Flor
Nos nos despidamos de nuestra hija Andrea, ella y Laura salieron antes que nosotros, yo suspire, pasar las vacaciones sin ella, mi esposa, tomo mi mano.
- Vamos amor- deje un beso en su mejilla, caminamos hacia la salida.
- Estoy feliz, por estar aquí, por traer a mi hijo que conozca a su familia- suspire- de estar aquí, ahora con Florian- sonreí- sé que la última visita fue algo amarga al final, por pensar que no estábamos embarazada- Jazmín me miró.
- Eso es pasado ahora aquí- sonreí, tomé su mano, ella llevaba la maleta y la bolsa Florian, caminamos hacia el taxi, en el camino ella jugaba con Florian, lo hacía reír, antes de llegar ella le dijo.
- Conocerás a los abuelos ya los tíos mi amor- jugaba con su manita, su mano blanca, sus ojos verdes y esa sonrisa que tanto amo, si tenía la sonrisa de mi amada esposa, suspire, al llegar el taxi se detuvo, saco las maletas- Gracias- le di la propina, Jazmín y yo caminamos hacia la entrada de la casa de mis padres.
- Estoy feliz de estar aquí- le di una sonrisa, al estar frente a la puerta, ella beso mis labios, beso la frente de Florian, me miró a los ojos- ¿lista?- ella sonrió.
- Claro amor- tocó el timbre, su hermana Rita abrió la puerta.
- Pero que felicidad- dije abrazando con fuerza a mi hermana, no pude evitar las lágrimas.
- Tranquila- le decía a mi hermana menor.
- Que alegría verlos- sonreí- me acerque a Jazmín, la abrace, bese su mejilla.
- Me alegra estar de vuelta- sonreí, ella tomaba mi mano- ahora con con compañía- sus ojos miraron a Florian.
- Pero qué guapo eres pequeño- lo tomé entre mis brazos, entramos a la casa, yo lo llevaba conmigo, al entrar mis padres estaban en la sala, sonrieron, Flor se acercó.
- Padres, que alegría verlos- me abrazaron fuerza, dejando un beso en mi mejilla, mi madre, tomo la mano de Jazmín.
- Hija, que gusto verte- la abrace bese su mejilla.
- A mi me alegra tanto estar de vuelta aquí- sonreí, el padre de Flor se acercó.
- Que gusto verte, verlas y ver al pequeño Florian- solté a Jazmín y caminé hacia Rita, tomé al pequeño entre mis brazos, mi esposa se unió, haciéndole cariños, besando su mejilla.
Flor
Que más podría pedirle a la vida, tenía dos hijos, una esposa que me ama y amo, mi familia, suspire, mi esposa, saludaba a mis hermanos y sobrinos, su sonrisa, era perfecta, hermosa, tierna y dulce, yo no podía dejar de verla, mi hermana se acercó.
- Me da tanto gusto verte, feliz, enamorada- la abrace.
- Gracias, es una mujer extraordinaria- suspire, mis ojos seguían posados en ella, en esa sonrisa.
- Me encanta, esta Flor, me encanta verte enamorada, correspondida, me gusta como se ven juntas, como te ve ella y como ella te ve a ti, me gusta tu nueva faceta, estoy agradecida con ella- Jazmín se acercó.
- Amor- la abrace, bese su mejilla, mire a Rita- cuñadita, me alegra tanto verte, me encanta estar aquí- le di una sonrisa.
- Estar en casa- sonreí, tomé su mano- esta es tu casa y nosotros tu familia- ella se acercó, me abrazo.
- Mi familia, la familia de mi Florian- suspire, mi hijo estaba con los abuelos, ellos estaban felices, Flor me dijo al oído.
- Mi amor, gracias por traer alegría a mis padres- bese su mejilla, mis manos estaban posadas en su cintura, mi corazón, bailaba de alegría, Rita se acerco.
- Vayan a descansa, les hablo cuando esté lista la comida, por Florian no se preocupen estará muy bien cuidado- Guiño de ojos, mi hermana respondió.
- Estamos bien, queremos estar con ustedes- le di una sonrisa.
- ¿Segura?- mire a Jazmín, ella sonrió.
- Si, queremos estar con ustedes- fuimos al jardín pasamos una tarde comiendo, sonriendo, compartiendo tips de cuidado para mi pequeño, pero extrañando mucho a Andrea.
Flor
Por la noche, mi esposa y yo solas en la habitación, Florian dormía, mi esposa, se ponía la pijama, ponía cremas en su rostro, me acerque a ella, la abrace por la espalda, deslice mis manos bajo la blusa de su pijama.
- Me encanta tu aroma- mis manos estaban en sus senos.
- A mí me encantan tus caricias- dejé la crema sobre la mesa, me di vuelta, sus manos se posaron en mi espalda, las mías sobre sus glúteos.
- Amo todo de ti- suspire- admiro tanto la madre que eres, la esposa y amiga- bese sus labios.
- Soy tan feliz a tu lado- suspire- eres mi equipo, me motivas, me inspiras- ella sonrió.
- Te amo, te amere toda mi vida- nuestros se miraban, nuestros labios se juntaron, mis manos la llenaban de caricias, mis labios de besos, hacer el amor con ella, cada día era único y especial, nos miramos una sonrisa cómplice, una mirada invitándome a seguir mi recorrido con mis besos, con mis labios, con mis manos, que sabían y conocían cada detalle de su piel, mis ojos conocían cada lunar de su piel, esa piel blanca, de esas piernas que tanto me gustan, seguí mi camino, sin detenerme, sin pensarlo me detuvo en el centro de sus piernas, bese, suave y despacio, ella marcaba el ritmo, hasta escuchar un gemido.
Jazmín
Hacer el amor con ella, terminar abrazadas, sintiendo su calor, cerré los ojos, si es un sueño que sea eterno, sonreí, ella besó mi frente.
- Te amo- suspire.
- Te amo infinita mente te amo Rosales- sonreí, cerré los ojos, no quiero despertar de este sueño, quiero abrir los ojos dentro de diez años y estar así, contigo a mi lado, quiero recorrer el mundo, cumplir mis sueños, a tu lado, tomada de tu mano- ella me abrazo con fuerza.
- Mi amor, dentro de diez años seré una anciana- ella se separó de mí, me miró molesta- espera déjame continuar.
- Está bien- dije virando los ojos.
- Una anciana enamorada de ti, agradecida con la vida- suspire- soy inmensamente feliz contigo amor mío, gracias por llegar a mi vida y llevarla de alegria, gracias por tener un hijo conmigo, por educar a mi hija- sonreí.
- tú hija que la siento mía- me di vuelta quede frente a ella, mirando sus ojos , deleitándome de su sonrisa, suspire.
- Nuestros hijos- la mire- ¿así está mejor?- ella sonrió.
- Si me gusta como se escucha, me gusta como nos vemos los cuatros juntos- suspire, al recordar- amó a mi familia, tebgo la esposa mas inteligente, los hijos más guapas e inteligentes- acaricie su mejilla- la esposa más detallista, leal, dedicada - sonreí- sin un fin de cualidades, simplemente perfecta- acariciaba su sonrisa, miraba sus ojos.
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FLORES
RomanceFlor una mujer de 49 años, fría, estable, sería, contrata a una chica de 30 años para una de las sucursales de la empresa donde trabaja. Jazmin provoca en Flor una incomodida y a la vez una alegría cuando hablan, cuando conviven.
