Flor
Mis manos posadas entre sus manos, nuestros ojos mirándose, con admiración, con amor, nuestros labios se unieron, en un beso, un delicado beso, dos copas sobre la mesa, dos platos, velas, ella y yo.
- Te amo – mi tono suave, mis ojos posados en ella, en esos ojos negros, en esa sonrisa, única y especial.
- Yo te amo, mucho más señorita- acaricie su mejilla, coloqué su mechón de cabello tras su oreja- a veces quisiera inventar un nuevo idioma- suspire- nuevas caricias- acaricie su mejilla- nada es suficiente para decirte cuan enamorará estoy, lo mucho que valoro tu existencia, en mi vida- feliz aniversario amor mío, el segundo de muchos- nos fundimos en un abrazo, un beso, un suspiro, el paisaje perfecto, la luna, estrellas, una noche romántica, recargó su cabeza en mi pecho.
- Yo soñaba contigo- sonreí, recordé- ella sonrió.
- ¿Soñabas conmigo? - mi cara de sorpresa, una risa en mis labios.
- Si, aun cuando lo creas soñaba con tu amor, soñaba con casarme, tener hijos- las mejillas sonrojadas, mi cabeza llena de recuerdos, sus manos posadas en mi rostro, el brillo de sus ojos.
- Wow, eso realmente me sorprende- sonreí.
- Pero la realidad superó mi fantasía, mi sueño, eres tan bella- sonrisa coqueta- tu amor supera cualquier película romántica, cualquier canción, tú amor es real y es mío- dije sonriendo, con la mirada puesta en ella- suspiré.
- Nuestro amor es real amor mío y será eterno- tomé su mano, la coloqué sobre mi pecho- late por ti y para ti- su mano sobre mis ojos- brillan por ti- sobre mis labios- te dirán te amo todos los días, mis besos solo son para ti- mis ojos la miraban, con amor, con ternura y pasión.
- Te amo Flor, mi Flor- la abracé con fuerza, cerré los ojos- mi historia es de amor bonito, de un amor limpio, sincero, único y especial, mi historia- no me dejo continuar colocó sus dedos sobre mis labios.
- Nuestra historia no tiene final, nuestro amor, no conoce esa palabra, yo te amare en esta y en la otra vida, mi amor será tuyo siempre y mi alma va a buscarte y volverá a enamorarte, no quiero cambiar nada de mi vida- guarde silencio- Bueno en realidad si, hay algo que quiero cambiar- me miró sorprendida.
- ¿Qué? – me asustaba la respuesta pero quería escucharla.
- Conocerte antes, poder tener más energía, ánimo, tener a mi Andrea contigo y tener tres hijos en lugar de dos- soltó una carcajada.
- Me asustas- dije mirándola- ¿Cómo que usted quiere tres hijos, si hace años atrás usted no quería más hijos? - ella me abrazo.
- Si, pero ahora conocí a una mujer, hermosa, con la cual tuve un hijo y salió tan guapo e inteligente que quiero otro- bese su mejilla- disfrute y disfruto tanto estar contigo, la etapa de educar y criar a nuestros hijos- la abrace por la espalda.
- La vida es más bonita, desde que estás tú- suspire.
- El tiempo se detiene- sonreí.
- Pero se hace eterno si no estás- acaricie su brazo.
- Cómo te explico- suspire- que eres la razón de mi sonrisa.
- Quien provoca el brillo en mis ojos- sonrisa.
- Mi nada- la abrace con fuerza- cuando preguntan: ¿en qué piensas?- bese su mejilla.
- Mi primer pensamiento- bese su mano.
- Mi lugar seguro- nos fundimos en un abrazo, fuerte y largo.
- Estar enamorada- suspire, la vista al frente, el mar, la arena, la luz de la luna, los brazos de mi esposa rodeándome, la noche perfecta, su aroma, el calor de su abrazo, suspire, cerré los ojos- estar enamorada es lo mejor que pudo pasarme- sonreí.
- Enamorada y correspondida-bese su mejilla- te amare todas mis vidas- sus ojos estaban cerrados yo bese sus párpados, con las yemas de mis dedos acaricie su mejilla, sus labios, suspire, estaba segura su rostro es lo que yo quería ver al dormir y despertar, sus manos entrelazadas con las mías, me acerque, bese su frente- ahora puedes abrir los ojos- dije en tono suave, Andrea tomaba la mano del pequeño Florian, vestidos de blanco los dos.
- Mis hijos- dije sonriendo, el viaje lo hicimos solas, ellos estaban con los abuelos, pero verlos aquí, sonreí- caminamos hacia ellos, el sonido del mar, la sonrisa de mi hijo y mi hija.
- Madre- dije en tono seguro abrazando a Jazmín- ella besó mi mejilla, me abrazo.
- Mi amor- limpie el labial que deje en su mejilla, mi esposa la abrazo.
- Mis amores- los abrace, bese la mejilla de mi hija y tome a Florian entre mis brazos, caminamos tomados de la mano los cuatro, el fotógrafo se acercó, una larga y divertida sección de fotos, luego comida, más tarde los niños con los abuelos, mi esposa y yo cena romántica, al día siguiente paseo en velero, finalmente volvimos a Mexico, colegio, guardería, trabajo rutina, la puerta de mi oficina se agrió, una rosa se asomó.
- Buena tarde hermosa- me asomé le di una sonrisa, ella se puso de pie, yo entré, caminé hacia ella.
- Te tardaste en venir- le dije al oído.
- Estoy aquí- le dije al oído, ella enmarcó mi rostro, beso mis labios, yo solté una carcajada, ella me miró confundida.
- ¿Qué sucede? - levante una ceja.
- Sucede que años atrás- sonreí- cuando empezamos a salir- la miré.
- ¿Sí? – esperaba su respuesta.
- No querías besos en la oficina, no querías ni comer conmigo- sus mejillas se sonrojaron, sus ojos se abrieron como dos platos.
- Eso era antes- mis mejillas rojas, mis ojos posados en ella, me acerqué, coloqué mis manos en su rostro, enmarcándolo- ahora no quiero estar sin tus besos- la bese- sin tus visitas a mi oficina- suspire- me gusta compartir mi felicidad contigo- sonreí.
- Me encanta ser parte de tu alegría- le di la rosa- opacas a esta rosa, con tu belleza- suspiré.
- Me ves con ojos de amor- decía mientras la tenía entre mis brazos, mientras su aroma inundaba mis sentidos y su presencia llenaba de alegría mi mundo.
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FLORES
Любовные романыFlor una mujer de 49 años, fría, estable, sería, contrata a una chica de 30 años para una de las sucursales de la empresa donde trabaja. Jazmin provoca en Flor una incomodida y a la vez una alegría cuando hablan, cuando conviven.
