice, su aroma inundó mis sentidos.
- Hola mi amor- sonreí.
- Me gusta verde sonreír, ayer te noté preocupada- la mire fijamente, se acercó a mi, beso mi mejilla.
- Te amo- suspire, enmarqué su rostro- sonreí- soy inmensamente feliz a tu lado.
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FLORES
RomanceFlor una mujer de 49 años, fría, estable, sería, contrata a una chica de 30 años para una de las sucursales de la empresa donde trabaja. Jazmin provoca en Flor una incomodida y a la vez una alegría cuando hablan, cuando conviven.
